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Bajo la lluvia se realizó la ceremonia en Honor a Iemanjá

A pesar del clima y un mar embravecido, la comunidad africanista, fiel a sus preceptos, realizó la trigésimo tercera Ceremonia en Honor a Iemanjá en Mar del Plata.

Como se había previsto en la reunión organizativa realizada el sábado, y para preservar la integridad física de las personas, la Ceremonia consistió en la procesión, entrega de las barcas con ofrendas al mar, la bendición de las aguas y fuegos artificiales que iluminaron de manera impactante la playa.

En el momento de la apertura, y con sentidas y conmovedoras palabras, el babá Hugo Watenberg, organizador de la Ceremonia y director del Centro de Estudios Africanistas Reino de Iemanjá Bomí (CABA), agradeció la presencia de todos los que año tras año siguen y se suman a la Ceremonia, y explicó no sólo el fundamento de esta Celebración sino y particularmente en esta oportunidad, la prevención por los presentes, ante la inminencia de un nuevo temporal que, durante todo el transcurso de la misma se mostró amenazante pero no se presentó.

Asistió también el sub secretario de Cultura, Arq. Marcelo de la Plaza; el presidente de AMADI –Asociación Marplatense por el Derecho a la Diversidad, Javier Andrés Moreno Iglesias; el antropólogo Alejandro Frigerio -investigador del Conicet-;  el cineasta Darío La Vega, director del documental Iemanjá Nuestra Madre, rodado en CABA y Mar del Plata; investigadores antropólogos de las Universidades de Buenos Aires y Quilmes y destacados religiosos de nuestro país y de Cuba, Brasil, Uruguay y Paraguay. También se sumó Estela Carrizo, directora de la Red de Personas viviendo con VIH.

Como dato singular, en el momento de la entrega de barcas y bendición de las aguas, la marea subió de manera espontánea y sostenida, llevando todas las ofrendas consigo. “Creer o creer” era el comentario común entre los asistentes.

Al finalizar, personal de la organización recogió, como siempre, todo lo que el mar devolvió a la orilla, dejando la playa sin ningún residuo.

Cabe recordar que la Fiesta cuenta con las declaraciones de Interés Cultural de General Pueyrredon y Turístico del Emtur y de Provincial y de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, además del aval de la Defensoría del Pueblo.

Iemanjá es la orixá protectora de la familia y en especial de los hombres de mar en el culto africano y su culto llegó de África, en los llamados barcos negreros, en el corazón de los esclavos y prontamente se extendió por toda América, fusionándose incluso, con cultos vernáculos, como el de los caboclos.

En cuanto a los orígenes de este homenaje, se remontan a siglos pasados, cuando los barcos llamados negreros traían a los esclavos desde España y Portugal a América del Sur -ingleses, daneses, alemanes y holandeses lo hacían en América del Norte- y estos hombres sometidos rendían homenaje a sus orixás africanos en los medios naturales de cada uno, por ejemplo el mar. De ahí viene el sincretismo con la religión católica, y así Iemanjá se asimila a Stella Maris, Oxum a Nuestra Señora de la Concepción, Ogum a San Jorge, Xangó a San Marcos de León, dado que para sobrevivir, los esclavos debían cultual a estos santos para no ser torturados. Lo mismo ocurría con los naturales de América, los pueblos originarios, que rendían culto a la Pachamama a través del Ojo de Maíz formado como una cruz. Como fieles, no requieren, en modo alguno, que las personas que asisten sean de esa religión, porque aceptan todos los credos y porque la Ceremonia ya es un acontecimiento cultural y turístico.

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