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Crisis en el turismo: la mitad de los hoteles podrían cerrar si se prolonga la parálisis

Tras seis meses de parálisis casi total, la actividad turística es tal vez la más golpeada por la pandemia de Covid-19. Sin un horizonte claro de cuándo podrán volver a recibir visitantes, los empresarios hoteleros ya no tienen recursos para seguir sosteniendo el negocio y el 46% considera “probable” su cierre definitivo si se mantiene el escenario actual.

Así se desprende de un relevamiento realizado en agosto por la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT) y el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) a 190 establecimientos del país, de todas las categorías.

Según apunta el informe, el 92% de hoteles está “sin actividad significativa” desde el inicio de la cuarentena, situación que llevó a que el 50% de los establecimientos relevados ya no posea capital de trabajo (35%) o solo posea autonomía para un mes más (15%). “Lo que necesitamos es que se fije una fecha fehaciente de inicio de actividades para el turismo para poder empezar a vender con certeza no solo a los mercados nacionales sino también a los internacionales. El turismo no es una industria sólo recreacional: también nuclea el mercado corporativo, el turismo de reuniones, el estudiantil”, dijo Roberto Amengual, presidente de AHT.

 

“No encontramos casos en el mundo en los cuales el turismo se haya detenido tanto como en nuestro país”, asegura Amengual Fuente: Archivo

 

La industria turística representa el 5% del PBI de la Argentina y, en condiciones de actividad previas a la cuarentena, generaba el 7,2% de las divisas del país: US$5200 millones, en cuarto lugar después de los sectores oleaginoso, cerealero y automotriz. Además, es el principal generador de empleos a nivel nacional después del comercio al por menor, la enseñanza y la construcción. Genera unos 460.000 puestos formales, que ascienden a 1,3 millones si se incluyen dueños, informales y trabajo familiar.

“No encontramos casos en el mundo en los cuales el turismo se haya detenido tanto como en nuestro país”, asegura Amengual, para quien la industria hotelera está atravesando la peor crisis en su historia. “Estamos ante una caída del 17% del sector que significa que han dejado de operar casi 4000 emprendimientos turísticos. Esta dramática cifra, comparada con la caída del 10% en la crisis 2001-2002, resulta un 70% mayor. Esto ha generado que entre febrero y junio se hayan perdido 74.000 puestos de trabajo en el sector”, añade.

Respecto de los datos relevados en el mes de mayo, se evidencia un crecimiento del endeudamiento de los hoteles. En mayo, un 37% de los encuestados confirmaba haber recurrido a líneas de crédito. En agosto, el porcentaje subió al 59%.

 

“Esto se explica porque en mayo los hoteles, con actividad y facturación nula, estaban recurriendo a su caja para pagar capital de trabajo. Hoy se terminó la caja y 6 de cada 10 debieron tomar deuda para pagar gastos corrientes, que luego será muy difícil de recuperar. Nos preocupa el tipo de crédito que se está tomando, no es para inversión sino para pagar sueldos”, describe Amengual.

Según el informe, los hoteles ya están preparados para el reinicio de la actividad: el 95% cuenta con la infraestructura adecuada para operar de manera segura y el 97% dispone de protocolos sanitarios. Sin embargo, 7 de cada 10 hoteles encuestados no espera recuperar un ritmo normal antes de entre 12 y 24 meses.

“Creemos que el turismo receptivo se va a recuperar recién en 2022. La caída en las expectativas hace que peligre la continuidad de muchos establecimientos. El año que viene la recuperación será muy leve, proyectamos un nivel de ocupación de entre un 15 y un 20%, cuando es necesario que esa tasa llegue al 40% para por lo menos hacer frente a los gastos operativos”, concluyó Amengual.

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