Ciudad, Política

Pulti conciliador en el Día de la Independencia

Allí, estuvieron el obispo de la diócesis de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, el comandante del Área Naval Atlántica y jefe de la Base Naval Mar del Plata contra almirante, Edgardo Aníbal García, el jefe de la Guarnición de Ejército, Eduardo Gavier Tagle, el jefe Guarnición Aérea Mar del Plata, Arnaldo Hugo Favre, la presidenta de la sociedad de fomento del barrio, María Aguirre Bengoa, el titular de la Cooperativa Pueblo Camet, Juan Castro, representantes del Centro de Soldados Ex Combatientes de Malvinas, concejales, pueblos originarios y fuerzas policiales y de seguridad.  

Las banderas de ceremonia fueron portadas por la agrupación Abriendo la Tranquera de la sociedad de fomento Estación Camet, los abanderados del Jardín Municipal 6, de la escuela Nº 3, la escuela 20, de la asociación vecinal, del centro de jubilados del barrio y del centro de jubilados de 2 abril.

La banda municipal de música interpretó las estrofas del Himno Nacional, el obispo hizo la invocación religiosa y, como cierre, hubo un espectáculo de las agrupaciones Por la Huella y Abriendo la Tranquera.

En este marco, el jefe comunal manifestó que “vale una recordación de aquel 9 de julio de 1816 en un sentido muy particular que, como todas las fechas patrias y como no nos cansamos de decir, vuelve a adquirir una significación actualizada en nuestro tiempo. El Congreso de Tucumán fue el primer gran hecho político de la historia de la Argentina que ocurre fuera de la ciudad de Buenos Aires, en otro ámbito donde ya se expresaba una vocación en términos históricos y una nación que trascendía los intereses portuarios y porteños”.

“Es el primer gran acontecimiento donde diputados de distintas provincias se congregan en algo que era como el centro geográfico de lo que había sido el anterior Virreynato y de lo que empezaba a ser una nación de fronteras amplias, constituida en la diversidad y en la pluralidad no solamente de orígenes sino de intereses”, dijo.

En este sentido, sostuvo que “hay anécdotas de aquel tiempo que, por mucho color que le dan, no le quitan una enseñanza y un testimonio que tiene su importancia en la actualidad. Uno de los impulsores más empeñosos de la realización del congreso fue el gobernador de Cuyo, el general Don José de San Martín, que en aquel tiempo tenía mucho intercambio epistolar con los representantes de los distintos sectores de la vida política de aquel momento donde se entrecruzaban distintas visiones”.

“Desde aquella noción de Belgrano de ser una monarquía criolla –continuó- hasta los otros generales como sabemos impulsados por los ideales de la revolución francesa, reinterpretaciones de lo que podía aventurase la comunidad Argentina que todavía no era y estaba empezando a ser”.

“En el intercambio epistolar de San Martín con Godoy Cruz, él postulaba que se realizara el Congreso de Tucumán y que, principalmente, se declarara la independencia porque las dudas llegaron hasta cerca de los momentos definitorios. Y Godoy cruz le responde que declarar la Independencia no es soplar y hacer botellas -frase del refranero popular que nos acompaña hasta nuestros días y que tenía antecedentes muy viejos en la lengua española”-, apuntó.

“Entonces el general don José de San Martín le dice que está tan mal el pueblo americano que le resulta más fácil declarar la independencia que hacer botellas. Esto no es una fracesita más, tiene un enorme trasfondo porque en esa época las botellas eran importadas, no había una industria nacional tan diversificada que pudiera hacerlas”, recordó.

En la misma línea, señaló que “esa referencia vuelve a tener valor en estos días. Construir una nación, efectivamente, no es soplar y hacer botellas. El despliegue de nuestra industria, de las capacidades laborales de nuestra comunidad, de la integración alrededor del trabajo, del esfuerzo, de las nociones de la justicia social, del reconocimiento histórico, de las verdades históricas; es como podemos tomar aquel mandato y relanzarnos hacia el futuro sabiendo, muy claramente, que no es soplar y hacer botellas”.

“Pero quizá pudiéramos nosotros emular el temperamento de San Martín, en el sentido de que lanzarnos a la aventura de declarar la independencia, supone lanzarnos a la aventura de una construcción en la que debemos poner los mejores empeños de cada uno”, expresó.

“En vista de la presencia de los alumnos, los docentes, los vecinos y vecinas que han cumplido ya unos cuantos años y siguen emocionándose al celebrar un cumpleaños de la patria, de la representación institucional de distintos sectores de nuestra comunidad -como la Iglesia, las fuerzas armadas, el fomentismo, el cooperativismo-; quizá todos los días nos quepa, como en cada recordación patria, la reflexión de cómo hacemos en cada jornada para seguir construyendo una patria justa, soberana, equitativa que admita la pluralidad, que pueda decirse las verdades sin ofenderse, que podamos construir alrededor del dialogo y el amor a la familia, a las personas, al otro, a los que más lo necesitan que sigue siendo el gran desafío de la Argentina y nuestra querida ciudad: achicar las brechas y difundir, promover, multiplicar la equidad en términos de integración y de desarrollo humano y social”, concluyó.

 

Del acto, además, participaron: el subsecretario de Desarrollo Productivo, Carlos Theiler, los concejales Leandro Laserna, Marcela Amenábar, Gerardo Cirese, y Fernando Rizzi.

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