Básquet, Deportes

Peñarol ganó y cerró su mejor segunda fase regular de la historia

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Peñarol salió relajado al encuentro, sabiendo que nada estaba en juego de ambos lados, por ende, no defendió tan duro como en el clásico frente a Quilmes, permitiendo que el juego tenga un goleo alto, ya que Bahía Basket, también se tomó algunas licencias en defensa, como dejar en más de una ocasión sin marca a Leo Gutiérrez desde el perímetro, algo que el capitán milrayitas aprovechó a medias sumando 9 puntos en ese parcial, que fue de un intenso ida y vuelta, donde al finalizar los diez minutos, tenían a la visita arriba por la mínima, 24-25.

El conjunto bahiense usufructuó la rotación del local, que solo mantuvo en cancha a Martín Leiva, ya que Gabriel Fernández, su habitual reemplazo, por problemas personales no estaba en la plantilla, para meterle un parcial de 0-9 (28-37), con un encendido Lucio Redivo, que recién fue cortado por un doble de Leiva y un triple de Giorgetti, que acercaron el marcador a cuatro (33-37), en ese momento, Sebastián Ginobili pidió minuto, al ver que Peñarol empezaba a despertarse, con la intención de aplacar el envión del rival. Cosa que consiguió a medias, ya que Rivero, le respondió a ese intento de “enfriar” el juego enviando al campo a Campazzo y Leo Gutiérrez, a pesar de eso, Bahía Basket, mantenía el dominio del score, con una renta para nada despreciable de nueve puntos, 39-48, al cabo de la primera mitad.

Campazzo facturaba todo lo que a Leo Gutiérrez le negaba el perímetro, conduciendo desde el goleo a la recuperación de su equipo, que recién encontró otra vía de gol sobre el cierre del tercer parcial cuando el base distribuyó con criterio habilitando a Fischer, Boccia, Leiva y el propio Gutiérrez que se sacó la “mufa” de tercera dimensión, acortando la brecha a un triple. Mientras que a la visita le costaba anotar, ante la buena defensa del local, pero que resistía con los puntos de Clark, Rasio y Gerbaudo. Sin embargo, sobre el final del cuarto, Peñarol, afinó la puntería en ataque y ajustó su defensa para entrar a los últimos diez minutos arriba por un punto, 65-64.

El partido siguió siendo muy parejo, en gran medida porque los bahienses no se rendían, con un muy activo Lucio Redivo, y porque Peñarol no terminaba de acelerar para liquidar el pleito, así las cosas, el dueño de casa mantenía la brecha de tres puntos, 80-77, cuando quedaban poco más de tres minutos por jugar.

Poco cambió en esos minutos finales, donde Bahía Basket, seguía sin resignarse, en tanto Peñarol, continuaba con un juego displicente, confiando en extremo de su superioridad, complicándose solo, ya que a falta de 17 segundos, dos libres de Rasio y otros dos de Whelan, igualaban las acciones en 91 por bando, pero dejándole la última bola al dueño de casa, que una vez más sacó a relucir su jerarquía, porque Campazzo, no se puso nervioso y convirtió los dos libres, y al retorno del juego, defendió con rigor, obligando a Clark a tomar un tiro por demás incomodo, para finalmente hacerse del triunfo por un agónico 93-91.

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