Ciudad, Información General

Piero Asaro es un preso político por un relato falso

Piero Asaro se encuentra detenido en la Unidad Penal 44 de Batan desde diciembre del 2011. Está imputado en un crimen de los denominados de Lesa Humanidad ocurrido en Mar del Plata en 1975. El relato que lo involucra es falso. Al día de hoy aún no está programado el juicio que determine su situación. Sin embargo, vive la realidad de quien ya estuviese sentenciado. La circunstancia de estar privado de la libertad, la difamación hacia su persona y los innumerables infortunios que tuvo que enfrentar, se condicen con el principio de legalidad que establece que “uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario”.

Asaro comenzó a participar en política en los ´70 militando en el peronismo ortodoxo, concretamente en la Concentración Nacional Universitaria (CNU), agrupación que rivalizaba particularmente con la Juventud Peronista (JUP-Montoneros). La actividad de Asaro durante ese periodo siempre fue ajena a cualquier tipo de hecho que excediera, tanto directa como indirectamente, el marco de la acción puramente política. De esto dan testimonio incluidas aquellas personas con quienes entonces estaba ideológicamente enfrentado. Los crímenes adjudicados a la CNU en Mar del Plata no responderían a un funcionamiento orgánico de la misma agrupación, sino al accionar de algunos de sus integrantes, ejecutado en forma encubierto a los ojos de aquellos otros que simplemente tenían una disidencia ideológica hacia quienes estaban enfrentados políticamente y no una intención criminal. En ese sentido, la posición ideológica de Asaro no implicó comulgar con la práctica o complicidad de hechos semejantes. Consecuente a ese posición, es un indicador que durante el gobierno militar, Asaro fue víctima de ese tipo de practicas al haber sido secuestrado y haber padecido varios meses de prisión, primero en calidad de desaparecido y luego a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (lo cual está documentado en el  expediente nº 535 del Juzgado Federal Nº 1 de Mar del Plata).

A Asaro se le adjudica haber presenciado el homicidio de María del Carmen Maggi, decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Católica de Mar del Plata. Lo involucra un único testimonio que además es de carácter indirecto ya que la persona que testimonió expuso lo que supuestamente le relató otra persona quien si habría estado realmente presente en el hecho pero que hoy se encuentra sin vida. Este tipo de testimonio carece de cualquier tipo de objetividad y en ningún juicio podría ser considerado seriamente. Asaro declaró que no estuvo presente en el hecho ni en ningún otro de estas características. Sin embargo el juez que tiene a su cargo la causa, el Dr Santiago Inchausti, consideró que miente sin presentar ningún argumento convincente que avale este parecer. Además lo endeble del testimonio se hizo aún más notable cuando la misma persona que testimonió dejo trascender públicamente, y a través de una denuncia presentada en un juzgado que no menciona, que existió un acuerdo económico con el Programa de Protección a Testigos, cuestión con la que incurriría directamente en falso testimonio. En este caso, el juez Inchausti desestimó este aporte presentado por la defensa de Asaro considerándola no relevante.

Así es que, independientemente de la responsabilidad de algunos de los integrantes de CNU, la causa presente varias falsedades y serias irregularidades en lo jurídico, dejando en claro que la intención no está puesta en aclarar los hechos. En la misma hay una fabulación que pareciera  armada para castigar a algunas personas por su militancia política en el pasado.

Es interesante destacar que las características personales de Piero Asaro son absolutamente diferentes a la figura de alguien involucrado en el tipo de hechos que se le imputa. Se trata de una persona tolerante, de dialogo y abierta al disenso. Desarrolló una intensa actividad pública en el ámbito de la cultura en Mar del Plata. Dirigió la primera librería con café de la ciudad en la que se desarrolló una gran actividad cultural. Vale recordar que la misma se vio obligada a cerrar sus puertas hace un tiempo atrás ante la caída comercial producida como consecuencia de las infamias vertidas a través de la trascendencia pública que tuvo la causa y por escraches reiterados que hicieron imposible que continúe su funcionamiento. Además Asaro fue uno de los fundadores de la Cámara de Libreros del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires y vicepresidente de la misma, así como también de la Feria del Libro de Mar del Plata. También es destacable su labor en el ámbito religioso. Siendo que profesa la religión islámica destinó un importante espacio en el primer piso de la librería para que funcionara una mezquita. Además organizó actividades que propiciaban el diálogo interreligioso con representantes de diferentes credos y del ateísmo. En la cárcel lo sigue animando el mismo espíritu en donde fundó la primer mezquita que funciona dentro de un penal en Argentina.

 

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