Política

Política enigmática: ¿UCR, PRO y CC, oportunismo local? ¿Quo vadis Frente Renovador?

macri-2015-5Con Massa convertido en una paria ¿Qué pasará con el bloque del Frente Renovador en Mar del Plata? Sólo resta esperar otra estafa electoral, ahora con su máximo referente caído en desgracia, jugadas todas las fichas a la parodia de una candidatura como la de Javier Faroni, cuyo único mérito en política era ser un amigo de Massa. Alcolea fenece su mandato en diciembre. Fiorini “tiene vuelo propio”, seguro que va por más poder, dado que es su modo de entender la política a cualquier precio, y por lo tanto lo más fácil es  seguir trabajando para contribuir al oficialismo, en una dual conducta, mientras que Azcona logra algún atisbo que permite saber que aún respira.

El arco que cubre el frente armado por la UCR, el PRO y la CC, tiene un sesgo de oportunismo local, no se puede aplicar en todos los laboratorios con la misma eficacia. Un proyecto de país no es un proyecto de ciudad, algo que no parece haber entendido fundamentalmente Vilma Baragiola. La fórmula según sus componentes tiene distintas respuestas según el laboratorio y la química que se utilice. Mauricio Macri, logró que la UCR con Ernesto Sanz y la Coalición Cívica con Elisa Carrió, exhibieran un conjunto capaz de terminar con 12 años K. Pero ese espacio que puede alcanzar su objetivo a nivel elección general para presidencia de la Nación, no siempre tiene los mismos vasos comunicantes, a medidas que los acuerdos se estrangulan desde la cúspide hacia la base de la pirámide. No es lo mismo ni en las gobernaciones ni en los municipios.

Son realidades distintas, complejidades diversas. Y vamos con pruebas al canto: Sergio Massa está más cerca del ostracismo que de la euforia que embargó a su Frente Renovador en el 2013. Y quizás sea el ejemplo más palmario de la dinámica que impone la política, frente a un riesgo declarado como el que vivimos, con un oficialismo que ya decidió hasta envenenar los pozos de agua en su retirada.

En esta construcción, el instinto de preservación política ha pasado a ser excluyente. Y vale la pena involucrar a Massa, ya que en este contexto está más propenso a convertirse en un paria que en un referente de consideración ¿Cómo se desenvolverá lo que resta de su tropa hecha flecos? ¿Es un empecinamiento del ingeniero Macri dejarlo fuera de la conversación? De cara al futuro se convierte en un enigma, pero es claro que habrá nuevos alineamientos.

Se debe pensar en algo más que los 100 días de luna miel, que viven los flamantes gobernantes. Los datos que surgen de la economía, no auguran  una salida alejadas de medidas traumáticas, de creciente descontento social, demandas y tensiones económicas. El sinceramiento será doloroso y dejará al desnudo cómo se ha edificado un castillo con cimientos de mentiras, muros de datos falsos y techos que ocultan la magnitud de una crisis, que pega con dureza a lo largo y ancho del país, sin excepciones.

Pero esta situación general, sin embargo tiene sus matices. Por ejemplo no hay un candidato a gobernador de la Provincia, que supere los 20 puntos porcentuales de intención de voto. Con lo cual más que nunca está en carrera María Eugenia Vidal, que seguramente habrá de capitalizar el sprint final de la vigorosa carrera de Mauricio Macri. Esa tendencia se habrá de pronunciar, por el lógico arrastre que el candidato a gobernador, siempre cosecha de la tracción de quien sea ungido presidente de los argentinos, cuando las elecciones sean simultáneas. También en esta variante, se ha desvanecido la probabilidad que mantenía expectante a Francisco De Narváez,  hoy escindido que no curiosamente es en el peor momento de Massa. Macri no quiere lolas ni con “Massita” ni con el “Colo”, y ha sido concluyente en ese sentido.

En este escenario abierto donde sobran las incertidumbres, el inminente cierre de inscripción de listas y de candidatos, irá acotando el marco de la selección. La polarización que se proyectaba hacia fines de 2014, se ha terminado de instalar con esta debacle del peronismo encarnado por la versión de Massa.

Pero la suerte de esa candidatura concretamente quedó sellada, cuando un parco senador nacional, ex gobernador y ex piloto de F1, abrazó sin ambages al jefe de Gobierno porteño. De muy pocas palabras, sus decisiones adquieren tono de sentencia para gran parte del electorado. Es casi como un fetiche a la hora de obtener referencias. Carlos Alberto Reutemann alertó en la prueba de tanques llenos sobre quién era su favorito, pero además el mismo gesto sirvió para decirle adiós políticamente al ex intendente de Tigre. Demasiado fuerte, lo demás simplemente es sobrevivir y cuidar la quinta. Así lo hicieron sucesivamente gobernadores e intendentes, fundamentalmente del Gran Buenos Aires, algunos volvieron al redil de los K y otros se fueron corriendo detrás de las banderas amarillas.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

2 Comentarios

  1. De Nervaez en el 2009 y Massa en el 2013 se creyeron dueños del país con el triunfo al igual que sus colaboradores inmediatos y ventajeros de siempre que se sumaron creyendo encontrar su futuro político y económico
    No supieron leer los mensajes recibidos del pueblo, fueron votos prestados por opción, para consolidarlos debían seguir trabajando con sus aliados políticos naturales con quienes trabajaron, prefirieron traicionarlos y están pagando su soberbia.

  2. Coincido con vos, MAM

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