Ciudad, Zonal

La división de La Matanza, obliga a brillar a Mar del Plata; la niña bonita será Tandil

tandilGeneral Pueyrredon se convertirá en el mayor distrito y comprenderá la mayor sección electoral. Cobrará por vía indirecta, la mayor dimensión como objetivo y desafío político, en el territorio provincial más importante del país. Le faltará luz propia, porque hay un estado municipal económicamente quebrado, y en forma virtual, acéfalo políticamente, desde el desaguisado que ha proporcionado CAMBIEMOS, y que por otra parte presenta, a la oposición desdibujada y fragmentada en un deshilachado peronismo. General Pueyrredon tiene el 50 % del padrón electoral de la Quinta Sección Electoral.

En el nuevo mapa de división política, Tandil continuará siendo la segunda ciudad en importancia de la Quinta Sección Electoral, pero será más visibilizada como ejemplo de administración y conducción política. Es la ciudad que más ha crecido en el país y exhibe una calidad de gestión que supera la media nacional, además ha demostrado en la última década una capacidad de articulación con la Nación y la Provincia, que la han convertido prácticamente en la tierra prometida. Y en ese sentido rompió la lógica de la alineación con el color partidario dominante de turno, tanto en el estado nacional como provincial, ya que desde 2003 es una demostración palmaria de que no es cuestión de identificación política, sino de aptitud y actitud.

Todo se podría reducir a que curiosamente, Tandil no ha recibido una herencia K, sino que tiene que explicar y exhibir su nivel de crecimiento, cómo ha elevado su perfil en todas sus manifestaciones, políticas, deportivas, culturales y económicas, es una rara avis, en un contexto generalizado donde rayan la mediocridad y las decepciones, que ha dejado la versión K del peronismo.

Allí en la ciudad serrana el gobierno de la UCR, rumbo a los 16 años de gestión del médico pediatra Miguel Lunghi, no sabe de fisuras de ninguna índole y Tandil deslumbra como se reconoce en todos los ámbitos. Es brillante sin caer en exageraciones, concentra proporcionalmente el crecimiento del mayor PBI nacional, como lo han reconocido las más prestigiosas consultoras nacionales. En este cuadro de descripción, no ha incidido que el presidente de la Nación sea el ingeniero Mauricio Macri, como nativo de Tandil, aunque es obvio que no deba descartarse que muy posiblemente ello ocurra en los próximos tres años, pero ya en un obligado tren de conjeturas.

En el caso de General Pueyrredon, hay que recordar que “no todo lo que brilla es oro”. Así, en esta visión donde domina el gris, todo objetivo de superación debe partir de un sueño, la utopía si se quiere, para poder desarrollar una vida que se encuentra en permanente desafío ¿Qué nos ocurre a los marplatenses? Al correr de los tiempos nos hemos acostumbrado a aquellas frases que nos marcaron históricamente como un símbolo de país. Pero ante esto habrá que analizar si no nos han adormecido en los laureles.

La Perla del Atlántico fue un sello que nos identificó. Lo que hay que observar es cuánto brillo sigue teniendo esa perla y todo lo que hemos gastado de ese capital sin que la caja se reponga convenientemente. Ver nuestra realidad, que no es sólo la que puede apreciar un visitante. Es salir de lo turístico y volcar todos los sentidos en la dimensión exacta tanto de nuestra potencialidad como también de nuestras miserias.

La cantidad también tiene que ver. Esto observemos que actualmente, el partido más densamente poblado, La Matanza, dado la dimensión creciente y por qué no especulaciones políticas, con gran polémica de por medio, se encuentra en tratamiento en la legislatura provincial su división en tres o cuatro distritos diferentes.

No es que pretendamos meternos en la discusión vigente en La Matanza, lo que debemos observar es que nuestro partido de General Pueyrredon pasaría quizás a ser el más grande en cuanto a densidad poblacional en el territorio bonaerense. Ya de por sí, señalar efectivamente cuántos somos, es un dato incierto dado que los últimos censos han sido una vergüenza nacional.

Nadie puede tener una certeza sobre el número exacto. La falta de estadísticas serias va en desmedro de fijar pautas de gobierno ciertas, pero no caben dudas de que Mar del Plata debe pelear el primer lugar y como tal hacerse considerar para las grandes políticas que nos deben acompañar.

Y este es el gran desafío. Las asignaturas pendientes nos marcan por años. Faltaba la terminal de ómnibus y tuvo que llegar entre golpes y caídas lo que por años nos correspondía y todos podemos apreciar las graves falencias que tiene. Está en el comentario de marplatenses y turistas y esto es así en razón de que debido a intereses muy particulares nos debimos conformar con lo que arribó. Tribunales sigue estando en la discusión del pasado. Hoy son tantos los agujeros cotidianos que casi no nos animamos a poner sobre la mesa de la discusión grandes temas tan centrales y que hacen a nuestra proyección como ciudad organizada.

Pero para llegar a las grandes ligas se deben hacer muy bien los deberes. Hace falta un gran compromiso político sin que se deban contar o no con “padrinos” que le bajen el pulgar a un proyecto u otro. En esta Mar del Plata de hoy hace falta valentía para decir qué podemos y debemos hacer, comprometer a los gobiernos nacional y provincial en razón de tener un proyecto superador. Pero no simplemente saber cuántos somos, fundamental es lo que somos sin sombras de corrupción ¿Cuántas dudas surgen detrás de los grandes emprendimientos? Fijémonos en el caso del obelisco que se viene en uno de los barrios más residenciales de Mar del Plata. Por eso, todo el contexto debe estar vestido de transparencia. Comenzar por las gestiones, funcionarios,  concejales. Redoblar el compromiso con el vecino, no un vecino privilegiado, todos. Escuchando y haciendo ver una planificación acorde que vaya por arriba de lo que acosa cotidianamente. Pero también hace falta que cada organismo, público o privado, esté en la misma sintonía. El pacto no puede ser con alguien en particular, es en lo general donde se debe hacer una auténtica y gran política, con cantidad y sobre todo calidad.

No falta demasiado. El 2017 se encuentra a la vuelta de la esquina y otra vez aparecerán los discursos políticos, ya hay señales, con sus más y con sus menos. Habrá que ver cuál es el más lanzado y al mismo tiempo el más real, honesto, creíble sin las grandes limitaciones que han venido imponiendo intereses mezquinos y bárbaros y que han desgastado hasta el hartazgo, viejos referentes de la política. Viejos quizás no en edad, pero si en la eternidad en cargos y funciones y que ya los muestran vencidos aunque cada tanto quieran asomar la cabeza para no decir nada y esconder todo. Hoy la comunidad está disociada tratando de cubrir cada uno sus mínimas necesidades sin observar el todo. Ausente sin aviso la imaginación y el sueño para afrontar un futuro cierto y necesario. Apenas si se cubren baches. No se va más allá.

Se señalaba el gran desafío y vaya si lo es. El marplatense supo con su voto que se hacía necesario terminar un ciclo pero al mismo tiempo es fundamental comenzar otro. Es proyectar y concretar una nueva Mar del Plata que no se debata sólo en lo urgente y vaya a lo importante, recuperar el brillo, la mística que hace falta para salir a ganar y liderar en todos los terrenos.

Fuente: redacción mdphoy.com

2 Comentarios

  1. no se olviden de los barrios que estan al sur del Faro, hay un olvido fatal en todo sentido por alli.

  2. excelente.Estamos en transición.Habia que sacar al monstruo.Quebro al estado municipal y condenó al atraso por varios años a Mardel .Pulti y su gente deberían irse de la ciudad o al menos callarse la boca y someterse a justicia.Ahora hay que apretar los dientes y esperar en nacimiento de lo nuevo .No hay que repetir errores.Tenemos todo para ser una ciudad única en nuestro país.