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Con atraso cambiario se jaquea a la industria naval

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Astillero Naval Federico Contessi y Cía. S.A. concretó el sábado 29 de octubre su botadura número 142 con la entrega del buque pesquero “José Luciano”, haciendo así a la mar a su cuarta unidad del año 2022. Este versátil pesquero de altura con 26,79 m de eslora fue especialmente estudiado para operar en nuestras costas y se sumará a la flota del Puerto de Mar del Plata.

Se trata del tercer barco construido por este astillero que adquiere la familia armadora de José “Pipo” Ramaci para sus empresas Pelagic S.A. del Grupo Urbipez, una familia que ostenta una larga y respetada historia en la pesca y una fuerte relación con el astillero constructor.

El “José Luciano” es el primer buque construido con la ayuda financiera del Banco de la Nación Argentina, una línea crediticia que fue el fruto del trabajo de muchos actores del sector público y privado y a todos ellos se dedicó un especial agradecimiento en el discurso que leyó el presidente del astillero Domingo Contessi, destacando que, no solo es una buena noticia, sino un hito en la historia reciente de una industria que atravesó casi 4 décadas sin tener acceso al crédito.

“El presente de gran productividad de la industria naval argentina ha contribuido a reducir la edad promedio de la flota pesquera de 39 a 34 años con la incorporación de 24 nuevos buques construidos en el país en los últimos 5 años, de los cuales 17 salieron de estas gradas y esto fue gracias a las políticas que implementó este gobierno”, señalaron desde el Astillero Contessi en un comunicado.

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También se valoraron los esfuerzos que hoy está haciendo el nuevo Ministro de Economía para contener el gasto público, ya que esa es la piedra basal de la lucha contra la inflación y una mala macroeconomía echa por tierra a la mejor política industrial.

La parte más preocupante del mensaje de Contessi se refirió al atraso cambiario que jaquea tanto a la industria naval como a la industria pesquera exportadora, porque hizo aumentar todos los costos en dólares obligando a trabajar a pérdida o renegociar contratos, algo que se venía alertando en los sucesivos discursos de botaduras del último año y medio.

“El atraso cambiario derivó en la crisis de reservas y la consecuente restricción a las importaciones. Esas restricciones no sólo ponen en riesgo el equipamiento de los buques futuros y el cumplimiento de los contratos, lo más grave es que generó otro aumentó sideral de los costos, llegando a tener que pagar insumos importados 4 veces más caros que su valor internacional. Muchos de nuestros costos hoy están en dólares blue, pero nuestros ingresos siguen en dólares oficiales, por eso no nos cierra ningún número“, aseguró Domingo Contessi, presidente del astillero.

En definitiva, el dólar oficial dejó de ser una unidad de medida y la industria naval debe acostumbrarse a vivir en un contexto inflacionario, pero es imposible trabajar e invertir sin precios de referencia. Los últimos dos barcos que inició el astillero se colocaron las quillas sin firmar contrato, a remito abierto.

“Así no podemos seguir y como la demanda no es inelástica corremos el riesgo de que muchos de los proyectos que tenemos en cartera se caigan y por ende la renovación de la flota se ralentice”, manifestó Contessi

En el tramo final de su discurso el directivo aclaró: “Nunca nos importó la cotización del dólar blue, hasta que nuestros proveedores comenzaron a aplicarlo como precio de referencia ante la restricción de importaciones. Lo único que pedimos durante todo el año 2021 y el 2022 es que el tipo de cambio oficial no se siguiera atrasando. Cada día que pasa con un tipo de cambio oficial que no refleja la realidad y cada día que pasa donde la economía convalida costos en dólares oficiales exorbitantes, sentimos que será más difícil de retrotraer y tememos que la nueva normalidad nos condene a ser ineficientes por mucho tiempo. Necesitamos un plan económico integral que revierta esta situación y que no extienda la agonía”.

Por su parte el subsecretario de Pesca Carlos Liberman expresó: “El Estado debe respetar y acompañar a los empresarios pujantes que como Pipo o como Domingo edifican esta realidad. Sé que han tenido el acompañamiento del Banco Nación y del Banco Provincia para que esto ocurra y me satisface enormemente encontrarme en un contexto en que estas realidades son acompañadas por el estado nacional … Puedo asegurarte que vas a seguir encontrando en la Subsecretaría de agricultura y pesca de la Nación y en la Subsecretaria de Industria de la Nación gente consustanciada con el progreso y con el desarrollo de la Industria Naval Argentina”.

El acto de botadura se desarrolló en presencia de autoridades del área y locales. Se contaron entre los presentes entre otros la subsecretaria de Industria de la Nación Priscila Makari, el director nacional de Pesca Julián Suarez, el director nacional de Compre Argentino Julián Hecker, la directora nacional de Política Automotriz y Regímenes Especiales Karina Giordano, el secretario de Desarrollo Productivo Municipal Adrián Consoli y el presidente del Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata, Gabriel Felizia.

El “José Luciano” recibió su bautismo por parte de Monseñor Armando Ledesma y las madrinas María Lina y Rosario Luz Ramaci fueron las encargadas de estrellar la botella de champagne contra el casco del buque en el instante previo a que tocara por primera vez las aguas del mar. La transmisión integral realizada en vivo a través de las redes sociales del astillero permitió difundir en tiempo real este evento o bien revivir la emocionante ceremonia.

www.cronista.com

 

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