Política

Gastronomía: UTGHRA es anacrónica; un problema porque hay que cuidar el voto

blankEl marplatense en el cuarto oscuro el próximo 22 de octubre deberá saber que votando 1País estará votando a Mercedes Morro como concejal, que puede llegar a devaluar más aún el cuerpo deliberativo. El sindicato de gastronómicos compite de manera desleal con restaurantes, hoteles, balnearios y con todo ese rubro de actividades anexas. Cuenta con un casino, unidades de transporte de larga distancia, clientes cautivos con la cuota sindical y de obra social, que descuentan los empleadores que actúan como agentes de retención de la UTGHRA, un negocio brillante, del que se puede ufanar el gremialista sólo en la mesa de Mirtha Legrand: “hay que trabajar para manejar $300.000.000”.

Luis es así, sin filtro, pero nadie repara que se le sale mal la cadena cuando lo suyo es mostrarse en público. Ya tuvo esos “problemitas” cuando se dedicó a la militancia política activa y como funcionario de Carlos Menem. Una reforma laboral, con flexibilidad, puede ser el fin de un reinado de los sindicalistas que tienen que ver directamente con la caja de sus afiliados.

La conducción vitalicia de ese sindicato, es de Luis Barrionuevo, el mismo de “la plata no se hace trabajando” “en este país hay que dejar de robar 2 años”, menemista y duhaldista hasta autocalificarse como un híperalcahuete.

CAMBIEMOS, es una coalición que se abrió camino para revertir la peligrosa tendencia que nos llevaba irreversiblemente a la Venezuela de Nicolás Maduro, no sólo a un desastre institucional y económico, asesinatos,  pérdida de las libertades públicas, encarcelación de la oposición, corrupción etc.

Gastronomía: ¿Morro miente o no dice toda la verdad?

Como parte de la campaña, Morro se ha subido al caballito de batalla de los comercios gastronómicos que cierran. Hay una crisis en el sector, que fundamentalmente se trata de una reconversión de la actividad. Nada dice Morro sobre los nuevos restaurantes y cafés que abren sus puertas y que forman parte de una renovación no sólo de su carta, sino además de su mobiliario, de su vajilla, de su mantelería. Ni hablar de las cervecerías ¿No deben ser gastronómicos?

Existen infinidad de ejemplos, lo que ocurre que Barrionuevo ahora combate al presidente Macri, porque políticamente el sindicalismo peronista quedó en la mira de la Casa Rosada. Barrionuevo es el socio político de Hugo Moyano, con su hijo Facundo en el bloque, que proviene además del 54 % de CFK en 2011. Hay como una fatiga de esta gente que es sindicalista, legislador, diputado, senador, nacional o provincial, concejal, farandulero, fiestero, presidente de clubes (Independiente de Avellaneda, Alvarado de Mar del Plata) arman gremios para vivir de sus aportes.

Hay negocios que han llegado al límite de su funcionamiento y han tenido que ir cediendo en sus políticas de inyección de inversiones, porque detrás de una confitería hay un gremio gastronómico, un gremio camionero y un gremio afín a la pastelería. Son socios, la de ellos está siempre y por recibo de sueldo y si no alcanza para pagar, enseguida Mercedes Morro le arma un escrache. Se conocen muchos casos, desde hace muchos años, que categorizados comercios del rubro han optado por mantener abierto y no cerrar porque no pueden pagar las indemnizaciones.

Tras las PASO nuevo CONCEJO: CAMBIEMOS sólido, oposición débil y dividida; banca por banca

En Mar del Plata se da el caso de que un churro simple vale $7 y pesa 0,25 gramos, es decir que el kilo de churros sale en total $280, el precio de una paella con todos los chiches. Todo una exorbitancia, pero la gente va con su paquete a la playa y hay distribución por los balnearios en el verano a ese precio. Está bárbaro, pero después los dirigentes de la Asociación de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines no pueden salir a decir que se ha perdido la rentabilidad cuando el kilo de churros sale $ 280, hay alguien que miente.

Lamentablemente cerraron negocios íconos de Mar del Plata. Sólo por citar a 2 de ellos, “Ambos Mundos” y la tradicional cervecería Caballito Blanco, de esto hace muchos años. Hoy ya es raro que alguien solo conozca el puchero y por otra parte la apertura de cervecerías, todas juntas no hacen medio “Caballito Blanco” de antaño, en calidad y servicio.

Hay una transferencia que se da de hecho, son modas y si un negocio funciona de determinada manera, no quiere decir que necesariamente no necesite reciclarse. Hoy por ejemplo la cocina adquiere un nivel gourmet de cinco pasos, con distintos maridajes de vino, son desafíos de la época, como de alguna manera lo fue el sushi en su momento. El capuchino es viejo, ahora hay café con helado.

Gastronómicos no cobrarán la cuota sindical

Para saber por qué ir a comer moderadamente bien sale $400 Porque hay una cadena parasitaria que en algún eslabón muerde un pedazo de la torta. Por ejemplo un servicio de mesa ya se cobra $50 por cubierto, un personal de vigilancia, una sobretasa en turismo que se cobra pero no aplica a sus campañas de difusión, los contenedores de CIAGESER (subsidiaria de la 9 de Julio – ergo Moyano) mínimo $ 100 por día, la AFIP, ARBA y los sindicatos por su cuota. Después de todo esto contemos las papas, el bife, la pechuga, los fideos, el pan, el asado, ese es otro cuento, es la otra parte de la película, es lo que vemos.

Todo este paquete para arrancar con un precio del cubierto ya alto. Luego de haber sincerado las tarifas de gas y luz, para no seguir importando con las suculentas cometas, han actuado como un revulsivo que pega en el sector gastronómico, fundamentalmente, aquel que no llegó a la reconversión o no puede vender el kilo de churros a $280, cuando el paquete de 1.000 gramos de harina vale $20 en el almacén, no hablemos de bolsas industriales y compra directo a moliendas.

“La plata no se hace trabajando”: los negociados de Luis Barrionuevo

Y si La Llorona estaba de diez, era un ámbito de diversión que muy posiblemente haya variado en el gusto de jóvenes y asistentes a ese tipo locales bailables con barras para beber y escuchar música. La Llorona fue un boom, no se podía entrar, colas de ávidos consumidores de un estilo que la época cambió.

Que Mercedes Morro pueda ser concejal, no hay que descartarlo, pero los votos que la favorezcan son la antítesis del voto positivo, es más de lo mismo, porque forma parte del problema, algo que ya fue, y como ella un modelo, que tuvo excluyentes beneficiarios.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

2 Comentarios

  1. Otro ladrón q garca a los Trabajadores. Cuando el Pueblo deje de creer en los Mesías o las Enviadas Celestiales, denoste el verticalismo en cualquiera de sus formas, decida ejercer su Poder intransferible, ese Gran Día veremos caer una tras otra a esas figuritas que En Nombre Propio se han apoderan del esfuerzo y credulidad de este Valioso Caudal Humano, q no cuestiona ni duda ni exige rendición de cuentas. Mientras, seguirán siendo patrones y estancieros disfrazados por un rato de Descamisados… bastardeando al Humilde.

  2. Excelente análisis, solo disiento en el tema de las cervecerías, hay muy buenas…