Carta de Lectores

Je t`Aime Boudou

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Ya podríamos afirmar sin contemplaciones que el Gobierno de Cristina Fernández es el más corrupto de toda nuestra rica historia.

Hay para todos los gustos, como en botica.

Desde los asesinados por la efedrina hasta la valija del corpulento Antonini Wilson ambos casos financiaron la campaña Fernández – Boudou.

Desde las denuncias de Lilita Carrió por los tejes y manejes de De Vido hasta el dinero hallado en la caja fuerte de la Ministra Felisa Michelli.

Y siguen los hechos y persona no hay duda, quizás sea la trayectoria de Bruno Díaz, alias Aime Boudou quién aporte el ingrediente más escandaloso a la hora de registrar actos de corrupción.

Los delitos de corrupción deberían ser imprescriptibles.

Al finalizar el período de gobierno, desde el Presidente hasta el último de sus Ministros deberían rendir cuentas al pueblo y en caso que no pudieran o no supieran, engrosar la lista de procesados y condenados.

¿Se habrá enamorado perdidamente la Presidente Fernández de Aimé Boudou? De lo contrario es inexplicable la tozudez de su decisión.

Lo más granado del kirchnerismo le rogó que no fuera su Vice Presidente. Pero ella insistió y finalmente encaramó al vivaz Ministro de Economía a la cumbre política de nuestro país.

Detallar los hechos, amistades y dichos de Aime es por lo menos tedioso, máxime cuando tanto Lanata, Wiñazki, Alconada Mon y tantos otros en Clarín y La Nación han escrito hasta el cansancio las peculiaridades corruptas de Bruno Díaz.

Los funcionarios públicos no solo deben actuar con honestidad sino parecerlo.

Luego de la extensa información recabada por el Juez Ariel Lijo y su equipo la única medida judicial posible era llamarlo a indagatoria antes de procesarlo. Junto a sus seguidores, amigos y socios, Van de Broele y Nariga Núñez Carmona han logrado tejer una trama que envidiaría al mismísimo novelista John Grisham. El lunes estuvo el Vice Presidente en el banquillo por más de seis horas. Explicando lo inexplicable. La indagatoria continuará esta semana y la próxima. El Juez se tomará su tiempo para finalmente dictar el procesamiento de muchos de los indagados.

Será difícil comprobar el delito de corrupción, el de enriquecimiento ilícito o el de mal desempeño en la función pública, sin embargo con la torpeza de Boudou & Company le han brindado al Juez Lijo mucho material para facilitar su tarea.

Creo que el procesamiento de Boudou será inevitable.

Será la primera vez en la historia latinoamericana que un Vice Presidente es procesado por corrupción y Dios quiera, luego que presente su descargo pertinente, ser condenado a prisión.

Es el principio del fin, no solo de Aime sino de la Presidente Fernández, que a su tiempo y armoniosamente también deberá explicar a la justicia su participación en la compra de Ciccone por parte de Boudou y sus muchachos y desde ya, en la madre de las causas, aquella por la que suspendieron y enviaron a juicio político al Fiscal Luis María Campagnoli, la ruta del dinero K.

Todos los caminos conducen a Roma. Todos los caminos de la corrupción en la Argentina conducen a la Presidente Fernández.

Su vicepresidente es solo un intermediario. Alguien usado junto a sus compañeros de ruta para delinquir. La María Julia de la década perdida.

El seguro procesamiento de Amado Boudou será el leading case de la justicia argentina. Por este notable y enmarañado caso de corrupción que tiene como figura estelar a nada más ni nada menos que al Vice Presidente de la Nación comenzará la reivindicación de nuestra justicia que se ha comportado un tanto timorata con el poder y en ciertos casos, cómplice.

¿Sabrán tanto la Presidente, su Vice y los Ministros que son ellos quienes deben dar explicaciones al Pueblo por sus acciones?

¿Sabrán que están al servicio del ciudadano? Que nos deben respeto, consideración y honestidad.

A Boudou no le voy a pedir como ciudadano que tenga la ética de renunciar mientras se lo investiga, pues no es una cualidad del Vice Presidente.

Habrá que estar bien despiertos para evitar que al Juez Ariel Lijo le suceda lo que hoy padece el Fiscal Campagnoli. No solo por la salud de la República sino por nosotros mismos. Si la justicia toma valor y determinación de iniciar una mani pulite atacando desde los despachos de jueces y fiscales a los funcionarios corruptos será el comienzo de una nueva era, quizás nuestra generación no llegue a disfrutar de la totalidad de lo que eso significa, pero por lo menos hagámoslo por nuestros hijos y nietos.

En la política nacional no ha habido muchos cambios. Según los encuestadores sigue liderando el tren electoral Sergio Massa y muy pegadito Daniel Scioli.

A pesar de esos datos, la realidad política indica un crecimiento importante tanto de Mauricio Macri como de los candidatos de UNEN. ¿Cobos, Binner, Sanz, Lilita? quién sabe, solo habrá números más precisos cuando se conformen las fórmulas respectivas y quién sea el ganador de las PASO del año próximo. Mauricio Macri y UNEN deberían llegar a un acuerdo programático y unificar criterios y candidatos. Ambos sectores se necesitan para poder soñar triunfar en Intendencias y Gobernaciones.

Si Macri va acompañando a Massa o a Scioli termina devorado por la sinergia justicialista.

Si UNEN va solo, creo que es un error estratégico.

Hay conversaciones formales e informales entre PRO y los sectores de mayor peso político de UNEN, lease UCR y Carrió. Tanto el Socialismo como Libres del Sur se espantan con solo nombrar al Jefe de Gobierno de Buenos Aires.

Massa no participará de las internas del PJ ¿Para qué arriesgarse a un posible fraude?

Quizás Scioli tenga que competir contra Uribarri, Randazzo y Dominguez. Creo que el Gobernador no tendrá muchos problemas para ubicarse en el podio y representar a lo más granado del kirchnerismo y lo que quede del peronismo residual de Massa.

El péndulo político indica que hay grandes posibilidades que el candidato electo de UNEN en las PASO se quede con la Presidencia de la Nación.

Así le sucedió a Menem y creo le volverá a suceder a Cristina Fernández.

¡Es la corrupción estúpido! como diría el gran Bill Clinton.

Ricardo Bengolea

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