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CFK y Pulti, las mismas armas que la dictadura militar

El auxilio económico para acomodar las finanzas municipales y poder pagar sueldos de planta de empleados municipales, comprende también a la Municipalidad de General Pueyrredón. A través de un DNU,  que firma el jefe de gabinete de ministros Abal Medina y que asigna $ 1.129.000.000.- destinados a provincias y municipios que no pueden abonar sueldos, entre las que se encuentra Mar del Plata. Se desconoce, pero no se descarta, que este mecanismo quede instalado como práctica habitual mensualmente, debido a administraciones catalogadas como inviables sin ayuda económica del poder central, en este caso Gustavo Pulti se encuentra en esta cadena.

El procedimiento no es desconocido, ya que es el mismo que utilizó la junta de comandantes del Proceso de Reorganización Militar, para someter a gobernadores e intendentes. Este manejo “manu militari” alcanza a al intendente marplatense, que ha condenado a los habitantes de esta ciudad, a funcionar bajo autoridades y funcionarios, que no han sido elegidos con esos fines.

A esta altura es preciso entender que Mar del Plata ha perdido su autonomía e independencia política, y su suerte está sujeta al ánimo y a la voluntad política de quienes tengan el manejo de los recursos y habiliten los giros necesarios, según los casos mensualmente.

El Poder Ejecutivo Nacional, maneja el 70 % de los recursos fiscales globales de toda la torta del país, y otro 70 %, de ese total, lo distribuye discrecionalmente. Por otra parte y en función del contexto económico internacional, el empuje de Brasil, el precio de los “comodities”, y la demanda y el valor de la soja, el gobierno central dispone para su manejo U$S 50.000.000.000.- anuales, con lo cual esa pinza llega a cada rincón del país, una vez creada la dependencia.

Ya Pulti es como el “Pitufo” Salvatierra, el militante K que encabezó la toma del Parque Indoamericano en Villa Lugano. Es un intendente cuya entidad es la de un puntero político. Arrastrado por sus alianzas y compromisos, alentado y seducido por el modelo, ha cavado su propia fosa política. A Pulti, no le irá distinto que al intendente kirchnerista de Bariloche Omar Goye, que sacó los pies del plato, y ahora lo secan y ahogan financieramente, pidiéndole públicamente la renuncia la propia presidenta de la Nación.

¿Qué significa esto en la práctica? Que es necesario ir por una ajuste en el presupuesto que ya se ha comenzado a manifestar con un aumento de tasas de servicios urbanos, suba de alícuotas, de derechos, que ya arrancaron desde la Provincia a mediados de año con otro funcional y fusible del poder K como el gobernador Daniel Scioli, con más cuotas y aumentos en impuestos inmobiliario, automotor e ingresos brutos. Ahora todos son recaudadores de CFK. Los contribuyentes de Mar del Plata deberán sentirse como Gerard Depardieu, el actor francés que eligió Rusia para evitar el saqueo del Estado a través de los impuestos.

La falta de información sobre la economía local, estados de ejecución, deuda líquida y flotante, redeterminación de precios del contrato de la recolección de residuos, la caída de la cobrabilidad, la pérdida que sufren las actividades inmobiliarias y de la construcción, terminarán impactando, estrellándose contra la cara de la cruda realidad. Esta desinformación, la mayoría propia se ajustan a las necesidades del intendente y de los concejales de Acción Marplatense, cuyos votos están atados y hasta ahora se han disciplinado en un bloque oficialista de luces bajas.

Mar del Plata está en los límites del funcionamiento, por eso apela además a la vía del endeudamiento internacional, para mantener expectativa de caja, pero comprometiendo sus fondos de coparticipación, con lo cual todo se convierte en una herramienta de doble filo, o pan para hoy y hambre para mañana.

El sistema está irreversiblemente desquiciado y tendrá que ver con el estado de los pavimentos, el alumbrado público, el mantenimiento de edificios escolares, la provisión de medicamentos y atención de las salas sanitarias, que de ninguna manera podrán ser absorbidas por el Centro de Atención de Especialidades Médicas Ambulatorias. Este es el escenario real. En pocos meses la evolución irá siendo irreversible, frente a las necesidades que pasarán a ser perentorias y para las cuales ya no habrá respuestas. El poder del intendente ha quedado reducido a una mínima expresión, políticamente convertido en un “carapintada K” y con un poder absolutamente restringido.

 

Jorge Elías Gómez

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