Opinión

Razones de un niño

Años después supe que no adiviné, intuí. Y que ese señor de pelo muy blanco no sólo era bueno sino honrado. Y que el edificio importante del cual lo obligaban a retirarse era la casa donde trabajan los presidentes de la república. República que ese 28 de junio fue vejada una vez más por los violentos y antidemocráticos con y sin uniforme.

El señor bueno de pelo muy blanco había promulgado la ley de salud pública junto a su ministro Arturo Oñativia, elevado el presupuesto en educación por encima del 20%, eliminado proscripciones, garantizado la libertad de expresión y de prensa,garantizado el derecho a huelga y clausurado la crispación. Fué demasiado para para los intolerantes de las corporaciones empresaria, política, sindical, culturosa y militar.

Aún hoy el señor bueno de pelo muy blanco de mis siete años sigue representando mi modelo a seguir de las generaciones presentes y futuras.

Por eso fuí radical a mis siete años,sin siquiera tener conciencia de ello. Por eso soy radical.

Por don Arturo Humberto Illia.

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