Política

Mar del Plata relegada económicamente y laboratorio provincial de pruebas de fases de coronavirus

A la hora de intentar comprender las decisiones políticas, siempre conviene buscarlas en aspectos bien terrenales y descartar en lo posible las explicaciones edulcoradas. Y en la mayoría de las veces, por lo general converge una multiplicidad de causas.

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El gobernador destacó que trabaja en forma “coordinada” con CABA para mitigar los efectos del coronavirus.

Tal sería el caso del sostenimiento de Mar del Plata en fase 4, que decidió la administración de Axel Kicillof al menos por una semana más, a pesar de haber registrado 1.100 casos de coronavirus en apenas 36 días. El distrito se encuentra en una situación bastante particular. De acuerdo a las normas epidemiológicas establecidas por la provincia debería hallarse en fase 3, pero tiene habilitadas actividades propias de la fase 5 como shoppings, gimnasios y natatorios, y formalmente está en fase 4. Tan confuso como llamativo: no habría que descartar que Mar del Plata termine siendo un “laboratorio de prueba” de la administración provincial.  

El coronavirus ya llegó al 87% del territorio de la ciudad, corroborado en el “mapa” que muestra que en 27 de las 31 áreas programáticas en las cuales el Municipio divide al distrito de acuerdo a los Centros de Salud, el virus, en mayor o menos medida, ya contagió a centenares de personas.

 Además, de los dos anteúltimos dos partes emitidos por el gobierno comunal, que confirmó 110 casos, en el 35% de ellos no se logró establecer el nexo epidemiológico. Y aún falta conocer el último informe que amplíe los 66 casos de ayer.

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El intendente Guillermo Montenegro, de acuerdo a lo informado en declaraciones periodísticas, le dijo al jefe de gabinete Carlos Bianco que en sólo del 13%  se desconoce el origen del contagio. Algo absolutamente incomprobable. Y si lo fuera, habría que pedirle al Municipio que lo precise públicamente, aún resguardando los “datos sensibles”. Pero la economía empieza a crujir, tanto la local como la provincial.

Tal vez la explicación haya que buscarla allí. General Pueyrredón se ubica entre los distritos más perjudicados por el sistema de coparticipación provincial, ocupando el puesto 132 de 135 respecto a la cantidad de recursos que recibe. Es decir, que a la provincia, Mar del Plata le cuesta poco dinero. Y muy por el contrario, se encuentra entre los 10 partidos que más aportan al fisco bonaerense, representando todos ellos más del 23% del Producto Bruto provincial. Además, cabe consignar que la recaudación de la provincia cayó un 20% en junio medida en términos reales.

Sin embargo, mientras crecen los casos, el gobierno parece paralizado. Si bien el jefe comunal siempre manifestó que no le temblaría el pulso para cerrar actividades, está haciendo todo lo contrario. Lo que es totalmente comprensible. Pero al menos habría que exigirle mayor claridad para asumir la realidad. No se trata de cerrar sino, como afirman los infectólogos, “abrir la economía, testear y bloquear”. Pero sobre esto último sobrevuelan muchísimas dudas.

Cabe recordar que el Municipio no adhirió al software diseñado por el propio Instituto Nacional de Epidemiología (INE), con el que  se puede prever, a través de un modelo matemático, el número de infectados por Covid-19 y así calcular el número de camas de internación y terapias intensivas requeridas. Datos que cobran mayor relevancia a la luz de la controversia suscitada en los últimos días respecto a la saturación del sistema de salud en Mar del Plata.

Además, también se muestra reticente también a la aplicación del Plan Detectar, que hace pocos días anunció que lo iba a implementar. A pesar de aquella promesa, hasta ahora nada se sabe al respecto. Y tampoco se le caen muchas ideas.

Podría tomar el caso de la provincia de Córdoba, que aplica “cordones sanitarios”, para no tener que retroceder de fase. Desde el 10 de abril y hasta el jueves 6 de agosto, la Provincia que gobierna Schiaretti, implementó 69 cordones sanitarios: 56 en barrios de la ciudad de Córdoba y 13 en localidades del interior.

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Hay dos tipos de cordones: el “estricto”, que supone suspensión de las actividades flexibilizadas, circulación restringida al mínimo, para el abastecimiento, con una persona por grupo familiar, apertura de los comercios esenciales. Y el “restringido”, con circulación con barbijo y con permiso de trabajo, y horario comercial restringido: de 8 a 16 para los negocios esenciales.

En cada cordón, ya sea restrictivo o estricto, se aplica una estrategia combinada de testeos. A los contactos estrechos de los casos positivos y a los pacientes sintomáticos dentro del cerco se los analiza con PCR (hisopados), mientras que se hace un muestreo poblacional mediante estudios de serología. Se analizan múltiples variables a la hora de establecer un cordón. Por un lado, se toman en cuenta la vulnerabilidad social y económica, la cantidad de casos, la respuesta del sistema sanitario y, por otro lado, la cantidad de adultos mayores, por mencionar sólo algunas variables.

Nada de esto ocurre en Mar del Plata, y vale agregar tampoco en la provincia de Buenos Aires. Los partes municipales sobre los casos diarios nada dicen sobre grupos etarios, tasa de duplicación de casos, camas disponibles, y cantidad de hisopados realizados. Demasiadas imprecisiones para afrontar uno de los momentos más delicados de los últimos años.  

Pablo Portaluppi

2 Comentarios

  1. Es lo que nos merecemos porque Montenegro hace lo que quiere.. y no se molesten en contestarme

  2. a mi me preocupa mucho las cantidades de camas ocupadas en Mar del Plata por pacientes no Covid¡¡ y esta claro la desidia que tiene la poblacion con respecto a los contagios la gente no toma responsabilidad que exponen al personal de salud a infectarse no se dan cuenta que por mas camas libres que haya no va tener personal de salud que los atiendan¡¡