Carta de Lectores, Opinión

Soy un porteño

Soy un porteño nacido
en el barrio que se cuadre,
niño bien, medio compadre,
sobrador y consentido.
Tengo fama de aburrido…

Milonga de José Razzano y Celedonio Flores

ScioliTourdefrance04

Sin el ánimo de escribir despectivamente de alguien y menos del porteño, que respeto profundamente, trataré de expresar en unas líneas la razón de que no me sienta representado como bonaerense por este porteño, Daniel Osvaldo Scioli, sintetizado en el DOS, cuando me interesa el número UNO en la provincia.

Aclaro, hablamos generalmente mal del invasor para no analizar en razón de qué nos dejamos invadir y quienes son los responsables. Si los chinos nos han invadido comercialmente, es porque los dejamos entrar, como en todo el mundo… Claro, después vendrán las quejas, y tendremos que decir “ahora ya es tarde”. En toda esta confusión de lo que somos, el voto ha ido, en este río revuelto, a quien creo, nunca le debió ir.

Sabido es que el gobernador de la provincia nació en la ciudad de Buenos Aires. También sabemos la historia de cómo casi entró por la “ventana” para llegar al cargo máximo en la provincia, por mandato de los Kirchner. Pienso que cualquier territorio le hubiera venido bien para seguir su carrera como funcionario que comenzó con Menem.

Con estos elementos trataré de mostrar mis pensamientos que tratan de evaluar razones de peso para nuestra independencia (o la falta de ella) provincial, en un país que se titula como federal.

Los argentinos estamos muy apegados a los títulos que luego no podemos defender en ningún tipo de desarrollo, un análisis que muy pocas veces intentamos, pero en tanto y en cuanto no entremos en este terreno, poco podremos hacer para dejar el unitarismo que nos guía como país.

Casi el 40% de la población de la Argentina se encuentra en esta provincia. De ese número, más del 63% forma el conurbano bonaerense. Analicemos las otras dos grandes urbes que quedan de la provincia.

Comencemos por la nuestra, Mar del Plata. Pensemos simplemente cuantos porteños tienen sus segundas viviendas en nuestra ciudad y de donde proviene el mayor aporte turístico. En lo cultural, nuestros artistas tienen que luchar a brazo partido con la oferta porteña, para lograr acercar algo de público a sus propuestas hechas a todo pulmón.

La capital, La Plata, a sólo 80 kilómetros de Buenos Aires veámosla desde el aspecto comunicacional. Cuándo ocurre algo en, por ejemplo, Santiago del Estero, los medios capitalinos recurren a periodistas del lugar; en cambio cuándo sucede algo a nivel gubernamental de la provincia, se recurre a periodistas propios del medio, porteños. Diferencia entre uno y otro. El profesional del lugar vive y transpira todos los días la problemática propia, el periodista capitalino se ve avasallado por la carga de orden nacional, con un poder concentrado en la ciudad de Buenos Aires. En consecuencia ¿cuánto sabemos los bonaerenses de nuestro gobierno provincial? Como contrapartida ¿cuánto sabemos de lo que ocurre en la Capital Federal?

Me ha tocado, como presidente de mesa en elecciones, tener que atender gente que buscaba la boleta del candidato a legislador nacional por la ciudad de Buenos Aires. No es casual, tiene sus causas.

Otro ejemplo de dependencia. La UCR, el partido más añejo del país, tiene su comité provincial en plena ciudad de Buenos Aires. No está en ninguna ciudad bonaerense.

En vista de esto, que es una mínima parte de un todo muy complejo, creo que debemos observar nuestro ombligo y ver que seguimos con el cordón umbilical intacto y muy firme, con este colofón que es un porteño como nuestro gobernador. Primer mandatario de la provincia más importante del país, que tiene las actitudes que no voy a describir, tomaré lo visto por Beatríz Salvo, en un artículo de opinión del diario La Nación.

“No han sido fáciles las cosas para este hombre. El kirchnerismo le obsequió una ininterrumpida ducha de agua hirviendo y agua helada: lo quisieron tener cerca; lo echaron de todos los convites; lo volvieron a llamar; lo retaron frente a los senadores, en la misma cámara que presidía; lo desafiaron en público; lo ningunearon; lo pusieron como candidato testimonial contra su voluntad; lo humillaron; le tiraron por la cabeza el Partido Justicialista después de la derrota del 2009, partido al que Scioli, ahora quiere revivir con respiración boca a boca; le criticaron los amigos y conocidos y le impusieron el vicegobernador; le mandaron jóvenes y viejos a cuestionarlo; lo saludaron con un beso; ni siquiera lo saludaron; lo pasaron por alto y le cortaron los víveres; le giraron una parte del presupuesto cuando el agua le llegaba a la boca y la provincia no pagaba aguinaldos; lo subieron al palco cuando pareció indispensable; lo bajaron de allí cuando se les dio la gana. Scioli asimila cada ofensa como si fuera la medalla de una guerra cuyo desenlace él quizá conozca. O lo ignore y muestre sólo un inquebrantable optimismo”.

El tema, Beatriz, que esos cachetazos que no se pueden desconocer y han estado bien a la vista de todos, se los han dado al primer mandatario de mi provincia, entonces, las palizas también las he recibido yo como bonaerense. Y más allá del orgullo herido y si los números manejan el mundo, la nuestra es la provincia que hace el mayor aporte al Tesoro Nacional. Este es el territorio abofeteado, el más rico, con el gobierno más pobre en objetivos de independencia, de autonomía, de decisiones y de dignidad por sobre todo.

Algunos podrán decir que esto y mucho más resulta obvio (quizás sea pretencioso en pensar que alguien me dará la razón). Otros podrán argumentar que esto es una total mentira o una verdad a medias. Eso sí, me gustarían los argumentos y en todo caso la discusión que nos estamos debiendo los bonaerenses, ya que también se la debemos al país que hace agua por todos lados en el concepto federal.

Desde “la provincia”, mi provincia (en la pequeña parte que me corresponde), de bonaerense a bonaerense, un fuerte abrazo.

MIGUEL TOSCANO

DNI 5.329.126

 

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