Política

Si Macri es un demonio, falló el exorcista

debate-presidencial-2118336w620Un hálito democrático comenzó a respirarse desde el lunes a la noche, en la República Argentina con el primer debate Presidencial, hecho trascendental en la historia de un país que, desde hace tiempo, “soporta las cadenas obligatorias” y  no asiste al diálogo libre y llano entre la Presidente, periodistas, ministros, secretarios o ignotos colaboradores.

Se podrá argumentar que el lenguaraz jefe de ministros, todas las mañanas, bien temprano, dialoga con “movileros”: una cosa es preguntar, repreguntar y otra “bajar líneas o elegir de qué hablar, acudiendo a cualquier barrabasada…”

Vayamos al meollo de la cuestión: creemos que en esta confrontación hubo un ganador: Mauricio Macri,  y un derrotado: Daniel Scioli; esto no significa que el primero sea un estadista o que uno pueda sentirse orgulloso de quien podría llegar a representarnos a nuestro país ante el mundo…

La ONG organizadora del evento, presidida por el ex gobernador de Mendoza, candidato a Presidente de la Nación y otrora embajador en Estados Unidos, tuvo algunas fallas garrafales.

Podríamos enumerarlas, haciendo hincapié o aclarando un detalle importante: vimos el debate por el Canal 13; algo así como 6,7,8  pero al revés …

1) La primera escena mostró al gobernador de Buenos Aires con una “sombra blanca” (oxímoron) en la nariz; parecía un payaso. ¿Los encargados de iluminación, el director de cámaras, no lo vieron? Sólo había que mover el atril, o apagar la lámpara que alumbraba en la cabeza de Scioli.

2) Los dos candidatos mostraron deficiente utilización del castellano: a Macri le sobró una ese: (vos no “vinistes…”) y su adversario le faltaron y lo coronó con una burrada: soy “cuerente”.

3) Las críticas de fondo son otras: dos minutos para exponer temas fundamentales, como economía, inseguridad, avance del narcotráfico, trata, etcétera, son muy pocos, o fueron muchos los temas para desarrollar en hora y media.

4) No se puede copiar un modelo de programa, literalmente, como lo hacen en Estados Unidos, Francia o cualquier otro país.

5) El debate mostró la pobre formación política de ambos, ya que repitieron como loros lo inculcado por asesores, gurúes, publicistas, sociólogos, etcétera. En esto sacó ventajas el Jefe de Gobierno porteño, pues está rodeado  por “algunos”  profesionales en ese “arte”, mientras el gobernador tiene por consejeros a funcionarios, parientes y amigos que no tienen currículos demasiado destacados. (No olvidar que  muchos de ellos fueron echados por Néstor de la Secretaría de Turismo de la Nación cuando castigó al navegante campeón mundial).

6) ¿Cómo se puede solucionar este problema? Creemos que es muy sencillo.

a) No alcanza un debate de una hora y media, hacen falta varios programas.

b) Elaborando cuestionarios con preguntas que no deben conocer los participantes.

7) Ubicados los dos contrincantes del balotaje se procede, con un bolillero, a extraer las preguntas para cada uno de ellos; de esta forma se conocería el pensamiento real sin desarrollo de cassetes elaborados por idóneos a sueldo.

8) En algunos momentos nos pareció estar asistiendo a una pelea de boxeo donde los rivales se conformaban con el empate. Ninguno se animó a salir del libreto. (Por ejemplo, Macri, tuvo varias oportunidades de ganar por nocaut, cuando Scioli lo azuzaba por haber votado  contra la privatización de YPF, Aerolíneas o de los fondos jubilatorios: “Menem, tu maestro, inventor y mentor, lo hizo…”. Scioli también pudo cambiar el curso del programa, cuando preguntó a su contertulio acerca de la desnutrición infantil en la ciudad de Buenos Aires teniendo en cuenta su elevado PBI, la tasa de nacimientos y los índices de mortalidad. O cuando se habló de la trata y no le recordó que uno de sus amigos o allegados, con quien apareció fotografiado, tenía antecedentes en ese submundo.

9) Los “directores técnicos” del representante del Frente para la Victoria, se equivocaron fiero: insistir con los intentos de presentar al Macri como el cuco o el futuro rematador de La Argentina ¿Qué esperaban, que  “confesara” públicamente que piensa devaluar, arrodillarse ante el FMI,  pagarle a los buitres o imitar a Menem privatizando todo lo rentable que tiene La Argentina?

10) Otra variante para mejorar la calidad de los debates es que los candidatos concurran con uno, dos o tres de los hipotéticos futuros ministros para que contesten sobre temas muy técnicos y fundamentales.

Al margen de opiniones, objetivas y subjetivas, el primer debate entre los dos hombres que aspiran a suceder a Cristina Fernández de Kirchner, fue un éxito total, confirmado por los 10 millones de personas que desde la Quiaca a Ushuaia y desde los Andes al Río de la Plata siguieron el inédito debate.

Hubo electricidad en el ambiente pero ambos se ajustaron a reglas prefijadas por sus colaboradores: Scioli siguió actuando como un subproducto del kirchnerismo, sin animarse a cortar el cordón umbilical que lo ata a las polleras de Cristina, mientras Macri, sintiéndose ganador por lo que dicen las encuestas, trató de hacer la plancha, ambos repitieron  lo que vienen diciendo en los programas de radio, televisión y en los reportajes en los diarios.

Todo es perfectible pero, lo visto por televisión es un hito: marca el fin de un régimen ejercido por una persona que hizo muchas cosas buenas, para miles de compatriotas, pero que causó profundo daños al país al hacerle perder un ciclo internacional que aprovecharon Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay y otras naciones latinoamericanas y que con sus caprichos,  fundió a centenares de empresas que agravaron la desocupación, no contabilizada por otro de las grandes mentiras: las encuestas del INDEX.

Preparémonos para respirar aire democrático, sea Macri o Scioli, el futuro presidente.

Ojalá que en el futuro tengamos que reconocer que nos equivocados, porque el nuevo presidente tenía virtudes y conocimientos muy ocultos.

No hay que descartar esta posibilidad, en épocas cuando podemos utilizar la más eficiente red de comunicación que tuvo la humanidad. ¿Qué quiere decir esto?

Que hasta el menos dotado de los funcionarios, puede ordenarles a sus colaboradores que observen los planes exitosos que se ponen en práctica en los confines del mundo y que los copien…

Cristina  lo hizo al revés: se autoconvenció que el mundo estaba pendiente de sus ideas, proyectos, de su relato  y se equivocó.

Llevará muchos años subsanar esos errores; lo está pagando  Daniel Carlos Scioli que pugnó por presentar a Macri como el mismísimo demonio sin animarse a realizar un exorcismo en su entorno…

F.A.I.

2 Comentarios

  1. Ni ángeles,ni demonios: Solo se trata de Administrar los recursos del país. La presidencia de la Nación no debe ser mas el lugar al que se aspira para ejercer poder hegemonicos y absolutista. Nunca mas Dirigentes Iluminados e infalibles a los que solo se los puede alabar y nada mas, bajo pena de volverse un cipayo vende patria.
    Creo que Macri representa ese tipo de construcción del poder, con personas idóneas para desempeñar los cargos, y que tomen a la carga publica como un honor y responsabilidad; no como una oportunidad para hacer negocios personales.

  2. PINOCHO, es de madera, un payaso endemoniado ¡¡