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SMATA y un paro difícil de explicar

Afecta a pocos menos de 20 estaciones de servicio, sobre las 65 existentes, y persiguen un arreglo generalizado, cuando es claro que hay algunas empresas que no pueden abonar un aumento, como el que demanda SMATA, que no está dentro de los parámetros que se manejan para la actualización de los salarios en todo el país.

Un 50 % excede el marco de los acuerdos salariales, a los que si se arribó en algunas estaciones de servicio, sino que ese porcentaje únicamente se exige en Mar del Plata y la zona. La miopía del sindicalismo, no les permite ver que el enemigo no son sus empleadores sino el gobierno nacional con su política de Estado. Pero generalmente suelen ser funcionales a los poderosos intereses empresarios, en este caso YPF, OIL, Shell Esso, Petrobras etc.

Pero si ya resulta sospechosa la virulencia de la medida de fuerza, que se viene cumpliendo y extendiendo en su duración en el último mes, no se entiende por qué en un marco de irregular abastecimiento de las empresas petroleras.

SMATA conspira contra los empleadores, ya que por un lado demuestran que no pueden pagar ese porcentaje, y por otra parte, es cada vez más notoria la falta de combustible (nafta y gas oil) en muchas estaciones de servicio. En síntesis, es tan más cerca de bajar la cortina, que para seguir manteniendo empleados a los cuales no se les puede pagar, hasta resulta obvia la reflexión.

Con un agravante los expendedores de combustible trabajan encorsetados en sus márgenes de rentabilidad dado que deben vender a un precio que se fija entre petroleras y la Secretaría de Comercio, sin reparar en la rentabilidad, lo cual impacta sobre el capital invertido y el capital de trabajo. Es un cuello de botella en el cual está entrampado el sector, muy semejante al que soportan los quiosqueros con la venta de cigarrillos y carga de tarjetas telefónicas, a expensas de tabacaleras y empresas telefónicas.

Esta actitud del gremio, llama poderosamente la atención, ya que también se observa que se manejan de manera inorgánica en la mesa de negociaciones, no respetando las competencias, desconociendo a la Cámara que agrupa a las empresas y disponiendo una medida de fuerza durante un fin de semana, cuando las vías de negociación de tribunales laborales está cerrada.

No se descarta que esta movida, tenga que ver con el próximo fin de semana largo, lo cual aumentará la presión, sobre todo política ya que las autoridades municipales, nacionales y provinciales no querrán que los títulos de los diarios, radios y televisión, comiencen a advertir a los usuarios que en Mar del Plata y la zona no hay combustible, lo cual es un fracaso por adelantado, de un fin de semana largo sobre el cual se fijan tantas expectativas, en relación a la inminente temporada alta, y mucho más sabiendo que en cuatro semanas hay que elegir autoridades municipales, provinciales y nacionales.

Jorge Elías Gómez

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