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Dramático relato de una joven salvajemente golpeada por su exnovio

10906331_10205651430629764_5690647416569258259_nDe la pasividad al salvajismo:me golpeó de una forma desmedida hasta dejarme inconsciente”, afirmó Victoria.

La fotografía habla por sí sola, su nombre Victoria Montenegro de tan solo 25 años, fue agredida por su ex novio Cristian Darío Pillotti, en la noche del 7 de enero, en el marco de la inauguración de un boliche en la playa. Debido a los golpes recibidos la joven fue rápidamente trasladada a un nosocomio donde permaneció internada durante tres días y aún continua recuperándose del salvaje ataque.

“Me costó mucho tomar la decisión de hacer este escrache, porque mi intención no es hacer un boca en boca de uno de los peores momentos de mi vida, pero me encuentro ante la necesidad de que la gente sepa realmente quien es y de cuidar a otras chicas que puedan llegar a estar con él o cruzárselo en sus caminos. No quería subir estas fotos, porque no estoy a favor del morbo en las redes sociales, pero esta vez tengo la necesidad de contar y alertar acerca de lo que me pasó”, argumentó Victoria en las redes sociales.

Muy dolorida emocional como físicamente, Victoria relató “me sacó entre la gente ahorcándome, aprovechándose de su dos metros de altura, y de que me triplica en fuerza y tamaño. Me arrastró entre la gente hasta el estacionamiento y me golpeó de una forma desmedida hasta dejarme inconsciente, provocándome fractura de tabique, fractura del hueso del globo ocular en tres partes, cortes y hematomas en toda la cara y en distintas partes del cuerpo”.

Asimismo la joven aclaró que “no hay ningún motivo, absolutamente ninguno que justifique sus actos, todos me preguntan, ¿por qué lo hizo? Y no tengo respuestas, porque si bien su excusa no es cierta no existen motivos que justifiquen lo que me hizo. No me entra en la cabeza como alguien a quien yo amé me haya hecho esto”.

Por su parte recordó que “no es la primera vez que recibo violencia de su parte, pero atrás de una mente enferma hay otra, y era la mía, me enfermé a la par de él. El hecho de no poder contarle a nadie lo que me estaba pasando, de tapar las marcas y de tener a ese psicópata diciéndome “que iba a estar bien”, que “íbamos a estar bien”, que “él me iba a ayudar y cuidar”, dándome los abrazos y la seguridad que yo necesitaba pero de otras personas, de las personas que realmente me querían cuidar hizo que mi cabeza se vuelva una ensalada, que yo no entienda lo que me estaba pasando, en donde estaba metida y mucho menos poder medir la dimensión de esta situación. Hasta que lamentablemente, y lo digo con todo el dolor que me entra en el cuerpo tuve que llegar a esta situación para abrir los ojos y entender que no me quiere, que esa persona nunca me cuidaría, y que no le importó lastimarme, que nunca le importó, viví engañada desde los 17 años por una mente totalmente enferma”.

No obstante manifestó que “cuando los médicos me dijeron que hacía falta solo un golpe más para perder un ojo o hasta perder la vida, entendí lo que viví y lo que estoy viviendo de una forma racional y no emocional como hasta ahora”.

Acto seguido agregó que “estoy desesperada, no recuerdo cuantas veces luche por cambiarlo, por entenderlo, por justificarlo, y hoy me miro al espejo y me doy cuenta que estaba remando contra la corriente, que nunca lo hubiese podido cambiar que el amor del que él me hablaba nunca existió, y de que todo el amor que yo sentí se terminó volviendo en el peor sentimiento que tuve en la vida, el sentimiento que podría haber terminado con mi vida, y con la de la gente que me rodea, porque más allá de mis dolores, me estoy muriendo por ver llorar y descomponerse a mi familia y amigos cada vez que me ven, esta vez ni por mí ni por ellos lo puedo dejar pasar, lamentablemente tuve que llegar a esta situación para tocar fondo”.

Victoria abatida por lo sucedido concluyó: “pido que todos sean conscientes de quien es verdaderamente Cristian Pilotti, (trabajador social de ENVIAL, Mar del Plata), lo que es capaz de hacer con una mujer, y sobre todo con la que lo acompañó en las buenas y en las malas, en situaciones que creí no soportar y que lo hice por él, porque durante mucho tiempo lo único que me importó fue él, pero hoy ya no, hoy soy yo y mi familia, mis amigos y nadie más, por eso no pienso bajar los brazos y luchar por todo este dolor y odio que hoy inunda mi casa”.

Foto: Banca 25

 

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