Ciudad

Dios los cría y la Iglesia los amontona en Mar del Plata

antoniocalo

Las metas de la Iglesia nunca son modestas. Ahora se propone sentar a una misma mesa al jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló, con sus archirrivales de las centrales sindicales opositoras, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. “Va a ser algo histórico. Ni sé cuantos años hace que no estamos todos juntos”, rió el líder gastronómico.

Monseñor Jorge Casaretto, obispo emérito de San Isidro y miembro de la Pastoral Social de la Iglesia, participó ayer de un desayuno en la Federación Trabajadores del Tabaco, un gremio que está alineado en la CGT Azul y Blanca que conduce Barrionuevo.

Entre tazas hirvientes con mate cocido y platos con facturas, Casaretto invitó a los dirigentes de esa central sindical a participar en el último fin de semana de junio de la “Semana Social”, el tradicional encuentro que la Iglesia organiza en Mar del Plata.

Barrionuevo y compañía se comprometieron a viajar. Este viernes Casaretto irá al Sindicato de los Trabajadores de Obras Sanitarias para invitar formalmente a la CGT oficialista que conduce Antonio Caló a participar del encuentro. Y el lunes que viene el obispo planea hacer lo mismo con la CGT que lidera Hugo Moyano.

Si los tres dirigentes sindicales concurren nomás a la cita en Mar del Plata, se le podrá atribuir a la Iglesia la producción de una fotografía inédita en los últimos tiempos. La Semana Social de este año lleva el nombre de “El Papa Francisco y la cuestión social” y se llevará a cabo el 27, 28 y 29 de junio.

En el encuentro de ayer con la CGT Azul y Blanca, Casaretto remarcó a los sindicalistas la importancia de la unidad en el movimiento sindical. “Le respondimos que nosotros estamos dispuestos, siempre y cuando no se pretenda que bajemos la bandera de la defensa de los trabajadores”, recordó a Clarín el estacionero Carlos Acuña.

Frente a los gremialistas, Casaretto planteó: “El gran desafío es derrotar la pobreza y la exclusión y el sindicalismo tiene que tomarse en serio el tema de la inclusión social. En una época defendía a los que eran pobres, que eran los trabajadores, pero hoy el trabajador en blanco no es pobre y si lo es el trabajador en negro”. Enseguida completó: “Por eso desde el sindicalismo hay que plantearse como encarar políticas que incorporen a toda esta gente al trabajo formal”.

Luego de confirmarle a Casaretto que estará en Mar del Plata, Barrionuevo dijo: “Marcamos durante todo este tiempo una línea de conducta defendiendo los derechos de los trabajadores, defendiendo las instituciones y por eso, adherimos fuertemente a las propuestas que plantea la Iglesia para que tengamos una Argentina sin hipocresías”.

Durante el desayuno se habló bastante sobre el narcotráfico, la inflación y la pobreza. También sobre el último documento de la Conferencia Episcopal Argentina sobre la inseguridad, la violencia y la corrupción.

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