-Boletín-, Salud

Uruguay cierra sus fronteras y Brasil recibe turistas sin controles de coronavirus

Los contagios aumentaron en ambos países, pero las medidas que tomaron de cara a la temporada son muy distintas.

“Estamos muy preocupados, nunca habíamos llegado a esta situación en pandemia”. Gregorio Medina es argentino pero hace diez años que vive en Montevideo, donde dirige un centro educativo para adolescentes y jóvenes en el humilde barrio de Casavalle. “El último domingo Uruguay superó los 500 contagios por Covid-19 en sólo 24 horas, algo que no había sucedido desde que el coronavirus asoló al mundo”.

Desde la Embajada argentina en Uruguay le aseguran a Clarín que “el país está en un momento delicado y Montevideo se encuentra en alerta naranja. Las fronteras están cerradas para todos y salvo quienes tengan residencia no se puede entrar al país. Tampoco los que tienen propiedades lo pueden hacer. Por cómo viene el panorama, no hay miras de apertura y seguramente para el verano se apostará por el turismo local“.

“Uruguay no está acostumbrado a pasar por esta situación de incertidumbre, es el único país de Sudamérica que evitó cuarentenas y restricciones duras porque tuvo niveles de contagios muy bajos respecto de Brasil y de Argentina“, remarcan desde la oficina diplomática en la capital. Desde que se declaró la emergencia sanitaria el 13 de marzo se registraron 10.029 casos positivos en todo el territorio uruguayo, una realidad muy diferente a la del resto. Sin embargo, el último domingo sonó la alarma: 533 casos, de los cuales 394 son de Montevideo.

En mayo-junio Uruguay tenía por día entre 40 y 50 contagios, pero en noviembre la curva se aceleró y el promedio diario trepó a 100 casos. A principios de diciembre ya eran 200. “Hay un crecimiento exponencial, lo que determinó que se adelante del viernes a este jueves el anuncio del gobierno, que por lo que se rumorea, tomará medidas restrictivas. ¿El verano? Desde la Cámara de Turismo (CAMTUR) han bajado las expectativas, ya no hay tantas presiones, más bien resignación“.

Desde la CAMTUR hicieron saber que “nuestro presidente nos ha confirmado que las fronteras permanecerán cerradas. Esta situación nos impone trabajar con el turismo interno como única alternativa. Que si bien no logra recuperar a todo el sector, nos permite ir reactivando el mercado. Nosotros estamos trabajando en la seguridad sanitaria, la implementación de los protocolos y todo lo que podamos hacer para garantizar a los uruguayos que vacacionar en establecimientos con el sello de turismo responsable es seguro”.

Dueña de Covello Propiedades, Alejandra Covello comenta que “la situación inmobiliaria no es la mejor pero tampoco es dramática. Está claro que Punta del Este no se llenará de argentinos entre el 26 de diciembre y el 4 de enero como es habitual, pero hay movimiento de turismo interno y también de muchos argentinos que vinieron en junio, julio y agosto y decidieron quedarse acá”, dice desde el este uruguayo.

Covello, que hace saber que por ahora no hay consultas nuevas y por cómo viene el panorama no las habrá desde este lado de la orilla, cuenta que “el paisaje en Punta del Este es aceptable teniendo en cuenta la época del año y que se trata de un año con pandemia. Dentro del contexto, el 80% de los edificios de la ciudad hoy tiene una ocupación del 40%. Por lo que no hay que ser sensacionalista”, puntualiza.

En Brasil también se aceleró la curva de contagios entre noviembre y diciembre, con números oscilantes que van desde 51.922 el 28 de noviembre, pasando por 20.371 el 7 de diciembre, 54.428 el 11 de diciembre y 42.889 el último martes. En varios de las principales ciudades, el sistema de salud está al borde del colapso, con niveles superiores al 90% de ocupación de camas en terapia intensiva.

¿Se puede pensar en veranear en Brasil? “Claro, las puertas están abiertas para los argentinos y para todos los turistas de la región que quieran visitar nuestras playas, pero siempre realizando un turismo responsable, cumpliendo las normas sanitarias del país y respetando los protocolos de cada destino”, responden desde la Embajada de Brasil en Argentina.

Desde la embajada le confirman a este medio que “el gobierno brasileño, junto a los ministerios de Salud y Turismo viene trabajando conjuntamente y entrenando desde hace cuatro meses para tener un verano con turistas sin sofocones, pero subrayamos que cada provincia determina las reglas para el desplazamiento interno y el aislamiento social en su territorio. Recomendamos que durante la etapa de planificación del viaje, el visitante busque información más específica del gobierno de la provincia a la que viajará”.

Cónsul general argentino en Río de Janeiro desde hace dos años y medio, Claudio Gutiérrez no desestima viajar a la ciudad carioca, “todo lo contrario, esperemos que puedan llegar siempre ejerciendo la responsabilidad social, respetando los protocolos sanitarios y, fundamentalmente, contando con una cobertura médica internacional que incluya el covid“, enfatiza.

Gutiérrez le dice a Clarín que “Río y varias otras ciudades brasileñas están atravesando un momento delicado, pero es uno más dentro de los que hubo durante la pandemia. Por eso a los argentinos que vengan en la temporada les pedimos que se asesoren antes de emprender el viaje y que aquí eviten las reuniones masivas y las aglomeraciones en la playa. No hay que relajarse pero tampoco instalar el miedo“.

Sobre ese punto, el cónsul remarca que “como sucede en Argentina, hay un relajamiento en Río de Janeiro y se percibe en el movimiento en las calles, en las playas, en los bares… Y se ven muchos turistas locales, está claro que bajó el número de argentinos para esta época respecto de años anteriores. Y lo que se confirmó por estas horas es que la reveillon (la fiesta de año nuevo), que reúne a unas dos millones de personas en las playas de Copacabana ya se canceló y los carnavales se postergarían a julio de 2021″.

¿Hay que realizar algún tipo de cuarentena cuando se arriba a Brasil? “Nada, el ingreso es muy laxo, ni confinamiento ni PCR, pero para volver a la Argentina sí es necesario un PCR 72 horas antes de volar -por su alta demanda el valor oscila entre 50 y 150 dólares- o, de lo contrario, deberá realizar aislamiento como requisito para la entrara al país. Esta información acaba de salir en el Boletín Oficial”, concluye el cónsul argentino.

ClarínJavier Firpo

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