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Visto, Oído y Comentado en H. C. Delirante

El doctor Arroyo convaleciente. Se conoció el lunes que el ex intendente Carlos Fernando  Arroyo se hallaba internado restableciéndose de un cuadro de EPOC, que padece desde hace varios años y afecta su buen estado de salud. No son pocos los que recuerdan cuando María Eugenia Vidal lo ubicó a través de ceremonial de la gobernación, al rayo del sol con una temperatura superior a los 30º en la playa pública de Constitución y Félix U. Camet. A pesar de hacerle conocer esa situación al entorno de Vidal (siempre en campaña), su decisión fue mantener al ex intendente marplatense bajo el sol abrasador del mediodía a pesar del daño que le causaba a Arroyo,  exponerse a esas altas temperaturas debido al EPOC que ya padecía en 2018.

Lo plantó a Tristán y desapareció. Vidal durante sus 4 años de gobernadora visitó 50 veces Mar del Plata para desestabilizar a Arroyo a través de sus operadores mediáticos y políticos. Pero no volvió más a Mar del Plata a vender su imagen de orgullosamente bonaerense, ahora es candidata por CABA y anda vendiendo humo por La Pampa. Eso sí, previamente nos plantó un intendente, era su objetivo territorial, con sus malas artes lo hizo posible. Tristán terminó siendo el intendente de Mar del Plata cuando su lugar en el mundo era San Isidro pero hay que fumárselo en Mar del Plata por el dedo índice de MEV.

A Montenegro lo corren por derecha Ya quienes han formado parte de adulaciones montando escenas de elogios han comenzado a soltarle la mano y se nota mucho. Parece que Tristán ha sacado los pies del plato en varios temas y comienza a pagar los platos rotos. No aparece clara la presencia de una patrulla de la Secretaría de Seguridad en el Balneario Horizonte del Sol donde hubo un asesinato. Tampoco aparecen en los registros quien la movilizó a ese lugar la noche del homicidio, como tampoco quienes verdaderamente ocupaban la camioneta según las fotos y videos de la fiesta que circulan en redes sociales. Se apeló como coartada a la coordinación del área municipal, pero esa declaración es absolutamente vaga e insuficiente para una investigación criminal. Lo cierto es que el edil Roberto Páez le clavó un pedido de informes sobre el tema al intendente, es decir que traduciéndolo políticamente desde el bloque de izquierda del FdT lo corren por derecha al jefe municipal. Tampoco se sabe finalmente que pito toca Lauría y la confianza que le dispensa, con el intendente es una cuestión de cómo se arreglan las diferencias en el mundo de Tristán, que no siempre respetan el protocolo de lo políticamente correcto.

Las dudas asaltan con Batakis. A la “Griega” le toca llegar incómoda a cumplir con un servicio político. El kirchnerismo no se la va a hacer fácil y ya se ha empezado a correr de la designación. Tal es así que se la endosan a Daniel Scioli y a Santiago Cafiero como para ir apartando los tantos, todo en el marco de ir bajando los decibeles de un enfrentamiento crucial desde la política entre el 1 y el 2 del país. Pero Batakis digamos que llegó con el boleto picado y en 10 días en funciones ya experimentó un desgaste del que mucho puede hablar su antecesor Martín Guzmán.

Y van las perlitas de La Griega. Ministerio difícil el de Economía de la Nación, ya secó la provincia cuando pasó como ministra en el mismo cargo pero bonaerense en el gobierno de Daniel Scioli. Cuando asumió en 2015 el gobierno de Vidal, desde Lotería de la Provincia llamaron a las flamantes autoridades para pedirle el dinero para pagar los premios del Gordo de Navidad de la Provincia y esa cuestión hizo encender las alarmas con todas sus luces rojas ya que empezaron a tener noción del nivel de endeudamiento que dejó la gestión Scioli.

Había que pagar la campaña de Yoli. Es decir que hablando en plata habían vendido los billetes de lotería pero no tenían la plata para pagar los premios. No cerraban los números y para Lotería y Casino de la Provincia vender los billetes de lotería era como darle a la maquinita de la emisión. De pagar los premios que se encarguen los que manejan la caja. Esto daba una dimensión del déficit generalizado que dejó como legado el casi presidente Scioli en 2015.

El nepotismo a todo vapor. Hubo demasiadas cosas raras cuando el gobierno de Juntos Por el Cambio llegó a la Provincia que manejó Silvina Batakis, ahora está al timón de la Nación. Se supone que la “Griega” debía tener por lo menos noción de cómo estaban las reservas del Banco de la Provincia. Y Scioli había metido la mano en la lata dando rienda suelta a las prácticas nepotistas que suele a utilizarse para definir una manera de corrupción. Karina Rabollini, Lorena Scioli,  Pepe Scioli, Nicolás Scioli, estaban en cargos jerárquicos del BAPRO. En ese aro solía girar en La Ñata Emiliano Giri ataviado con la clásica casaca naranja que identifica a los equipos del Pichichi.

 

El papel de Gustavo Marangoni. El politólogo graduado con título universitario ocupó el cargo de Presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, sin tener demasiado roce con las funciones del cargo que representa ese lugar. Ese grado de incompetencia se reflejó en la conducción con los hermanos, la esposa modelo del Pichichi y su hija Lorena. El BAPRO fue como el banco de la familia, del cual se surtían en sus papeles políticos.

Cuando un gato pasa por liebre. El graduado como politólogo era quien en realidad cumplía en la práctica su papel como asesor y consultor político de la campaña Scioli presidente 2015. Una artimaña que se generalizó luego también en el gobierno de María Eugenia Vidal, que utilizan la mano de obra del Estado incorporando cargos políticos y engrosando el gasto público. Existen muy pocos políticos dispuestos a bajarlo y emprender esa misión de enormes costos pero constituye el Plan A para bajar la inflación, desde el punto de vista de los analistas.

De la presidencia del BAPRO a panelista. Marangoni permaneció varios meses en su cargo hasta abril de 2016 y no eran pocos los que pensaban que estaba atornillado a su sillón de la presidencia de Banco de la Provincia. Hasta que largó la teta de los dinerillos del Estado cuando fue designado Juan Curuchet. Marangoni fue un típico representante de lo que no se debe hacer desde la política. Ahora se lo puede observar trabajando de su especialidad opinando sobre la materia en programas políticos que abundan sobre el tema. En la práctica funcionó como un desvío de fondos, cuya responsabilidad en el nombramiento político es del gobernador provincial. Del déficit y el manejo de la entidad dan cuenta los balances de ese entonces. No volvió a la actividad bancaria ni a ocupar la presidencia de alguna entidad. Otro exceso que pega contra la credibilidad política.

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