Ciudad, Información General, Jorge Elias Gomez

Los martilleros funcionales al índice K

Este viernes anunciaron los precios quincenales para los alquileres de verano.

Si bien  es una sugerencia, recomendación o consejo económico, fijar precio indicativo en un 10 % superior a enero 2010, es un signo elocuente de acompañamiento a las políticas de la Secretaría de Comercio de la Nación. El Colegio de Martilleros se asocia a las polémicas mediciones del índice de precios oficial.

Con funcionarios municipales y provinciales en la mesa de la conferencia, cedieron a la pretensión política de provocar un anuncio de título, que se acomoda a las necesidades políticas del intendente Pulti y periodísticas del diario La Capital.

Las estimaciones privadas no bajan del 25 % de inflación anual para 2010, los aumentos de impuestos impulsados por Kirchner, Scioli y Pulti, han estado en ese orden.

¿Por qué el Colegio de Martilleros es funcional, a esta dirección? Por qué su actitud corporativa, genera una expectativa de precios irreal, que no es la que encontrarán los turistas cuando lleguen a alquilar, ocupar una habitación de hotel, un pasaje de transporte, un viaje en taxi o la comida en un restaurante, una cochera etc.

Es una suerte de defraudación, expandir una noticia que no refleja la realidad ni de Mar del Plata ni del país. Las autoridades del Colegio habrán sentido que le dieron una mano a Fernández Abdala, a Carlos Patrani y otros políticos que participaron del anuncio.

No es necesario ser parte de la oposición, pero hay ocasiones en las cuales involuntariamente, se prestan al juego del poder, de manera poco clara. No se puede tapar el sol con un arnés.

No obstante, se aclara (para que todo no sea tan obscuro) que los precios son sugeridos y sujetos al libre juego de la oferta y la demanda. Si la temporada no resulta buena, nadie alquila será porque directamente es mala, disminución de poder adquisitivo y condiciones más favorables para elegir destinos internacionales con un dólar planchado. Es algo muy elocuente, hacer público un ridículo.

O bien ya se espera esta proyección, y se pretende atenuarla desde el vamos. Es innecesario que el prestigio del Colegio de Martilleros y el de sus miembros de comisión directiva, le abran la puerta al disfraz de la inflación “K”.

Jorge Elías Gómez
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