Ciudad, Política

El índice “K” del turismo

Tendríamos que estar hablando de una ciudad de  goma en ese caso. Ya que sólo se mencionan 40 autos por minuto, o 2.400 autos por hora. Es un reflejo que sólo se registra coyunturalmente, que coincide con los horarios de salida de turistas que proceden de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

En la actualidad la temporada alta se reducirá seis fines de semana largos consecutivos. En este esquema hay que olvidar enero – febrero – marzo. Este es un debate que se debe la sociedad marplatense, para no sentirse estafada por los números oficiales y el órgano difusor de los medios gubernamentales.

El EMTUR (Ente Municipal de Turismo) ha delegado el manejo de las cifras de estadísticas que habitualmente entregaba, en el área de Turismo de la Provincia de Buenos Aires, que difunde números que no concuerdan con la realidad y la percepción de quienes han observado el ritmo de esta actividad durante décadas. Este fenómeno no es sólo atinente a Mar del Plata, sino que ocurre lo mismo en toda la costa atlántica, sin excepciones.

Ya desde el EMTUR  fue desplazado el funcionario responsable de medir el comportamiento turístico, que entregaba los datos del movimiento, incluyendo el gasto “per cápita” de los visitantes. Hoy toda esa estructura está ociosa oficialmente, es decir ha sido vaciada de ex profeso, con el objetivo de mantener bajo celo oficial la difusión inexacta de estos guarismos de los que resulta el pulso de una marcha exitosa, regular o decepcionante de una temporada.

La primera gran incorrección es asegurar que nos hallamos “Ante la mejor temporada de los últimos años”, en una flagrante declaración por una razón muy simple: ¿Cómo puede ser la mejor temporada de todos los años, si el 28 de febrero se inicia el ciclo lectivo, en los dos mayores centros de emisión de turistas, como Capital Federal y Gran Buenos Aires?

Hay una gran presión oficial para inducir a un clima de Disneylandia a todo lo que rodea la actividad turística, que sólo existe en el discurso de los funcionarios nacionales, provinciales y municipales. Así se montan los festivales “gratuitos” populares en el escenario de Las Toscas – Paseo Hermitage. ¿Cuánto salen al erario público provincial los artistas y el alquiler del lugar?

Esa fiesta la paga el erario público, el mismo que no tiene nafta para los patrulleros ni aulas en los colegios ni equipamientos en los hospitales. Esta es una gran farsa, que el poder  y la oposición política consiente. Esto no es posible sin una gran cobertura política, donde la impunidad está garantizada.

Aquí es la misma matriz, ser concesionario de los bienes públicos e inmuebles del Estado, para luego alquilárselos al mismo Estado, lo cual es un delito que de una vez por todas alguien tiene que investigar. ¿No hay un legislador de la provincia, de Mar del Plata, que se anime a denunciar, tampoco alguien en la justicia que se atreva?

Ni quioscos de venta de diarios y revistas, taxistas, actividades recreativas y gran parte del comercio estacional, tienen ventas que superen años anteriores sino por el contrario, han bajado no sólo en cantidad sino también en recaudación.

Esto abre otro frente muy duro comercialmente, como lo es trabajar con márgenes bajos de rentabilidad, que tiene sus consecuencias financieras, ya que puede desviar la actividad hacia un endeudamiento inevitable, con los riesgos de trabajar a pérdida, lo que conlleva a no recuperar el capital de inversión.

Nadie observa concentraciones de público, aún en los días de clima favorable para los días de playa y tampoco en los lugares de concurrencia a los que habitualmente se recurre, cuando el sol y la arena no son la opción.

También está bajo la lupa el gasto, que no se mejora aún con los precios más accesibles, que se deriva de una evidente falta de consumo.

La generalizada coincidencia se da prácticamente en todos los aspectos desde el gastronómico, el transporte de pasajeros (hay disponibilidad de pasajes a todos los destinos) sólo se refuerza viernes y lunes, hacia o desde los centros emisores por excelencia según el caso.

Esta vez no se trata de la Secretaría de Comercio a cargo de Guillermo Moreno, sino que la metodología se ha aplicado a las mediciones del turismo. Es el clima de fiesta, que necesita instalar el oficialismo gobernante, pero es evidente que existe una restricción que imposible disimular.

No hay estadísticas privadas, pero (lamentablemente) si sirve, hay que parafrasear a Hugo Moyano, cuando se refiere a la inflación del súper mercado, en el ánimo de una comparativa.

No hay operadores turísticos privados, que señalen lo contrario. Este es un comentario que está instalado en la calle, salvo en los títulos del diario La Capital, el socio de Daniel Scioli, cuyos negocios gestan en complicidad con el intendente Gustavo Pulti.

Jorge Elías Gómez
[email protected]

Un comentario

  1. Excelente tu artículo Jorge

    Muy buena tu pregunta, ¿existe algún legislador en Mar del Plata y /o la Provincia que se anime a denunciar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*