Opinión

Llegaremos al extremo del escrache “bueno” y el escrache “malo”

Leyendo a Verbitsky en sus artículos de Página 12, encontramos el ejemplo de cómo un ideologismo puede llegar a encapsularse y transformarse en un pensamiento retrógrado, asociándose conciente o inconcientemente al pensamiento de Kadafi o algún similar.

Pareciera ser que el señor Verbitsky se ha quedado con la idea de la implicancia de la palabra Imperio de hace cuarenta o cincuenta años. También pareciera ser que el señor Verbitsky no sigue de cerca el proceso Chino, o se hace el distraído,  donde desde el comunismo están terminando con  las pequeñas explotaciones de tierra de la época maoísta y ahora estimulan la siembra de grandes extensiones en función del rinde y de sus necesidades. No es casual que las grandes ciudades chinas se pueblen cada vez más de habitantes que expulsa el campo.

Pareciera ser que este periodista desconoce cómo han variado las corrientes intelectuales en los últimos cuarenta años y todavía sigue creyendo que la Iglesia Católica es uno de los grandes problemas de nuestro país tal como pudo haber sido en junio de 1955.

El señor Verbitsky tendría que recurrir a Enrique Cardozo, a quien en la década del 70 intelectualmente nunca le llegó ni a la punta de los piés. Es probable que si lo volviera a leer en todo su desarrollo, se daría cuenta que se cayó el muro de Berlín, de que hay un post-marxismo y de que el Imperio de hoy no es el de aquella época ni remotamente.

Qué viejo está el señor Verbitsky intelectualmente, lo cual sería lo de menos. Lo más grave es que parece ser uno de los mentores que alimenta cierto sector ligado a nuestra juventud, a la cual  le cuenta la historia  sesgada de nuestro pasado.

Porqué no les cuenta a nuestros jóvenes, que en la cárcel allá por 1978, en el seno de los presos montoneros ya se autocriticaban el haber optado por las armas y decían que a futuro la lucha tenía que ser por los espacios económicos? Claro, quizás el señor Verbitsky concuerde con esto y se esconda como otros detrás de la teoría de la argentinización de la economía, que no es nacionalización, claro que a esos argentinos  los elige el poder de turno. No son casualidades los Eskenazi, los López, los Montoto o los dueños de Electroingeniería y así se podría seguir nombrando un sin número de casos.

Porqué al señor Verbitsky no le molesta que sea Ministro de Economía un dilecto alumno del CEMA o  nuestro actual Cardenal Richelieu que es un viejo, también ideológicamente, militante maoísta?

Yo no pienso que Verbitsky sea un mal intencionado, solo pienso que es un anciano intelectual al  cual los hechos, las realidades, los acontecimientos mundiales, los años y la evolución de la intelectualidad lo han superado, lo peligroso es  que ha logrado poder político y tiene posibilidad de influenciar en mentalidades jóvenes.

Esperemos que este periodista y quienes piensan como él, no nos hagan desandar el camino y nos lleven de vuelta a pensar como en la década del 70, donde estábamos convencidos que la democracia republicana y las normas que la componen eran solo una formalidad.

Como podemos ver, no es casualidad que a los alumnos se les vaya a enseñar sociológicamente como hecho de la realidad, lo que es una medida ultra facciosa tal como lo es el llamado escrache. Si esto fuera válido, entonces porque no le enseñamos como se boquetea un Banco, o las distintas variedades del secuestro, que sociológicamente también son hechos de la realidad?

Lo único que falta es que dentro de un tiempo discriminemos entre escraches “buenos” y escraches “malos”. Llegaremos al colmo de esto?

El Panóptico

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