Política

En tono presidencial, Schiaretti condenó la grieta y dijo que representa un peronismo federal

El gobernador pidió no sacar conclusiones nacionales de su triunfo resonante. «Los cordobeses queremos la moderación», advirtió.

«Soy cordobés», de Rodrigo, fue el cuarteto con el que Juan Schiaretti se despidió del escenario que le montaron en el alejado Quórum Hotel de la capital de la provincia que retuvo con una paliza en las urnas.

La elección de esa canción no fue al azar: el gobernador quiso provincializar su triunfo contra Cambiemos y pidió que no se sacaran conclusiones apresuradas sobre el impacto que puede tener en las elecciones nacionales, aunque entregó un discurso de tono presidencial, en el que buscó diferenciarse tanto de Macri como de Cristina.

«Pertenezco al peronismo federal», fue una de las definiciones más fuertes del «Gringo», que apareció en el búnker cerca de las 22.30, siete horas y media después de que abrieran las puertas para los militantes. «El peronismo, si no es republicano no tiene futuro», agregó, en otro de sus mensajes teledirigidos.

Aplastante triunfo de Schiaretti que lo posiciona como presidenciable

«Los cordobeses queremos la moderación, no queremos la grieta», fue el fuerte mensaje que envió Schiaretti tanto hacia Mauricio Macri como a Cristina Kircher, en lo que pareció por momentos un discurso presidencial con carpa. «Nosotros no defaulteamos la deuda ni cuando Argentina defaulteó», dijo justo cuando desfilan por Washington figuras del PRO y el kirchnerismo repitiendo esa promesa.

Los cordobeses no queremos la grieta, que no sirve para gobernar y puede serverir para ganar elecciones y a veces ni eso, como demostró hoy Córdoba.

En el búnker hubo cantitos contra Macri. «Es para Macri que lo mira por TV» y hasta «Macri cagón». No hubo referencia alguna sobre Cristina. Pero Schiaretti se encargó de aclarar que los cordobeses pueden votar a un intendente de un partido, a un gobernador de otro y a un presidente de otro.

«Los de afuera son de palo, por más que vengan no van a influir en nuestras decisiones», agregó y se tomó el trabajo de desgranar el «modelo» del peronismo de Córdoba que enhebra un impresionante plan de obras públicas viales, como suele exhibir el macrismo, con acciones de equilibrio social. «El mercado no resuelve la justicia social, es el Estado el que lo hace», subrayó y cuestionó la teoría neoliberal del derrame.

Como anticipó LPO, el impresionante triunfo que consiguió coloca a Schiaretti al tope de la lista de presidenciables peronistas, pero hábil en su discurso, el gobernador cordobés mantuvo la intriga sobre sus próximas pasos. Acotó a una mirada local su éxito electoral, pero desgranó un discurso que tuvo tramos de alcance nacional. Y más sugestivo aún, antes de su discurso, su esposa, la diputada Alejandra Vigo, se encargó de aclarar que su marido no tiene problemas de salud, uno de los argumentos que se escuchaban con insistencia para relativizar su paso a la pelea nacional.

Los militantes, que bailaron cuarteto durante horas, se retiraron pocos minutos después de que el Gringo se bajara del escenario al que se habían subido varias veces su candidato a vice, Manuel Calvo y la ascendente Natalia de la Sota, hija del fallecido ex gobernador. La flamante legisladora, fue una de las animadoras del búnker y quien presentó a Schiaretti en el escenario. Antes había hecho un recorrido por los pueblos en los que el PJ sacó entre 55 y 70 puntos. Fue la más aplaudida junto a Martín Llaryora, el nuevo intendente de la capital cordobesa, en la que el peronismo corrió a la UCR luego de 46 años.

Fuente: LaPolíticaOnline

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