Básquet, Deportes

Peñarol venció a Regatas y se convirtió en Pentacampeón de la Liga Nacional

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Con un Facundo Campazzo tremendo, 33 puntos en la noche, con un Polideportivo “Islas Malvinas” a reventar, con miles de almas “milrayitas” que alentaron de principio a fin a los guerreros comandados por “Tulo” Rivero. Fue 88 a 73, para cerrar un cruce descomunal, con el mejor equipo de la serie regular, y dejar bien en claro que los marplatenses pasaron a ser, sin dudas,  el equipo más representativo de la ciudad. ¡Salud Pentacampeón!

Aquí todo es delirio y emoción, porque hay un equipo que le vuela la cabeza a la gente. Aquí, sepan ustedes, hay un cuadro que altera los corazones de sus hinchas, que los hace gritar, que, al cabo, los obliga a ser felices. Porque en cinco años, cuatro veces pegó el grito sagrado a nivel nacional. Entonces, los marplatenses, orgullosos, y embebidos en gloria, se abrazan unos con otros. Y le avisan, a los gritos, al techo metálico del Polideportivo que “sí, sí, señores, yo soy de Peña/ sí, sí, señores de corazón…”

La Liga Nacional otra vez parió a un campeón de estirpe. Esta madrugada, Peñarol derrotó en el sexto partido por 88 a 73 a Regatas Corrientes, y ganó así la quinta Liga Nacional de su historia. Un equipo que, con cambios, sigue anotándose en las páginas doradas, que sigue marcando una época, porque las manos, industria Liga Nacional, de Facundo Campazzo volvieron a llevar al Milrayitas a lo más alto, justo en un partido en el que Leo Gutiérrez apareció, mayormente, contrariado: recién se sacó la mufa en el inicio del tercer cuarto, cuando metió su primer triple, tras seis intentos fallidos.

Aquí todo es delirio y emoción, señores, porque Peñarol ganó un partido que parecía bravo, porque Peñarol le ganó a los fantasmas. La paliza que se había comido en el Litoral (104 a 73) había calado hondo en el ánimo de los locales, tanto que salieron a jugar el partido con la sangre en el ojo, y las venas bien marcadas, a flor de piel. En el primer tiempo, si bien hubo una leve paridad, Peñarol sacó una ventaja de 17; le sacó jugo a la ausencia temporal de Paolo Quinteros.

Si Regatas no es más el campeón, fue porque regaló un tiempo, tiempo que le impidió forzar un séptimo punto en Corrientes que le hubiera significado una gran esperanza. Lo había dicho Leo Gutiérrez. “Si vamos a un séptimo juego, Regatas tiene un noventa por ciento de chances de salir campeón”. Pero no ocurrió. Regatas encestó sólo 5 de 13 intentos de 2 puntos. El local contó con Boccia y Fernández, que lograron aportar lo suyo. Y en ese tiempo, 17 puntos vinieron desde el banco…

Después, en la segunda parte, Peñarol salió con todo, y llegó a sacar una máxima de 20 puntos Regatas intentó remarla, y Quinteros se cargó el equipo al hombro, jugando y encestando. Pero Peñarol, más colectivo, y con el cerebro del intratable Campazzo asistiendo y anotando, inclinaron la balanza. El base de la Selección le ganó a Quinteros, en un contexto dramático, en el que los dos equipos lucían cargados de faltas ( Hopson y Leiva-que había sufrido un golpe en el ojo- llegaron a las 5 faltas)

Faltaban un minuto y monedas cuando Campazzo clavó un triple bárbaro (metió 33 puntos) y la gente empezó a corear el “sí, sí, señores, yo soy de Peña/ sí, sí, señores de corazón/ porque este año desde el materno/ desde el materno salió el nuevo campeón”. La historia ya estaba consumada. En el segundo tiempo no hubo partido. Porque Peñarol defendió muy bien. Y no lo dejó pensar. Dominó de punta a punta…

Casualidad del destino, ayer era una fecha histórica: se cumplía el tercer aniversario de la Liga que Peñarol le ganó a Atenas, en aquel momento de la mano de “El Oveja” Hernández. La historia ya estaba escrita. La leyenda continúa.

La palabra de los campeones:

Jorge Muzzio, vice de Peñarol: “Seguimos siendo los mismos locos de siempre. Últimamente nos peleamos bastante pero la satisfacción es enorme. La locura sigue y nos van a tener que aguantar”

Matías Ibarra: “escapa de todo calificativo estoy muy emocionado se va un gran año. Nos costó mucho pero cerrarlo así está muy bueno. Fue muy duro llegar hasta acá”.

Adrián Boccia: “cuando llegas a Peñarol  lo único q cuenta es ganar el título, tenés la presión de ganar y se me dio. Acá la gente es hincha de Peñarol y te lo hace saber todos los días”

Gabriel Fernández: “nos merecíamos el campeonato con un año muy duro pero siempre se apostó hasta el final y estoy súper feliz”. Y agregó que “las lesiones nos complicaron pero el equipo nunca bajo la cabeza y por eso llegamos a conseguir esto”

Franco Giorgetti: “ni bien terminó me puse a llorar. Cada lesión, cada operación, todo malo me pasaba y este es el premio a todo el esfuerzo que hice”.

Leonardo Gutiérrez: “me voy a España a visitar a Andrés “Chapu” Nocionni para tratar de convencerlo y que vuelva a jugar en Peñarol”. Y añadió: “tuvimos muchos inconvenientes durante la temporada pero supimos salir adelante siempre”

Sobre la figura “milraya” Facundo Campazzo: “si Facundo disfruta nosotros hacemos lo mismo dentro de la cancha. Estoy sumamente agradecido de haber estado al lado de él, es un pibe muy humilde y se merece esto”.

Martín Leiva: “hemos tenido años peores de lesiones pero nos repusimos a muchas cosas, nos fuimos haciendo desde abajo como en otros años. Estoy muy contento de vestir la camiseta de la Selección Argentina. Fue un trabajo duro, de 10 meses y buscando construir para el equipo”

Sobre la familia: “mi mujer y mis hijas son mi sostén, me aguantan, me sacan de todo esto. Son todo para mí lo que me hacen seguir fuerte y juego para ellas”

Clarín – Los Martinez – mdphoy.com

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