Policiales

Lo condenan a 10 años por un abuso y a los 15 días lo liberan

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Todo había comenzado cuando el propio padre se vio forzado a llevar al hospital a su hija, que en ese entonces tenía tan solo 5 años, para que la atendieran. Tiempo después, se descubrió que él había sido el causante de las lesiones que tenía y llegó a juicio oral, donde terminó condenado a 10 años de prisión por abuso sexual gravemente ultrajante. El fallo se conoció el 18 de junio y ese mismo día lo detuvieron en la sala de audiencias para enviarlo al penal de Batán. Pero apenas quince días más tarde, lo vieron en la puerta de la cárcel pidiendo dinero para poder volverse a Miramar: la Cámara de Apelaciones y Garantías de Mar del Plata le había otorgado la libertad.

El caso, y sobre todo la excarcelación, movilizó a los vecinos de la ciudad balnearia de Miramar. Muchos incluso se organizaron y fueron a buscar al hombre a la casa en la que suponían que estaba viviendo, pero no lo encontraron.

La causa se remonta a 2010, cuando el changarín Enrique Ruiz Díaz (53) tuvo que llevar a su hijita a una sala de primeros auxilios de Miramar. Allí comprobaron que las lesiones que tenía la nena eran muy graves y la trasladaron al hospital. Mientras el hombre hablaba por una radio local contando que su hija se había golpeado, desde el mismo hospital llamaron para desmentirlo y lo señalaron como sospechoso de abusar de la menor. Entonces intervino la Justicia.

Ruiz Díaz había sido abandonado años antes por la madre de la nena de 5 y de su hermana, de 6, que vivían con él. La Justicia ordenó de inmediato enviar a las chiquitas a un hogar de Miramar. Poco después, quedaron bajo la tutela de una familia sustituta, con la que aún hoy siguen viviendo.

La causa avanzó pero el hombre llegó libre al juicio, acusado de abuso sexual simple (manoseos). Intentó negociar un juicio abreviado –admitir la culpa a cambio de una pena menor– pero no lo logró.

“Durante el juicio surgieron indicios para acusarlo de abuso sexual gravemente ultrajante”, dijo a Clarín un vocero del caso. Los peritos confirmaron penetraciones con objetos y serias lesiones en el cuerpo de la víctima. Por eso, la fiscal Ana Caro solicitó 10 años de prisión para Ruiz Díaz. Y el Tribunal Oral N° 2 de Mar del Plata coincidió: le dictó esa pena y además, ordenó su detención inmediata. Eso fue el 18 de junio.

El hombre fue a parar a la cárcel de Batán. Pero 15 días después, el 3 de julio, recuperó la libertad gracias a un fallo de la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata. “El único motivo esgrimido para fundar la detención ordenada fue el monto de la pena impuesta por sentencia, aún no firme, omitiendo analizar otros extremos de inevitable valoración”, dijeron los camaristas. Así hicieron lugar al pedido de la defensa, que sostuvo que Ruiz Díaz atravesó el proceso en libertad, sin ausentarse nunca, que se presentó cada vez que se lo pidieron y que debe esperar libre la confirmación de la condena.

El fallo valoró a su favor que tiene domicilio fijo en Mar del Plata, trabajo y una situación familiar estable; y que no hay peligro de fuga. Sólo le impuso la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de la casa de la nena.

Sin embargo, los vecinos denunciaron que Ruiz Díaz fue visto en Miramar tras quedar libre. Y que sólo tras su reacción se habría instalado en una localidad vecina. “Estamos en trámite de adopción de las nenas”, contó a Clarín Alejandra Antonio, tutora de la víctima y su hermana. “Y queremos que este hombre vaya preso”, concluyó.

Clarín

2 Comentarios

  1. Si no le tuvo piedad a la hija. Menos a cualqier otra! Difundirq ue hay un violador suelto

  2. Gracias Maite por el comentario.