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Larraburu, Meoni y Garivoto, los artífices de Massa en el interior

El operador de Bahía Blanca cerró filas con el tigrense. El intendente de Junín, Mario Meoni, había acordado con el FAP pero armaría para el Frente Renovador. Y habría acercado al ex intendente de Mar del Plata, Daniel Katz. Aunque en esa ciudad Garivoto pondrá el viejo aparato del PJ.

 

Aunque sólo representa un tercio del electorado, el interior de la provincia de Buenos Aires puede torcer una batalla pareja en el conurbano y es por eso que Sergio Massa cerró filas con los viejos territoriales para dar pelea contra los intendentes kirchneristas.

La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca concentran casi la mitad de los votos por fuera del Gran Buenos Aires y aunque casi no se hizo ver, en todos Massa tiene su estrategia.

En la capital bonaerense trabaja el apoderado del Frente Renovador, Juan Amondarain, ex senador por cuatro períodos.

El candidato sería el economista Jorge Sarghini y en segundo lugar iría Carlos Melzi, pionero en el massismo local y por eso disconforme con no ser líder de la nómina. La inundación y el desprecio a la dirigencia en todos los niveles aportan un panorama incierto.

Hacia la pampa húmeda bonaerense, donde la incertidumbre que sembró Massa sobre su futuro más molestó, los que trabajan para él son los viejos operadores enfrenados a los intendentes K.

El único jefe comunal que levantó la bandera del tigrense es el de General Villegas, Gilberto Alegre, anfitrión de la cena de anoche con los alcaldes del conurbano.

Hasta el miércoles, los kirchneristas de la cuarta sección electoral, que integra Villegas y reúne 500 mil votos, desconocían quienes representarán al massismo.

Ignoraban un dato: Mario Meoni, intendente radical de Junín, jugaría en las sombras para Massa, aun cuando su ex secretaria de Hacienda Malena Baro tiene un lugar reservado para ser reelecta como senadora provincial por el frente UCR-FAP.

Baro fue justamente quien recorrió los pueblos armando listas y juntando candidatos. No sería de extrañar que varias promesas las salde con Massa, aunque podría costarle su reelección porque en la UCR-FAP monitorean sus movimientos. “Esperaremos hasta último momento, estamos cansados de vivos”, contaron a LPO.

Meoni fue tal vez quien acercó a Daniel Katz al massismo. El ex intendente de Mar del Plata conserva una buena aceptación y, aunque en el Frente Renovador no lo confirman, podría poner un pie en ese bando.

Nunca saldadas las negociaciones con el intendente Gustavo Pulti, de afinidad con Daniel Scioli, quien seguro cuidará los voto de Massa será Juan Garivoto, hombre fuerte del PJ local y diputado por más de dos décadas.

Su fortaleza es el poderoso gremio portuario y tiene base en algunos barrios para aportar un piso de votos que puede valer mucho: aunque siempre está eclipsada por el conurbano, con 500 mil electores Mar del Plata es el segundo distrito en votos de la provincia y domina la quinta sección, que elige cinco senadores.

Como hace cuatro años, Dámaso Larraburu volverá a hacer valer su estructura en Bahía Blanca para complicar al Gobierno, sólo que ahora no apostará por Francisco De Narváez sino por Massa. Todo un cambio de época.

La ciudad portuaria tiene casi la mitad de los votos de la sexta sección, que elige diputados, y es siempre donde peor elección hace el kirchnerismo.

Fuente: La Política On Line

 

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