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Atucha III: ¿Central Termonuclear en la ciudad?

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Lo recibió con la Marcha de San Lorenzo y una escolta de granaderos en la Casa Rosada. Luego intercambiaron elogios. En un clima de buena sintonía, la presidenta Cristina Kirchner se reunió ayer con su par de Rusia, Vladimir Putin, para afianzar una relación que ambos calificaron de “estratégica” y que apunta a desarrollar acuerdos en materia energética, desarrollo militar y un aumento del flujo comercial entre países.

Ambos coincidieron en que fue una “excelente reunión de trabajo” y lanzaron un fuerte mensaje de que el vínculo bilateral se profundizará en el tiempo con acuerdos de cooperación que ubican al país como “el principal socio estratégico de Rusia en América latina”, como dijo Putin.

Cristina Kirchner deslizó una elíptica señal a Estados Unidos sentada al lado de Putin. La Presidenta elogió a Rusia por condonar la deuda que Cuba tenía con la ex Unión Soviética. “Es un ejemplo digno de imitar”, sostuvo, aunque inmediatamente aclaró: “Nosotros no pedimos eso. Sólo pedimos que nos dejen pagar”, en referencia a la pelea con los fondos buitre. Así, destacó que la actitud de la Federación Rusa “no es caridad, es responsabilidad de los liderazgos. Sería un ejemplo muy importante para los países emergentes agobiados por el peso de sus deudas”.

Putin dijo que las relaciones diplomáticas entre Buenos Aires y Moscú son “semejantes o muy cercanas” y remarcó que “cooperamos en todos los sectores”. No hizo falta que el jefe del Kremlin entrara en mayores detalles: tras la reunión en la Casa Rosada se anunciaron acuerdos de cooperación en materia energética, comercial y cultural entre ambos países.

Quizás el pacto que tendrá mayor trascendencia es el que apunta al desarrollo de energía nuclear. Sobre este punto, Cristina Kirchner destacó: “Estamos muy interesados en articular y cooperar en materia nuclear en un acuerdo basado en la no proliferación y uso pacífico de la energía atómica”.

Fuentes diplomáticas de ambos países anticiparon a LA NACION que el acuerdo de energía nuclear se sustentará con la gigante estatal rusa Rosatom para el futuro desarrollo de la planta de Atucha III, una industria termonuclear en Mar del Plata y otros proyectos en la Patagonia. En los detalles de este acuerdo avanzó el ministro de Planificación, Julio De Vido, que ayer recibió en su despacho al presidente de la empresa rusa Rosatom, Sergei Kirienko.

No hubo indicios de acuerdos en materia petrolera. Cristina Kirchner intentó mostrar las bondades del yacimiento Vaca Muerta de gas no convencional. “Los argentinos también tenemos lo nuestro y parece que otros también se han dado cuenta y están intentando repetir viejas historias que los argentinos estamos dispuestos a no repetir, al menos mientras yo sea presidenta”, remarcó, en alusión a las inversiones de la norteamericana Chevron en Vaca Muerta. No obstante, según pudo saber LA NACION, no habría interés de Rusia en Vaca Muerta porque la gigante estatal Gazprom tiene amplias reservas de gas natural y no incursiona en proyectos de gas no convencional.

En materia de acuerdos comerciales Putin señaló que el “volumen de intercambio creció más del 16%” con “mucho potencial adicional para amplificar nuestras relaciones comerciales”. Hoy Rusia y la Argentina intercambian productos por unos US$ 2500 millones y la balanza comercial es favorable para Moscú.

En otra crítica velada a Washington, la Presidenta dijo: “Creemos en la multilateralidad, en la multipolaridad, en la necesidad de que los países no tengan doble estándar, donde podamos arribar a soluciones justas, vinculadas al derecho internacional”. Y pidió “impulsar la reforma de organismos que no han dado respuestas a los problemas” actuales.

Cristina Kirchner evitó hablar del apoyo que su gobierno le ofreció a Moscú por la anexión de Crimea a territorio ruso en detrimento de Ucrania y que tanta polémica generó en el plano internacional.

Tras el encuentro, se firmaron acuerdos de cooperación en materia de comunicación y asistencia legal recíproca en materia penal. Cristina Kirchner invitó a las empresas rusas a participar en las licitaciones para la construcción de diez obras hidroeléctricas. Moscú tiene un especial interés por la construcción de la represa Chihuido, en Neuquén.

No estuvo sobre la mesa el tema de los Brics, que Rusia integra con China, Brasil, la India y Sudáfrica. Putin ya había dado muestras de no ampliar ese bloque a pesar de las intenciones de Cristina Kirchner de querer sumarse a ese grupo de países emergentes (ver aparte).

Por la noche, Cristina Kirchner ofreció una cena de honor a Putin en el Museo del Bicentenario, a la que asistió el presidente de Uruguay, José Mujica. El mandatario ruso expresó su apoyo a la “necesidad de encontrar una solución en la disputa por Malvinas” y la presidenta argentina llamó a “profundizar y diversificar” el intercambio comercial con Rusia.

La Nación

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