Cultura

El futuro llegó hace rato (Solari)

Por Virginia Ceratto (*)

(especial para Mdphoy)

No sin alarma sigo los resultados parciales de la educación de emergencia por modalidad virtual en tiempos de pandemia y aislamiento, tanto en nuestro país como en otros, mayormente europeos del norte, dado que tengo contacto permanente con colegas de Suiza y Alemania.

Tanto en Argentina, como en Europa, y por distintos motivos, se comprueba que si bien la educación a Distancia es necesaria en este momento, dista mucho en la realidad de ser más efectiva que la presencial.

En Suiza y Alemania, por ejemplo, y donde la conectividad, definitivamente no es un problema, como no es un problema el factor económico, les docentes advierten que esta modalidad amplía y agrava la brecha entre chiques diferentes, con determinadas capacidades cognitivas diversas. Dicho en rioplatense, los que tienen dificultades las ahondan y los que no las tienen aventajan a sus pares, sin que la presencia del docente pueda relativizar o zanjar esas distancias.

En Argentina, les docentes, tienen otros problemas, les estudiantes también.

Les docentes no tienen la mejor conectividad y muchas veces se han encontrado con un montón de aprendizajes de lo virtual que no tenían. Esto se suma a salarios precarios en casas sin un cuarto propio donde aislarse a preparar y dar las clases no presenciales. Los alumnes muchas veces viven en lugares poco confortables, incluso sin red o sin computadoras o con un teléfono que debe pasarse de mano en mano. En Chaco, por ejemplo, están reclamando computadoras, y muchos de les estudiantes de esta ciudad no las tienen. Y no siempre llegan los cuadernillos. Sumamos la necesidad de las viandas. El panorama no es alentador. Es el de emergencia, sí, y siempre tengamos en cuenta esto.

La emergencia

Dicho esto, les docentes deberán, deberemos, cada cual en su nivel, incluso les jubilades, prepararnos ya para el paradigma que viene. El mundo cambió, esto puede volver a pasar tiempo después de que termine, y no sabemos cuándo va a terminar.

Escribo de jubilades que pueden aportar contención desde su experiencia, siempre y cuando no se aferren a modelos de escuelas caducas que corresponden a sociedades que ya no son, por más que el status quo quiera retenerlas con cadenas y garras.

Se sugiere que se tenga en cuenta a un especialista que pide que les alumnes lleven un diario personal. ¿Es eso posible en todos nuestros contextos? Probablemente sí, en unos pocos. Pero improbable en otros, en la mayoría.

Ni les docentes ni les xadres han podido, en muchos casos, concientizar, ayudar a la reflexión, entonces les alumnes de sexto están preocupados por sus camperas de egresados, por el viaje, por el baile y por promocionar en diciembre. No han entendido que en pandemia y cuarentena hay que priorizar la vida y que ya nada será como antes.

La pretendida normalidad a la que se dice, volveremos, ya no será la normalidad conocida. Si no entendemos eso no estamos a la altura del mundo que ya llegó.

Normalidad tiene que ver con norma y las normas cambiaron. Ahora la norma contradice el artículo de la Constitución que garantiza transitar libremente por el territorio argentino. Y no está mal, al menos en un tiempo acotado a la pandemia en curso. Porque no estaba previsto un tipo de contagio letal y mundial cuando se redactó la Carta Magna.

Pero seguimos, muchos siguen, sin entender.

Mucha gente prioriza su necesidad de aire libre y de paseos, se escuda en un estrés que podrían evitar, hacen berrinches como si fueran criaturas y en vez de orientar hacia una salida al mundo que viene, con calma y sensatez, insisten en su egoísmo mientras el periodismo da lugar al reclamo de los corredores y deportistas. Entre tanto muchos rubros ya están quebrados. Y les trabajadores son los xadres de les jóvenes que están en sus casas intentando cumplir con la consigna de rendir vía la red o angustiándose porque no tienen red disponible o dispositivo disponible. Y no tienen comida regularmente en sus mesas. Y no tienen…

Y no obstante se habla de fútbol, de cómo volverán los entrenamientos. Y entonces ya sé por qué se pide una fecha para volver al aula en una modalidad igual a la pasada, pero con turnos para que haya menos pibes en las aulas.

Distinto, pero igual. Algo como… miremos lo que vendrá, recordemos esto como una aventura. Pero la aventura es el principio de algo que nos indica que estas pandemias serán más frecuentes, y no hay que alarmarse, hay que ser dúctiles e inteligentes. Y no prepotentes y caprichosos.

Se hace todo desde el fastidio, todo con un aire de esto es pasajero y hasta que se vuelva al calendario habitual, así tendremos vacaciones largas en verano y cortas en julio. Un disparate. Porque no sabemos cuándo morirá este virus ni cuándo llegará otro. Ni cuándo estarán la vacuna y el remedio.

Retomo: en Alemania y Suiza les docentes han advertido sobre esto, no apoyan la educación a distancia, para la que están más preparados y aún así advierten que es prematuro que todos los cursos vuelvan a clase ya. Elles no tienen miedo de perder sus horas, ni las titulares ni las suplentes. Tienen economías que los respaldan y un status social que los avala.

No ocurre lo mismo aquí, donde hay mucha presión y mucho miedo. Presión social y miedo a perder los salarios, porque además se instaló una lucha de pobres contra pobres y el conjunto social mira al docente con bronca, porque este último cobra. Y si ya lo juzgaban cuando no había pandemia y se atrevía a hacer paro, ahora lo catalogan como ñoqui.

Nunca supieron lo que se corrige frente a un curso, menos sabrán cómo es ahora, cuando creen que los cursos no existen. Y sí, a veces no existen porque es imposible comunicarse con les alumnes.

He escrito, adrede, con habla inclusiva, habla, no lengua ni lenguaje, porque ésa es una asignatura pendiente. No hay que implementarla, pero sí dar las herramientas para su correcto uso, porque hay una población que no se reconoce en la clasificación binaria de los dos géneros y merece ser reconocida. Y al menos, incluso, para aquelles que no la toleran, hay que proponerles que sepan algo más acerca de lo que rechazan con pobres argumentos. Argumentos que no mejoran con la repetición y que caen en acantilado a pique toda vez que cualquier pibe llore porque no se lo reconoce en su intento de transición o en su condición disidente.

Y sé que rechazan el habla inclusiva porque rechazan a la comunidad disidente o divergente.

Y no es harina de otro costal, es parte de los cambios que habrá que implementar en un mundo que se hartó de conductas reaccionarias y decidió sacudirnos con sopapos de realidad. Es esto o es fingir que se es docente ante una población binaria que ya ha roto y superado esa dualidad. Hace mucho tiempo y nadie lo quería ver.

Las camperas de los egresados pueden esperar, al menos si entienden que están sobreviviendo y presenciando un momento de inflexión en la historia de la humanidad.

¿Por qué no se incluye eso en los contenidos que tanto preocupan?

¿Por qué no propiciamos un poco de reflexión para estar a la altura de las circunstancias cuando podamos transitar sin riesgo? Tal vez así podamos sentirnos de una manera mejor en un mundo que nos incluyó, a cada habitante, en cada país, como socie en la desgracia. Capitalicemos y podremos compartir los beneficios.

(*) Virginia Ceratto es licenciada en Letras. Docente. Artista. Activista en DD.HH. Creadora y directora de la Compañía de Arte e Inclusión “La corte de los milagros”, colectivo artístico que articuló con alumnes y graduades de escuelas estatales durante más de una década.

7 Comentarios

  1. Luciano Brindisi

    Una mirada muy lúcida digna para la reflexión de todos los docentes y actores educativos. Que la virtualidad no prive del vínculo imprescindible entre los mismos y que este cambio sea una oportunidad hacia una sociedad más justa donde todos nos aceptemos con nuestras diversidades. El mundo ya cambió… empecemos por eso.
    Marcela Domijan. Docente
    Luciano Brindisi. Educador por el arte.

  2. Virginia Ceratto

    Gracias Luciano y Marcela. Creo que la opinión, igual, no será popular. Resistencia a los cambios aún cuando ya ocurrieron.

  3. Hay una palabra clave:compartir
    Gracias Virginia

  4. Excelente Virginia tu nota, muestra la realidad tal cual es de alumnos y docentes !!!

  5. Virginia Ceratto siempre «abriendo cabezas»,llamando cada vez a una reflexión. Vaya el mensaje no sólo a educadores sino a políticos,economistas,grupos de poder….en fin….larga es la lista. Espero y deseo que este «quasi aislamiento» nos haya hecho descubrir el camino hacia una sociedad más igualitaria. Tu comentario como todos los tuyos» de excelencia»

  6. Alejandro Maximo

    Más claro imposible. Muy bien Virginia.

  7. virginia silvia ceratto

    Gracias a todes por leer. No importa cuál sea la opinión, si en acuerdo o desacuerdo. Y si están de acuerdo, mejor, no por ego, sino porque hay subjetividades que necesitan de manera urgente… para ayer, que les respetemos (sí, sé que el leismo suena horrendo) y de algún modo ayudemos a transitar el tiempo de cambio. Gracias. Igual, seguiremos siendo poques, ojalá me equivoque.

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