Ciudad

Medicamentos: intoxicaciones, suicidios y abuso

Durante la década de los ‘90, donde imperaba la ideología del neoliberalismo que dominó en el país con las consecuencias económicas que produjeron la fragmentación social, exclusión y dilapidación del patrimonio nacional; se promulgó el Decreto Nº 2281/91, que el Poder Ejecutivo en el uso de facultades excepcionales e invocando la emergencia económica, aduciendo que la desregulación traería mayor acceso al medicamento, mejor asignación de los recursos para una más justa distribución del ingreso.

Lamentablemente, esto no sucedió y se permitió que canales ajenos a la legalidad de la comercialización del medicamento, ingresaran a la misma: kioscos, supermercados, estaciones de servicio e incluso gimnasios, de esta forma se pierde la trazabilidad, que es el seguimiento sobre el producto en todas las etapas de su comercialización, con ella se detectan falsificaciones y adulteraciones de los mismos. Además, existe un vacío legal pues el ANMAT, Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica, no tiene competencia para fiscalizarlos. De esta forma, puede comercializarse medicamentos robados, falsificados y que no han cumplido con las condiciones de almacenamiento y conservación adecuados, y lo más importante, no existe el asesoramiento profesional farmacéutico.

Dando plena vigencia a a la Ley 26567 en la Capital Federal, el juez Guillermo Martín Scheibler, del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 13, emitió un sólido fallo rechazando la presentación realizada por la Unión Kiosqueros de la República Argentina (UKRA). De este modo el fallo reafirma que la ciudad debe poner en vigencia el contenido de la ley nacional que prohíbe la venta de medicamentos fuera de las farmacias, avalando los argumentos de la Confederación Farmacéutica Argentina y el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal.

Dicha ley establece la dispensa de las especialidades medicinales, exclusivamente en las farmacias, a cargo de un profesional universitario: el farmacéutico.

La comunidad médico científica, como la 1ª y 3ª Cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de Ciencias Médicas de Lomas de Zamora Sor María Ludovica, se ha expedido con una serie de documentos y recomendaciones sobre la dispensa de los medicamentos, entre ellos los de venta libre. Esta denominación, fortalece la sensación de falsa inocuidad respecto a su uso; por ejemplo su utilización a bajas dosis dando una respuesta insuficiente o en altas dosis con riesgos de toxicidad y mayor probabilidad de efectos adversos, inducir a conductas de abuso de fármacos e incluso retrasar el diagnóstico o enmascararlo.

Rousseau en el Contrato Social dice “entiendo por República todo Estado regido por leyes, bajo cualquiera que sea la forma de administración, porque solo así el interés público gobierna y la cosa pública tiene alguna significación. Todo gobierno legítimo es una República.

Los comentarios están cerrados.