Ciudad, Jorge Elias Gomez, Opinión

Un intendente al que los vecinos comienzan a mimetizar como un Pinocho

Pero hay un cúmulo que presagia males mayores para la administración tambaleante del oficialismo, sustentada con recursos que provienen del acomodo político.

            – El juez en lo contencioso administrativo Simón Isaach, no sólo puso en duda la         

               transparencia de un acto administrativo, sino que objeta el proceso de   

               selección del declarador de la iniciativa privada, de la vieja terminal

–          Desde CARBA (bares de Alem) lo apuntan como falaz y desconocen acuerdo que anuncia el Departamento Ejecutivo.

–         Los vecinos de caracterizados barrios marplatenses, en una manifestación muy importante, exhibieron pancartas con duros términos hacia su gestión.

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–         Un calificado vocero de colegio profesional, afectado por el congelamiento de expedientes de construcción, dijo a mdphoy.com: “a nosotros nos está usando políticamente”.

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–         Desde los foros de seguridad municipal, ya no abrigan ninguna solución a través de su gestión, públicamente lo descalifican por su anomia y desinterés.

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–         Los familiares de las víctimas del delito, no  son menos duros y aseguran que está ausente, de la conducción política en los temas inherentes a la seguridad.

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–         La justicia federal investiga manejo de fondos, malversación y desvío de los mismos, pero lo cubren políticamente aduciendo argumentos técnicos.

De esta lectura surge que los cuestionamientos no surgen de Vilma Baragiola, de José Cano, de Adrián Freijo, de Carlos Cheppi, de Fernando Arroyo, de lo cual podría desprenderse una inevitable intencionalidad política a 120 días de las elecciones.

Hay asepsia política, están descontaminados. Son vecinos que están reaccionando de manera adversa, a las decisiones que se adoptan desde el gobierno municipal. Muchos de los problemas se han judicializado contra la municipalidad y cuando esa vía es la elegida, es que ha fracasado la política, en este caso detentada por su cargo, el intendente municipal Gustavo Pulti.

Mar del Plata está atravesando una seria situación económica y comercial, que deriva de una temporada alta para el olvido, pero que presentada como la mejor de los últimos años. Ya hay despidos en mercantiles y gastronomía. Hay negocios que están trabajando al límite de su rentabilidad, algunos por debajo de ella, y otros no producen despidos por que las indemnizaciones son impagables y significan la quiebra lisa y llanamente.

El puerto funciona de manera anormal, un frigorífico como SADOWA no sale adelante, la industria textil está pasando por momentos muy difíciles, los fines de semana largo son una aspirina, que no aplacan el mal de fondo. La actividad turística viene de un fracaso, los balnearios no llegaron al 70 % de su capacidad ocupada, en los peajes que conducen a la ciudad no se registraron aumentos de significación. Los micros de larga distancia transportaron la misma cantidad de pasajeros que en el verano del 2009 / 2010.

Sólo una mirada superficial permite observar como ha caído la actividad comercial, mientras crece la marginalidad y las personas en situación de calle. Son casos de aumento de los casos de pobreza e indigencia.

Pulti espía en realidad, para saber a dónde irá con sus huesos tras las decisiones de CFK que arrastrarán a Daniel Scioli y por supuesto a él mismo. Convertido en un rehén político no tiene ni autonomía ni independencia política.

Nadie más o menos advertido, desconoce que Pulti se ha colgado de la teta del Estado e inorgánicamente ha entregado la libertad de los marplatenses. Corre entre dos paredes que por ahora lo contienen, el kirchnerismo y el multimedios La Capital. Se ha sodomizado, incorporando a su discurso el mensaje que el oficialismo quiere escuchar, sin embargo esa entrega no lo excluye de la excomunión política.

Ni Pulti ni Acción Marplatense son tropa propia, de un gobierno que tiene como objetivo central acumular más espacios de poder, en función de ir por la profundización del modelo social, que definen como nacional y popular.

Tiene hasta un carácter desviado la propaganda especial, en función de un presupuesto que no se conoce en relación a sus niveles de ejecución, una manera de ocultar cómo se han desviado partidas y también el endeudamiento.

Esta versión de administración se agotará, no ha llegado para quedarse, los compromisos perdurarán para gobiernos y generaciones futuras, ya pasamos tiempo de Planta de Efluentes, Complejo de Punta Mogotes, Complejo Panamericano de los Deportes, refulado de arena en playas, Autovía Juan Manuel Fangio etc. siempre la Nación y la Provincia invirtieron en Mar del Plata. Porque lo vale por su peso electoral, por su peso estratégico en territorio bonaerense y también por su potencial económico, postergada en su nivel de coparticipación, la pelea que un intendente debe legitimar en función de sus vecinos.  

Jorge Elías Gómez

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Un comentario

  1. Claro y elocuente su editorial.En un país pendular, sin grises, sin equilibrio en cuanto a lineamientos;Mar del Plata parece contradecir esto para encolumnarse a un régimen dictado por una persona que cada mandatario de turno se convierte en su gerente favorito.
    ¿No era que este gobierno perseguía sin tregua alguna a los monopolios? Sin embargo en variadas fotos de diversas Cumbres en esta ciudad se abraza al que deria perseguirse , según la doctrina oficial nacional. No saben nada de Mardel, de como suceden las cosas aqui? nadie les informa? Todo muy contradictorio…”Haz lo que digo…

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