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Un castillo nefasto, difamador y, muy posiblemente, pesetero

IMG00121Formó parte del periodismo militante, que integró el pelotón de fusilamiento mediático que tenía como consigna voltear a Daniel Passarella. También de escasa estatura profesional, se alineó con el ahora oficialismo, una entente de políticos de procedencia variopinta, cuya descripción y composición quedará revelada con el correr de los meses. Pero los hay hasta con simpatía montonera, y en especial de Firmenich, como el actual presidente Donofrio, según él mismo declaró al diario Perfil.

Tal vez la prudencia, aconsejaría dejar correr el tiempo, pero la rebelión es más fuerte, y duele profundamente el engaño. ¿Quién lo conoce a Donofrio? ¿A quién le empató Donofrio?, porque ganar no le ganó a nadie. Es más, si hay que arriesgar, ha dado señales que habrá más problemas que las soluciones que prometió.

El 100 % del mundo River, conocía a Balanta o a Lanzini por ejemplo, un porcentaje exiguo sabía que existía Donofrio, porque las elecciones en River, es una cuestión de aparatos y de poner una fortuna en efectivo para ser presidente. En este caso en particular,  el estilo excesivamente personalista de Passarella, les facilitó alcanzar el objetivo.

A este castillo chico, sólo le faltó pedirle a Canaletti que lo involucrara a Passarella, junto con Mangeri en el homicidio de la piba Ángeles, y lamento tener que ser tan tremendista, para que todo se entienda bien y mejor. Un castillo bajo, que formó parte de un coro que se encargó de la difamación sistemática, de deudas (que sería muy bueno analizarlas objetivamente), de peleas que no existían ni existieron, de oportunistas, de pseudo ídolos, que ayudaron a conspirar en perjuicio del club.

La política es muy ingrata e injusta. Cualquiera de los anónimos hinchas de River, daríamos mucho de nuestras vidas, desinteresadamente, para consolidar un futuro brillante para la institución y sus socios. Pero existen estos castillos chicos, especialistas en propalar denuestos, sin reparar en el daño que causan, pero además tomando como imbéciles a quienes seguimos la información, contaminada de data falsa, interesada, parcial y subjetiva. Sin embargo cumplen con su rol de confundir. A Ramón Díaz lo pusieron los hinchas, los borrachos del tablón. Passarella nunca lo quiso, cedió por su debilidad política, acosado por la oposición, que con un claro afán destituyente lo asfixió para tomar el poder. No hubo juego limpio, hasta colaboraron para el desfinanciamiento.

Hay algunos datos que ya no pueden quedar fuera del análisis. Cómo puede ser que un entrenador que maneja cuatro monosílabos y veinte vocablos, tenga tan cautivada y seducida a la masa de hinchas. Un mínimo y ligero trabajo de edición y contraste de las declaraciones televisivas de  Ramón Díaz, serían suficientes para una destitución sumaria. ¡¡¡ Por qué nos está tomando el pelo!!! Simplemente. River fue 17º, eliminado de la Copa Argentina por un equipo de tercera categoría, arrastra los peores números de su historia, estamos jugando con cuatro equipos que tienen doble competencia, y además nos superan Tigre, All Boys, Olimpo, Colón, Rafaela, Belgrano, Dodoy Cruz, etc.,  somos un desastre con el mejor plantel de la Argentina. Qué tendrían que decir Burruchaga, Cielinsky, Pellegrino, Trotta, Troglio. Es tremendo.

Se jacta de estar a cuatro puntos (hoy a siete)  de Colón, pero lo cierto es que está 14 º, que ha perdido ya tres partidos, lo admisible para ser campeón, cuando se ha cumplido menos del 50 % del campeonato. Fue 17 º cuando el campeón logró sólo el 60 % de los puntos. Los más ingenuos decían que a partir de la nueva gestión se habían superado todos los problemas, pero todo sigue igual, porque ya los clubes no lo manejan los dirigentes, y mucho menos si no hay talento, capacidad, enjundia, y mucho pero mucho carácter, que no son señales que emita el nuevo equipo de gobierno. Armaron todo como una movida social, con asados con dirigentes de los visitantes, confraternidad (lo cual es bueno). Nuestro país ha pasado a la cultura barrabrava, esa es la lucha.

Hoy la complejidad de gobernar a River, requiere condiciones de un estadista deportivo que observe hasta los comportamientos sociales. La asistencia de locales y visitantes, es una tragedia para el fútbol, inducida por el propio gobierno, y un gran perjudicado es River. El vamos por todo del kirchnerismo incluyó a River, pero desgraciadamente no se observó a tiempo, ahora habrá que esperar gerenciamientos, fideicomisos, sociedad anónima, compromisos a futuro etc. etc. A River lo hemos perdido como tal.

Por si hiciere falta cuando Passarella se retiró del club lo hizo con una imagen muy buena del 20 %, el 29 % repartido entre buena y regular, y el 51 % calificó pésimo su desempeño. Esta campaña del ahora oficialismo, fue sólo atacar a Passarella, sin propuesta y ya se pueden observar las derivaciones de los híbridos, no saben qué hacer. Las actuales autoridades lo dejaron solo a River en su peor momento, cuando se ganó el campeonato más difícil de la historia, el que nos devolvió a nuestra categoría, y si no hay que observar qué pasa con Independiente.

Por el “Gordo” Cavenaghi, postergó y/o relegó y /o entregó a Trezeguet  ¡¡¡¿habló de códigos?)!!!, que digan que pasó, es lo importante, lo de Mora, lo de Luna, Simeone, Andrade, Driussi, esto sólo referido a los delanteros. A quién va a valorizar a “Malevo” Ferreyra, a Menseguez. Si Cavenaghi ya no hacía goles en la B, por eso lo fueron. Dónde están Aymar, Saviola, Cambiasso, De Michelis, De Alessandro etc. etc. Han construido una gran mentira. Cavenaghi firmó contrato por su participación en la campaña anti Passarella, eso es lo que se le está pagando.

La troupe de los amigos de Emiliano son para domesticar el vestuario, pero River requiere de alta profesionalidad, y los hay, pero quién los va a elegir un banquero, un productor de seguros, creo que River está virtualmente acéfalo y entiendo que no me equivoco, porque se ha mentido mucho y se ha analizado poco.

Donofrio y toda la comisión agarraron el mejor plantel y el más largo, con las mejores divisiones inferiores del país (recordar los títulos internacionales obtenidos en el 2013). No agarraron lo que dejó Aguilar, eso está claro, como también el costo que se pagó. Pero el problema de fondo es otro: Ramón Díaz le hace perder jerarquía River, desvaloriza a sus jugadores, hace compras exorbitantes y luego con los castillos de turno simplifican con el je, je, je… y diciendo “Ramón es así … “ si es así, de inescrupuloso. La crítica situación económica del club, tiene directa relación son los pésimos resultados que ha tenido River.  No dudó en ofrecerse en programas deportivos, con su pléyade de adictos provocando la desvinculación de Matías Almeyda, a quien todo River, sin excepciones, le debe un gran homenaje, pero claro, no llevaba votos como Cavenaghi, Alonso, Ortega ¡¡¡ qué desagradecido con Passarella!!!

Distinto sería que Ramón Díaz, hubiera conseguido el 10 % de lo que Carlos Bianchi, consiguió para Boca. Aunque duela ¿quién puede discutirlo? Nadie. Alguien se tomó el trabajo de observar cuál ha sido la performance reciente de Díaz y su equipo, cómo le fue en México, en Inglaterra, en Independiente, aún en San Lorenzo. En el fondo también existe una razón económica, una montaña de dinero, que Ramón Díaz no la podría ganar en ningún otro club del mundo. Esto es ABC en el mundo laboral en general, no sólo en el mundo deportivo en particular, en este caso en el fútbol.

Lo de Donofrio haciendo castillos en el aire, es desopilante. Se manda en twitter y luego sale a pedir pista para que le den aire en los canales de cable. Todos sabemos del pasado, del presente y del futuro, lo importante sería que lo tenga en claro él, lo cual dudo seriamente a esta altura del partido. ¿A quién le importa si se tomó dos días en Mar del Plata? ¿De qué se justifica? Ya tuvo su Capitanich propio, cuando lo prendió fuego al Beto Alonso, quien por bocón se fue a la banquina, humillado, y había dicho la verdad.

Finalmente, esto es muy importante, fideicomiso es un crédito y hay banqueros que no serán neutrales, y piensan como banqueros, no por el bien de River, los negocios siempre son macros cuando interviene el mundo de las finanzas. Tal vez ya sea demasiado tarde, pero en River el voto debe ser calificado, porque la pasión y el sentimiento son las mejores consejeras a la hora de jugar el futuro, de algo tan grande como River.

 

Y castillo, mejor seguí contando corners, no tomes por estúpidos a los hinchas de River.

Jorge Elías Gómez

[email protected]

 

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