Destacado, Política

PADELAI: Los desvíos de Pulti, Artime y Ciano

El intendente, el secretario de Gobierno y el presidente del Concejo Deliberante en una acordada política de complicidad, intentan desviar hacia el Obispado, la responsabilidad del funcionamiento del Patronato de la Infancia. PADELAI decidió desprenderse del inmueble y accedió a un “pago simbólico” del lugar en U$S 400.000.- en diez cuotas anuales.

¿Qué pasó? PADELAI confió en la Iglesia para mantener el lugar y preservarlo a futuro, sin que se modifiquen los objetivos. PADELAI advirtió de la utilización política, que intentó hacer la intendencia, al pretender tomar el lugar y destinarlo a su administración. También PADELAI (que está inmersa en un serio plan de ajuste), observó que muy complicado hubiera sido venderle a la Municipalidad de General Pueyrredón, con un riesgo extra, muy posiblemente nunca hubiera cobrado, como ocurre con los alquileres y compras varias de bienes y servicios del gobierno de Gustavo Pulti.

En nota publicada en el diario El Atlántico, el padre Pannebianco describe la situación con total claridad “No hay plata” y “el problema es de los que prometieron”. Pannebianco se refería a los aproximadamente $ 100.000.- que demanda mensualmente la atención de los 75 chicos en el lugar. Es decir que prácticamente sale alrededor de $ 1.000.- mensuales por niño,  sostener el funcionamiento del lugar como lo hacía PADELAI. Ahora no hay quién ponga mensualmente $ 100.000.- por mes y la municipalidad no es confiable, esta es la verdad.

Pero en esta confabulación política de Pulti, Artime y Ciano, se intenta transferir al Obispado, una operación que excede el marco de competencia municipal. El intendente, el secretario de Gobierno y el presidente del Concejo Deliberante pretenden seguir en la lógica de hacer política y funcionarios públicos, pero siempre con el dinero de la gente. Para ello no ahorran en actos y declaraciones, que persiguen confundir a la opinión pública, para seguir sobreviviendo.

PADELAI,  una institución de bien público que durante 80 años, desarrolló una tarea social destinada a favorecer a los más necesitados, tomó la decisión de cesar en esa función, ante la imposibilidad de hacerlo a través de vías sustentables de financiamiento.

Pulti, Artime y Ciano, son los representantes de la política de que el Estado todo lo puede. Pero no miden ni los costos ni la eficiencia ni la responsabilidad del manejo de los recursos públicos, obtenidos a través de impuestos, tasas y otras gabelas, de las cuales además cobran suculentos sueldos, desde hace 20 o más años, en algunos casos.

La Comisión Directiva de PADELAI, haciendo uso de las atribuciones conferidas en su estatuto, decidió hacer la transacción con el Obispado de Mar del Plata. No se consideró procedente llevar adelante la operación con la Municipalidad de General Pueyrredon.

Artime pretendió colgarse una cucarda, recuperando a PADELAI, entrando en una serie de declaraciones y gestiones que arrastraron a Artime y Ciano, despertando una lógica expectativa entre los afectados es decir los padres de los niños que concurrían al Patronato y a los docentes y personal que allí se desempeñaban, orientándolos en el reclamo hacia el Obispado.

¿Qué hicieron Pulti, Artime y Ciano? Transferir con su burocracia dialéctica, la responsabilidad al Obispado. ¿Por qué lo hacen? Porque son incapaces de sostener esa prestación para sólo 75 niños, y necesitan hallar un responsable de un sonado fracaso.

Ya mdphoy.com había adelantado el 2 de abril (ver: http://www.mdphoy.com/en-padelai-desconocen-gestion-de-artime-58248/) en forma exclusiva, cómo venía este embarullado trámite cargado de voluntarismo, en la gestión de Marcelo Artime, quien también quedó encerrado en la Fundación 20Veinte y en la rodada de Amado Boudou.

Hagamos el ejercicio de un supuesto. Si el inmueble de Juan B. Justo y Tucumán, hubiera sido de la Nación, la Provincia o la Municipalidad, seguramente hubiera sido entregado a Aldrey Iglesias, como otros tantos bienes públicos, este no fue el caso, afortunadamente.

 

Jorge Elías Gómez

[email protected]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*