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Hooft: la Cámara confirmó que no existió conspiración contra el juez

1428630077772La Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata rechazó la apelación realizada por  juez provincial Pedro Hooft y su hijo, el abogado Federico Hooft, y declaró “ilícita” la grabación clandestina que Hooft hijo realizó de una conversación mantenida con el fiscal Claudio Kishimoto. Los camaristas consideraron que no existió del delito de corrupción denunciado por la familia del magistrado, que está investigado por su rol durante la serie de secuestros de abogados laboralistas conocida como la “Noche de las corbatas”, ocurrida en 1977.

La denuncia por “corrupción” estaba basada en la grabación clandestina que hizo el abogado Federico Hooft –que es secretario del Juzgado Federal 1- de una conversación entre con Kishimoto. Allí se lo escucha al fiscal decir que la causa era “un gran verso”. Poco después, el fiscal relató, en una entrevista con Página/12, que respondió eso para sacarse de encima al abogado y dijo que Hooft hijo le soltó una amenaza en ese encuentro sorpresivo: “No sé qué vamos a hacer con vos… no sé si no te vamos a llevar puesto”.

Al confirmar el fallo de primera instancia, del juez federal Luciano Bianchi, los camaristas Alejandro Tazza,  Jorge Ferro y César Álvarez declararon “ilícita la prueba obtenida y aportada por la parte querellante” y desestimaron “las denuncias efectuadas por inexistencia de delito”. Así lo definieron en un texto de 54 páginas, que fue firmado el viernes pasado, cinco meses después de la audiencia de apelación, donde los fiscales Guillermo Friele y Laura Mazzaferri sostuvieron: “No hay delito. No existe un complot de miembros del Poder Judicial contra el juez Pedro Cornelio Federico Hooft. Debe confirmarse el fallo del juez Luciano Bianchi”.

En base a esa grabación, la familia Hooft denunció un complot contra el juez provincial, que está acusado de no haber tramitado los habeas corpus ni las causas judiciales “a sabiendas de que” los once secuestrados durante la “Noche de las corbatas” se encontraban en poder de las Fuerzas Armadas. La causa incluye a otras víctimas de la última dictadura.

“Ahora bien, a mi juicio y efectuado un minucioso análisis del presente expediente, está fuera de discusión que la grabación de audio ha sido tomada de manera encubierta, furtiva, por una persona, Pedro F. G. Hooft (h), quien ejerce, por excepción, el rol de abogado defensor de su padre en las causas seguidas contra éste y además es funcionario de la Justicia Federal; asimismo, huelga decir que dicha grabación fue realizada sin autorización alguna de autoridad judicial y fuera del ejercicio de sus funciones, lo que claramente la toma violatoria del derecho a la intimidad y de carácter ilegal”, consideró el camarista Ferro en su voto, que fue el primero.

Antes de desestimar la grabación como prueba, Ferro consideró que “nada le impedía a Hooft —avezado conocedor del proceso penal dada su función, de más de 22 años de labor judicial—, frente a sus iniciales sospechas, denunciar el hecho ante la Justicia y posteriormente, solicitar a las autoridades competentes las medidas pertinentes para comprobar el delito que se estaría perpetrando como por ejemplo la realización de discretas tareas de inteligencia, intervenciones de comunicaciones telefónicas, allanamientos, etc.”.

Agregó: “Teniendo en cuenta estas circunstancias, debo adelantar que la prueba examinada no puede ser entendida como de cargo, de lo contrario se estaría sacando provecho de una situación determinada —conforme se analizará— violentando la garantía de no autoincriminación pues en mi criterio ha mediado un abuso de confianza —nótese que la grabación se desarrolló de manera informal, como bien lo aprecia el Ministerio Público Fiscal— respecto del interlocutor”.

El juez Tazza –que preside el cuerpo y fue el segundo en votar- compartió el voto de Ferro en cuanto “la invalidez de la prueba registrada en audio”, pero planteó una disidencia respecto de la declaración certificada ante escribano que hizo el fiscal Juan Manuel Pettigiani. Señaló que no era el momento de expedirse sobre ese punto, que fue desestimado en el fallo de Bianchi y, también, en el voto de Ferro.

El juez Álvarez tuvo un voto de acompañamiento total a Ferro: “Por compartir en lo sustancial los fundamentos expuestos en su voto, adhiero a la solución propuesta por Jorge Ferro”.

Infojus

Un comentario

  1. Jueces corruptos desestiman una prueba importante. ¿Qué debería haber hecho Hooft hijo? ¿Decirle al japonés “te voy a grabar, hablá clarito”?
    Dan asco !!!

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