Básquet, Deportes

Canadá, con mucho esfuerzo ya es quinto

El partido fue tensionado. La figura oriental Martin Osimani había declarado ayer que era el “cotejo más importante de la historia de esta generación” de jugadores celestes. Canadá no dio tregua y con técnica llegó a estar 21 puntos arriba: 48/27 a los 2’30” del tercer cuarto. Pero los charrúas comenzaron la escalada y estuvieron en ventaja 68/67 a falta de 1’45”. El manejo y decisión de Jermaine Anderson en el uno contra uno fue fundamental y un pase suyo desde bajo del aro provocó un triple esencial de Andrew Rautins que mantuvo a los norteños vivos (restaban 55” y Canadá se puso 70/68). Esta dupla canadiense más Levon Kendall bajo los aros, fueron los generadores del éxito de un equipo técnicamente depurado pero que hoy tuvo que mostrar algo más de la “frialdad” que expone habitualmente y critican sus seguidores.

Uruguay, caso opuesto, legendariamente habituado a ser elogiado por su enorme cariz pasional llamado “garra charrúa”, tuvo coraje para defender y darle responsabilidades sobrecargadas a sus “distintos” Leandro García Morales (19pts. 2/5 dobles,5/12 triples en 36 minutos), quien no está bien físicamente;  y Martin Osimani (17pts, 5/10 dobles, 1/3 triples y 4/4 libres, 3 asistencias y 5 rebotes en 36 minutos).

Canadá, quedó dicho, tuvo como estandartes a Jermaine Anderson (8pts. 2/5 dobles, 1/3 triples); Andrew Rautins (15 pts. 4/6 triples, 3/4 libres) y Levon Kendall (19 pts. 6/10 dobles 1/1 triple 4/4 libres y 11 rebotes, más dos asistencias).-

Rautins y Shepherd llevaron a Canadá a ganar apenas el primer chico (19/17) con 11 puntos entre ambos. Pero en el segundo cuarto los norteamericanos superaron abiertamente a los rioplatenses (22/10). Batista no pudo con Kendall (9pts y 3 rebotes en el parcial) y la puntería uruguaya dejó mucho que desear al cabo del primer tiempo: 26% en dobles y 22% en triples para un mediocre 7/28 de cancha.

Parecía que todo terminaba con aquellos 21 puntos de luz que ya mencionamos a los 7’30” del tercer corte. Pero ahí Uruguay estira su defensa, se concentra en la presión, todos colaboran con los rebotes (Mathias Calfani 3 y Borsellino 4) y Osimani se hace cargo de la pelota (6pts.) y García Morales de anotar (8pts.).

Llega el momento de la posible hazaña, típica uruguaya, pero el cierre no lo favorece. Un par de bandejas fallidas, el triple de Rautins y los nervios, provocan que Canadá, con justicia, pase el mal momento y se lleve media clasificación en el bolsillo.

Gerardo Jauri, entre lágrimas, al igual que se retiró de la cancha junto a Martin Osimani, pidió disculpas por su estado emocional indicando que “no voy a analizar el partido desde lo técnico y estratégico. Vengo de un vestuario donde hay hombres llorando

Este grupo no merecía irse con esa imagen en el primer tiempo En el segundo jugamos una final y por eso pudimos levantar los 21 puntos, pero al final no alcanzó”.

Leandro García Morales, cabizbajo, solo atinó a decir que “mañana jugaremos contra Venezuela el partido más digno que podamos”.

A su turno en conferencia de prensa, se presentó la familia Rautins, Leo el coach y Andrew, la figura anotadora. “Creo que mi equipo quiere matarme (risas por la ironía)…sacamos una buena diferencia pero no supimos cerrarlo. Le dije a los jugadores que eso iba a pasar porque Uruguay lógicamente se iba a venir encima”.

“desde mi experiencia – agregó – primer como jugador y ahora como técnico, siempre los partidos con Uruguay son una guerra

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