Política

Llegó a manos de Cafiero el perverso sistema de subsidios: el interior financió al AMBA

Con todas las empresas del transporte público de pasajeros, urbano e interurbano  del interior del país al borde de la quiebra y en el límite de su funcionamiento, la situación terminó en el despacho de Santiago Cafiero, jefe de gabinete de ministros. En un detallado informe al que tuvo acceso mdphoy.com , el secretario General de la UTA Roberto Carlos Fernández, expuso la gravedad del problema por el que atraviesa la totalidad del sector y sus trabajadores, ya que podrían caer los puestos de trabajo del 75 % de la totalidad de Unión Tranviaria Automotor.

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El grave cuadro de situación llegó a su punto de quiebre, en el momento que existe además una interna sindical con el grupo de gremios que encabezan Hugo y Pablo Moyano, quienes ya ordenaron el bloqueo del sistema en Mar del Plata, mediante una arenga que Pablo Moyano hizo a través de Canal 10 de Mar del Plata, debido a las restricciones que impone en Covid-19.

Se describe con total precisión, como el esquema de recaudación privilegió a la Capital Federal y a 40 municipios del Gran Buenos Aires, conocido en su conjunto como el AMBA. En Olavarría cayó  97 % el corte de boleto, en Bahía Blanca está con escasa operaciones y  en Tandil funcionan por segmentos horarios que responden a los picos de demanda. Pero esta situación se arrastra a Rosario, Santa Fe, Córdoba y Tucumán, como a otras grandes ciudades del país afectando además el servicio interurbano.

Intendentes y gobernadores, de todas las ciudades y provincias del país, fueron excedidos por un conflicto de imprevisibles e impredecibles consecuencias por sus alcances económicos, laborales y sociales. Ya no existe resto que pueda sostener el servicio ni aún en condiciones precarias, y así el problema fue llegando a los bolsillos de cada uno de los trabajadores, hoy se los podría calificar como pseudoempleados, porque las empresas ya no pueden resistir los costos de la explotación y sus estructuras.

No sería arriesgado sostener que se entró directamente en la cuenta regresiva, para que no caiga en su totalidad el sistema de millones de argentinos, que utilizan el transporte para ir a trabajar, a las escuelas y a los hospitales públicos, algo así como la arteria que distribuye el fluido sanguíneo desde el corazón a todo el cuerpo. Debido a las restricciones de la cuarentena no ha llegado al colapso, aunque no dista demasiado si de una vez por todas no aparecen por lo menos vestigios de la reactivación comercial e industrial.

Todas estas consideraciones se han dado por la falta de equidad de la distribución de los subsidios, que netamente favorecieron y cargaron sobre el resto del territorio argentino, el desembolso de compensación que debió surgir del bolsillo de los usuarios. Este tamaño desequilibrio rompió la ecuación económica financiera del sistema que dejó en completo desnudo la llegada de la pandemia.

Con el costo de servicios de la luz y el gas sucedió lo mismo, los habitantes del interior del territorio argentino, han sufrido absorbido ese arbitrario manejo.

Dice Fernández en el encabezamiento  de su presentación que consta de cinco carillas y fue entregada en la Casa Rosada

“Desde la entidad sindical que represento, hemos sido muy críticos a la política presupuestaria en materia de transporte de pasajeros llevada adelante por la gestión anterior, por su marcada tendencia a la eliminación de partidas presupuestarias para el transporte colectivo de pasajeros del interior del país. Lo padecimos y por ello lo luchamos y resistimos durante años, no con poca conflictividad, principalmente porque entendemos que en un régimen federal de derecho como el nuestro, no debe producirse la inmensa concentración de recursos en la denominada  Área Metropolitana de Buenos Aires como lamentablemente viene ocurriendo de un tiempo a esta parte”.

Y agrega además en su contenido:

“Ahora bien, a nadie escapa que las compensaciones tarifarias reconocidas para el interior del país resultan significativamente inferiores al AMBA. Cuando para esta región la participación de los subsidios representaba entre un  70% y 75% de los ingresos totales, para el interior del país esa situación en los mejores casos alcanzaba al 44%, pero en 2019 sólo el 9% de los recursos disponibles, y con los aportes provinciales (por los que también tuvimos que luchar en las provincias) se alcanzó una asistencia de sólo el 29%”. 

 

En otro párrafo expresa:

“En este sentido, cabe mencionar que asistimos a la eliminación de los subsidios nacionales a partir del 1º de Enero del año 2019, establecida en el Art. 115 de la Ley de Presupuesto Nº 27467, por lo cual resistimos, y ante ello protestamos, hasta la creación del Fondo de Compensación previsto en el Art. 125 de la misma norma, lo que implicó en la práctica, una modificación de las condiciones que rigen los contratos de concesión, ante la imposibilidad cierta en la fijación del precio del servicio, sin establecerse en las jurisdicciones criterios de compensación adecuados”.

 

 

Notas vinculadaS:

El oficialismo y la oposición se unieron para pedir subsidios al transporte del interior

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