Salud

Ser nutricionista hoy: origen y práctica de una profesión colegiada

Comprender la idoneidad del licenciado en Nutrición, desde nosotros y para los futuros graduados, marca una frontera entre las reconocidas “dietistas” y los licenciados en nutrición, aquéllos que con una visión macro alimentaria seamos capaces de emprender estrategias poblacionales y abordar la problemática alimentaria actual.

Acaso el doctor Pedro Escudero, creador de la carrera -médico visionario-, pudo imaginar que delineaba nuestra disciplina donde somos los protagonistas de nutrir y decidir acerca de lo que científicamente es “más saludable. Asimismo, creer en una profesión “colegiada”, ser capaces de comprender códigos en común, respetarlos, aprehenderlos y profesarlos.

Las competencias profesionales

El profesional nutricionista puede ejercer dentro de organismos estatales y privados, planificando alimentación tanto para individuos como comunidades. Además está avalado para ejercer como perito en intoxicaciones alimentarias. Es uno de los alcances del título auditar servicios de alimentación y dietoterapia como así también realizar campañas de educación preventivas en pos de elevar la calidad alimentaria de la población destinataria.

En referencia a grupos etáreos, si bien no existe la denominación “especialista en” dada por colegios profesionales a la fecha; transcurrido un trayecto formativo generalmente es de preferencia trabajar y formarse en un grupo etáreo y/o especializarse en una determinada patología.

“Un lugar”; ¿nuestro lugar? Reflexionemos

El profesional nutricionista puede desempeñarse dentro de diferentes ámbitos. En lo que respecta al área asistencial, la misma incluye instituciones tales como clínicas, hospitales, sanatorios, unidades sanitarias (salitas), unidades de atención domiciliaria.
El área educacional se refiere a impartir Educación Alimentaria Nutricional (EAN) como parte de trayectos educativos formales y no formales tendientes a generar espacios institucionales “aptos” para mantener, mejorar y/o elevar el estado nutricional poblacional individual y colectivo.

En un mundo “globalizado” un nutricionista debe apuntar desde el mismo comienzo y planificación de su futuro profesional a una “nutrición empresarial”, dentro de la misma se puede citar el desarrollo de alimentos funcionales inocuos, la implementación de criterios de auditorías alimentarias con matiz bromatológico, interesante innovación en especial apuntado a empresas privadas y estatales (hotelería, organización de eventos, catering).

Diagnóstico borderline: “la barrera y el famoso conflicto”, un espacio con situación de aprendizaje implícito. Si bien la carrera fue creada hace varias décadas, es digno de mencionar que existen conflictos con disciplinas convergentes y/o relacionadas con el área en cuestión.

Recordemos a los colegas que en República Argentina existe un acuerdo reglamentado por y para nuestro ejercicio profesional donde se detalla que “la dietoterapia es actividad exclusiva y excluyente”, aquí la connotación “incluye” a los profesionales licenciados en nutrición, nutricionistas y dietistas a ejercer la ciencia terapéutica que adecua la prescripción dietética según el estado de salud del individuo y “excluye” al resto de profesiones inclusive a los médicos excepto a aquellos que cuenten con especialidad diplomada “médico nutricionista o médico especialista en nutrición”.

Con respecto a los profesionales de la actividad física y los auxiliares en nutrición, si bien pueden trabajar en forma interdisciplinaria integrando equipos de salud con los nutricionistas, su formación no los prepara para realizar recomendaciones nutricionales individuales.

“En este sentido, existen líneas comunes que sólo la interdisciplina podrá compensar a la hora de aunar criterios de trabajo”.

Licenciada Romina Di Marco
Matrícula colegiada N° 041

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