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Gravísimo caso de ejercicio ilegal de la profesión pone la lupa sobre los “Falsos Kinesiólogos”

cokiba

El Colegio de Kinesiologos de la Provincia de Buenos Aires (COKIBA) detectó un gravísimo caso de una paciente afectada de osteoporosis que realizó tratamiento con un asistente sin habilitación profesional y terminó en forma dramática. Hace varios años que el Cokiba -a partir de una campaña para controlar el ejercicio de esa actividad- detectó varios casos de “asistentes sin habilitación profesional” que resultan un mal mayor para los pacientes que sufren esa y otras enfermedades. Ese seguimiento determinó además situaciones de mayor gravedad en las que incurren reconocidas obras sociales que terciarizan el ejercicio de la kinesiología en empresas que carecen de acreditación o controles.

El último episodio ilegal detectado y en el que el CoKiba interviene con denuncias y seguimiento jurídico, se registró en la localidad de Garín -en el partido de Escobar- donde una mujer mayor requirió a su obra social privada la asistencia de un tratamiento kinesiológico para superar una dolencia en su espalda y  terminó con fracturas de tres vértebras que agravaron su estado de salud. La paciente finalmente murió luego de tres meses de “tortura y sufrimiento” según admitieron sus familiares, provocados por la intervención de un “pseudoprofesional” que sin conocimientos para ejercer la profesión como kinesiólogo,  no advirtió que la víctima padecía de una osteoporosis medicamentosa, a partir de un EPOC avanzado y continuó con las sesiones de “masajes” sin prevención que derivaron en el rompimiento óseo.

La osteoporosis es un problema que afecta a los huesos debido a la descalcificación y algunos hábitos nocivos como el excesivo consumo de tabaco, alcohol y cafeína entre otros. Según estadísticas, las mujeres tienen cuatro veces más posibilidades de padecerla junto a personas mayores y con antecedentes de otras patologías de base. En muchos casos su avance es silencioso y los especialistas llegan al diagnóstico preciso cuando aparecen fracturas, las más frecuentes en vértebras, caderas y muñecas. En general el tratamiento incluye medidas farmacológicas, cambios de hábitos de vida y un plan de entrenamiento en ejercicios físicos y rehabilitación, una actividad que “específicamente” debe estar en manos de profesionales de la kinesiología.

“Para el Cokiba, lo ocurrido en Escobar fue un caso testigo muy doloroso, porque si bien la paciente tenía otra enfermedad de base, la falta de profesionalidad de una persona irresponsable que ejerce ilegalmente la kinesiología le provocó un padecimiento prolongado y agravó su estado de salud hasta la muerte” explicó el kinesiólogo e integrante de la Comisión de Control del Ejercicio Profesional de CoKiba, Rafael Mancera.

De acuerdo con las actuaciones que realizó la comisión, la persona que atendió a esta mujer de la zona norte del Gran Buenos Aires y le provocó varias fracturas en la columna vertebral, “siempre se presentó como kinesióloga especializada”, aún cuando no mostró acreditación. Además, la entidad colegiada determinó que “nunca hizo aportes a colegios profesionales, carecía de matrícula y se pudo comprobar que trabajó dos años en una empresa de salud privada que ofrecía rehabilitaciones”.

Esta Comisión que forma parte de la conducción del Cokiba recibió en el último trimestre otras 25 denuncias referidas a personas que ejercen ilegalmente la actividad, y otro tipo de irregularidades vinculadas con la competencia profesional. Esas denuncias fueron remitidas con inmediatez al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires para que intervenga con inspecciones y eventualmente clausuras y sanciones.

El caso de  la paciente fallecida (se preservan otros datos por pedido de sus familiares) determinó la intervención directa de Cokiba para denunciar y evitar que la persona involucrada en el episodio continúe trabajando en una actividad para la que no está habilitada y también crear conciencia en los responsables de las obras sociales y la comunidad en general para “exigir” en el momento de requerir tratamientos kinesiológicos la habilitación correspondiente que garantice la profesionalidad en el ejercicio de esa actividad. Se enviaron cartas documento e informes a los organismos que tienen a cargo la supervisión del ejercicio profesional en salud.

Según explicó la hija de la víctima en una presentación ante Cokiba “cometimos el error de confiar y no exigir el título habilitante. Fue una gravísima omisión que todavía nos cuesta superar” dijo la mujer. En el seguimiento realizado por los familiares, se detectó además que la “pseudoprofesional” terciarizada por la obra social “siempre trabajó en negro”, no registra aportes ni títulos profesionales.

Al no ser profesional, la persona que atendió a la víctima omitió un protocolo requerido para los pacientes de riesgo. “No hizo una interconsulta, no hizo caso a los fuertes dolores que mi madre manifestaba en cada sesión de masajes y tampoco hizo una evaluación general de su estado durante los tres meses que atendió a nuestra madre” explicó la hija de la paciente fallecida en CoKiba.

Desde el colegio profesional recordaron que ante cualquier duda sobre el ejercicio de la kinesiología pueden acceder a la página institucional de CoKiba (www.cokiba.org.ar ) donde encontrarán los listados completos de los profesionales habilitados para dichos tratamientos o también comunicarse con los teléfonos : 0221-4243885/0221-4822402 (internos 112 y 113).

Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires

2 Comentarios

  1. El colegio de Kinesiólogos de MdP hace la vista gorda en relación a este tema. Muchos alumnos de la carrera de kinesiología de la Universidad Fasta son empleados, sin el titulo habilitante, en los consultorios de los distintos docentes que dictan clases en esa facultad.No solo se aprovechan de la buena voluntad de los estudiantes que intentan insertarse en la profesión, si no que ponen en peligro la salud de los pacientes. Muchos de estos docentes son miembros del colegio de kinesiólogos de la ciudad, lo que resulta paradigmático ya que supuestamente tendrían que luchar por preservar la reputación de la profesión.

  2. Gracias Leonardo por los datos aportados.

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