Política

Visto, oído y comentado en el H.C. Delirante

Cheppi sacó pecho, pero habrá dicho la verdad o tuvo una estrategia de arenga partidaria. Ya vaciaron el Frente Para la Victoria, el costoso proyecto deambula. Cheppi, una embajada y su especialidad vender máquinas agrícolas. ¿Y Garciarena? Con el Julio Cobos (o peor)  de Scioli

 

 

 

 

Caída en la bolsa electoral. Con la presencia del cancerbero Gabriel Mariotto, el Frente Para la Victoria, cuidó las formas y ratificó el rumbo, que el Cobos potenciado de Scioli, se encargó de acompañar. Hay casi una obscenidad política en este ejercicio que supera la gestión, todos los funcionarios políticos aparecen cada vez más alejados de la gente.

 

Se viene el arrastre. Quien le puso el pecho a las balas fue el ingeniero Carlos Cheppi, quien se ofreció como candidato a  concejal, si fuera necesario en el 2013. Tiró una apuesta firme en la mesa, cuando tiene en sus manos el destino de la relación diplomática y comercial con Venezuela. No es un buen momento para el hombre que llegó a la cúspide de su conocimiento, durante la 125, los días difíciles de la pelea con el campo.

 

Tambalea ya el proyecto. Sin Cheppi y Vismara (Patricia), mudados de su origen, ¿puede ser confiable una proyección con posibilidad electoral? Tal vez Seggarra (trayendo a Firmenich) o Daniel Rodríguez (con acciones en baja), el Frente Para la Victoria, pierde aire o se desinfla. Quizás otro referente del espacio como Diego Garciarena, quien fantaseó con ser secretario de Gobierno de Gustavo Pulti, pueda ocupar un lugar expectante. Todos se aprestan haciéndose los distraídos, de las secuelas de abrazar el proyecto nacional y popular. Ahora que la cara la ponga Pulti, aunque todos saben que están al horno, ¡¡¡ y con papas!!!

 

Cuando la mano viene vidriosa. Cheppi es un pilar de Julio De Vido. Al ministro de Planificación le advirtieron desde la Casa Rosada, arreglá con Moyano, “vos lo agrandaste” el cristinismo le pasa factura, mientras lo aísla junto a José López el “2” de De Vido quien acompañó al ingeniero agrónomo, quien a su vez sucederá nada menos, que a Alicia Castro como la representante nacional a cargo de la embajada del Reino Unido de Gran Bretaña, en este álgido momento. No vamos a aplicar el carácter transitivo, pero con estos antecedentes ¿Cheppi está para más, o para menos? O mejor dicho ¿volverá? para ser concejal.

 

Como vendedor de máquinas, buen embajador. Pero estos son los aprontes cuando el comercio bilateral con Venezuela adquiere singular importancia en una economía cerrada. La designación de otro de sus amigos (en ese carácter), el ex secretario de Agricultura Carlos Cheppi, como nuevo embajador en Venezuela no puede ser interpretada como una gentileza con el arquitecto (De Vido) sino un reconocimiento a la buena relación que Cheppi mantiene con los fabricantes de maquinaria agrícola y a su buena performance electoral en Mar del Plata con la chaquetilla del Frente para la Victoria.

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