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Patovicas agreden a obreros precarizados en planta El Pato

Un grupo de patovicas agredió ayer al mediodía a trabajadores de la cooperativa El Pato, en inmediaciones de la planta procesadora clandestina, ubicada en Av. Polonia 1270, a más de 7 kilómetros al oeste del Barrio Puerto, en la periferia marplatense.

Los obreros reclamaban el pago del bono de fin de año que previamente habían acordado con el referente del establecimiento, Roberto “Pato” Beltramo, acompañados por un grupo de delegados del SOIP, quienes habían acudido a brindarles apoyo.

“Estábamos quemando neumáticos frente al portón de acceso y de pronto se bajó un grupo de patovicas de dos autos y comenzaron a agredirnos e intentaron desalojar la manifestación”, contó uno de los 15 trabajadores nucleados en la planta, sentado a la sombra de un árbol, después de la refriega.

Los incidentes mayores se desataron cuando un par de los patovicas comenzó a empujar a las mujeres más próximas a la hilera de cubiertas que ardía en la vereda, para correrlas e intentar apagar el fuego.

En ese momento avanzó el grupo de trabajadores y delegados para proteger la integridad de las compañeras y se produjo una batalla campal que incluyó lucha cuerpo a cuerpo y el lanzamiento de objetos contundentes que cruzaron la Avenida Polonia en horario pico.

El saldo de los incidentes fue todos los custodios del empresario detenidos por personal de la Comisaría 16 y varios trabajadores con golpes y contusiones. Intervino en el caso la fiscal Lorena Irigoyen quien abrió una causa por “amenazas y lesiones”.

La tensión en la planta El Pato había comenzado mucho antes. La semana pasada Beltramo había aceptado abonar 1500 pesos por fiesta como ayuda excepcional que solicitaron los trabajadores con la venia del sindicato.

Sebastián, uno de los obreros, fue el sábado a la planta para preguntar cuándo se efectivizaba la ayuda. En este segundo semestre lo normal fue trabajar apenas tres veces por semana, en el mejor de los casos.

Cuando el filetero ingresó a la planta esa mañana se encontró con la sorpresa de que, además de “Pato”, lo esperaban un par de patovicas. Denunció que lo amedrentaron entre todos para hacerlo desistir del reclamo.

Ese lunes, a principios de esta semana, tomó intervención el sindicato y al día siguiente ocurrió la primera protesta para que el empresario cumpla con su compromiso y no tome represalias con nadie.

El miércoles los trabajadores se concentraron frente a la planta y fue la segunda vez que intervinieron patovicas para salir en defensa de Beltramo, contaron los obreros.

“No vamos a permitir que se provoque e intimide a trabajadores que lo único que piden es una ayuda para pasar con dignidad las fiestas de fin de año”, subrayó Cristina Ledesma.

En El Pato además de funcionar la planta de pescado, hay una carpintería donde se ensamblan las cajitas que utiliza la industria pesquera para comercializar merluza en el mercado interno. Al cierre de esta edición los trabajadores permanecían en el lugar bloqueando los dos accesos del predio.

Roberto Garrone

Revista Puerto

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