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Crece la actividad pesquera local

Mar del Plata concentra el 60% de los desembarques. Estadísticas por puertos y una observación sobre lo que puede ocurrir. Los desembarques totales de pesca marítima (peces y mariscos) en puertos argentinos en año 2010 alcanzaron, según datos oficiales, algo menos de 740.000 toneladas.

Y como es bien sabido, en términos de pesca cuando hablamos de los “puertos de la provincia de Buenos Aires”, nos referimos esencialmente a Mar del Plata, estación que recibió unas 446.000 toneladas. Es decir, que un solo puerto concentró el 60% de las descargas de pescados y mariscos de la Argentina.

Las restantes 284.000 toneladas, que conforman el 38% del total capturado en el año, se desembarcaron en los demás puertos pesqueros del litoral marítimo, según el siguiente detalle:

– En jurisdicción de Rio Negro (dos puertos): 19.000 toneladas,
– En jurisdicción de Chubut (tres puertos): 138.000 toneladas,
– En jurisdicción de Santa Cruz (tres puertos): 47.000 toneladas, y
– En jurisdicción de Tierra del Fuego: 80.000 toneladas, que en este caso corresponden exclusivamente a mercadería de buques congeladores, descargadas en su totalidad en el puerto de Ushuaia.

Un rápido repaso de las cifras por especies, permite determinar que Mar del Plata fue el puerto receptor de más del 65% de la captura correspondiente al conjunto “peces”, en gran medida utilizados como materia prima para sus plantas. La participación del puerto de Mar del Plata en la descarga del total de peces se ha incrementado durante los últimos años, pasando de un 55% en 2005 al 65% alcanzado en 2010.

Igualmente destacable es el resultado de los desembarques de calamar illex. En 2010, el puerto de Mar del Plata recibió más del 75% del total de la captura de esta especie por parte de los poteros argentinos, que históricamente desembarcaron este producto en puertos patagónicos. De hecho, hasta el año 2007 el volumen desembarcado en Mar del Plata, nunca había superado el 40% del total”.

Afortunadamente,  no hubo que arrepentirse de haber permitido la descarga de poteros chinos en ningún puerto argentino durante 2010.

En cuanto al langostino, las 69.000 toneladas obtenidas, fueron a parar íntegramente a puertos patagónicos.

Análisis
Hagamos entonces una breve evaluación de lo ocurrido.

La tendencia a “trasladar la pesca” a Mar del Plata, que se ha venido manifestando claramente en los últimos años, se profundizó decididamente en 2010. Por primera vez en los últimos 19 años el volumen desembarcado en los puertos bonaerenses superó al 60% del total general.

El dato, -que la provincia de Buenos Aires muestra y vive como un logro-, tiene sin embargo como dramático reverso a los puertos patagónicos y sus industrias pesqueras, en franco retroceso, muy particularmente  los de la provincia de Santa Cruz.

El panorama se torna más sombrío si consideramos que de las 184.000 toneladas desembarcadas en los puertos de Chubut y Santa Cruz, 69.000 corresponden al langostino.

El excepcional rendimiento de esta valiosa especie – sólo superado en los últimos 20 años por las 78.900 toneladas capturadas en 2001- permitió disimular en parte la crisis de la industria pesquera patagónica. Sin embargo, la historia demuestra que el rendimiento del langostino es “cíclico”, y que no sería en absoluto extraño que se presenten temporadas de baja captura.

La pregunta entonces será ¿sobre qué especie van a trabajar los puertos de Santa Cruz y Chubut cuando eso ocurra?

No existe una respuesta para esta, ni para muchas otras preguntas similares.
La realidad es que no existe ni planificación ni ordenamiento portuario alguno para la pesca.

Y que las actuales autoridades del sector –que afirman sin sonrojarse que el 2010 ha sido “un año récord para la industria pesquera argentina” – sólo abrigan el anhelo de ocupar otro sillón y  poder “estar bien lejos”, para cuando el éxodo pesquero desde la Patagonia hacia Mar del Plata se haya concretado definitivamente.

* A efectos de simplificación, las cifras se presentan redondeado al millar más próximo.

Fuente: Fundación Nuestromar

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