Ciudad, Jorge Elias Gomez, Política

No es bueno el exceso en fuegos artificiales

Un presumido gobernador Daniel Scioli, exultante dice que nunca se hicieron obras públicas, como las que se ejecutan en este momento en la ciudad. La comparsa que lo acompaña no está para desmentirlo, pero es necesario abrir esa afirmación del gobernador, para separar la paja del trigo.

La inversión en obra pública, surge del dinero de los marplatenses y no es un mérito ni del gobierno central ni del provincial. Por el contrario, no respetan una planificación, como tampoco la importancia de una prelación.

Surge de la aplicación de la dictadura del dinero, del manejo de la caja, de la política de sumisión a las que se somete a gobernadores e intendentes, cuya consecuencia más grave es la pérdida de autonomía y de una excluyente dependencia política.

“Cómo no ser agradecidos con esta gente que tanto ayuda a Mar del Plata”, dijo el intendente Gustavo Pulti junto a la presidenta CFK y medio gabinete nacional,  en la escuela del Barrio Centenario. Esa primera definición, se rodea de otras señales, que comienzan marcar el pulso político de la ciudad.

La dictadura militar también hizo obras y sabemos cuáles fueron las consecuencias. Se construyeron el Complejo de Punta Mogotes, el Estadio Mundialista y el Aeropuerto de Camet, hoy Brigadier De la Colina, por primera a vez además Mar del Plata contó con la primera red coordinada de semáforos para 125 intersecciones. Pasaron 30 años para que se vuelva a actualizar el sistema.

La democracia exige otro tipo de prácticas, no asimilar la peor de las metodologías, la digitación. También Eduardo Duhalde en su campaña presidencial, hizo lo más trascendente, la autovía y también el refulado de arena de playas. Luego perdió las elecciones a manos de Fernando De La Rúa y Chacho Alvarez.

Mucho más modesto, pero absolutamente genuino, y decidido por los marplatenses fueron los planes Mar del Plata I y II, que con el aporte de 3 y 4 pesos la ciudad, pudo recuperarse de muchos años de desinversión en obras de servicios y de infraestructura. Esto fue durante el gobierno del profesor Blas Aurelio Primo Aprile.

Scioli se regodea con fondos e inmuebles públicos, cuyos destinos se deciden entre gallos y medianoche. Hay una transferencia impresionante, de las arcas a excluyentes manos privadas, como ocurre con muchos predios cedidos. Esto no es sano y como siempre los años que sobrevendrán, podrán valorar aciertos y desaciertos.

Hoy para Mar del Plata, lo más importante ocurre con lo que se decide en Balcarce 50 y en la capital de la Provincia. Han pasado a ser más trascendente los DNU, el Fondo del Bicentenario, la carótida de Néstor, la rebelión de De Elía, los exabruptos de Reutemann, negar la inflación mediante el eufemismo del reacomodamiento de precios, como lo hizo Amado Boudou o cómo se mueve en la entretela el ambicioso plan político y de expansión económica y sindical de Hugo Moyano.

En síntesis, ya desde el gobierno municipal no hay retorno, el desesperado abrazo al modelo como producto de la necesidad, tendrá su impacto. Sacar los pies del plato, será la sentencia para el oficialismo local. Una demostración fehaciente es lo que ocurre con Pablo Bruera, el intendente de La Plata que armó una estrategia común con Sergio Massa, su par de Tigre, el ex jefe de gabinete que Néstor Kirchner aborrece desde la intimidad.

Los fuegos artificiales y las bombas de estruendos deberían ser motivo de una mejor oportunidad. ¿Qué tiene para festejar Mar del Plata? Una dádiva que llega en cuenta gotas, a partir de la disminución que ha sufrido la provincia de los niveles de coparticipación, y que Scioli se encarga muy bien de no reclamar, para continuar bajo la tutela política de los K, postergando a los bonaerenses y entre ellos a Mar del Plata.

Cuando se sacuda la zaranda, habrá que ver que quedó de la temporada exitosa en ingreso de turistas, imposible de analizar fuera de un contexto internacional, desfavorable para los argentinos. El turismo que creció, el que realmente importa es el internacional con turistas que provienen de Brasil y China y cuyos destinos son Las Cataratas del Iguazú y Bariloche.

¿Para qué nos sirve una temporada récord de turistas?  Curiosamente se dejó de dar el gasto “per cápita” de los turistas. Probablemente se intente evitar dar a conocer un valor que vuelve más que gasolero, un valor que como contrapartida devalúa la ciudad. Pero hay un dato que revela esta hipótesis, “salía más barato venir a Mar del Plata que concurrir a una pileta pagando por día en un club porteño”, dijo por radio un turista mientras disfrutaba de la playa. Frente a temperaturas casi desconocidas en estas latitudes, no sólo por ser muy altas sino también porque se repiten a lo largo de toda diciembre, enero, febrero y marzo, inclusive.

Hoy deben atenderse con similar expectativas, como evolucionan los planes Trabajo Para Todos, cómo se interviene en su distribución y qué le toca a Mar del Plata. El plan de asistencia universal por hijo, y los programas de contención necesarios para atender las demandas de una ciudad, con una grave problemática social como es la combinación explosiva de desocupación, pobreza, indigencia, ludopatía y prostitución.

Existe casi una expectativa de remisión imprescindible, existe casi una coincidencia de oficialismo y oposición, la complejidad de la ciudad, la vuelve condicionada a estar atada a arcas ajenas, de otros dueños a los que inexorablemente debe irse en peregrinación. Hace falta vocación y entusiasmo, que muchas veces son más fuertes que las convicciones. Este es el camino que ha elegido el intendente Gustavo Pulti, subordinó a partir de su elección, su gestión a esperar el derrame de fondos públicos, que aseguren gobernabilidad, obras y servicios. Aún así no tiene la vaca atada, y hay que ser precavido con los fuegos artificiales y las bombas de estruendo.

No se trata de un estadío natural, tambalean sus consortes políticos, el sistema y un modelo que exhibe cada vez con mayor profundidad, evidentes signos de agotamiento, se apoya en las cuerdas y mira desesperadamente el reloj.

Jorge Elías Gómez
jgomez@mdphoy.com

2 Comentarios

  1. Jorge : Muy buen analisis .. La pregunta que me hago siempre es hasta cuando vamos a permitir que una ciudad como la nuestra que genera un producto bruto superior al de mas de muchas provincias, que tiene una población tambien superior a muchas provincias DEBA SEGUIR MENDIGANDO DE RECURSOS DE NACION Y PROVINCIA PARA SUBSISTIR . Que nos pasa a los marplatenses ?? . Nuestra dirigencia no advierte que es indispensable generar un cambio en la economía marplatense que tenemos que asumir el desafio de cambiar el perfil productivo de nuestra ciudad . Da pena que nuestra ciudad que fue ejemplo de crecimiento en los ´60 y los ´70 hoy deba supervivir mendigando y distribuyendo trabajo clientelar. Que tengamos un conurbano sumergido en la más absoluta pobreza e indigencia. SEÑORES GOBERNANTES LOCALES: HOY EL DESAFIO ES GENERAR RIQUEZA Y CREAR TRABAJO GENUINO !! Pero claro para ese desafio hace falta una dirigencia que sepa lo que es el trabajo, que sepa como pilotear una economía hogareña o una Pyme en nuestros dias. Y ese precisamente no es el perfil de la generalidad de nuestros dirigentes . Preguntemosle a cada uno de ellos de que han vivido en los últimos años ?? Es muy fácil gobernar la ciudad desde Luro e Irigoyen AUMENTANDO IMPUESTOS, GENERANDO SOBRETASAS ( SALUD, TURISMO ), PRIVATIZANDO CARTERAS DE CREDITOS, MALGASTANDO LOS FONDOS PUBLICOS EN ESTRUCTURAS INOPERANTES . TOTAL DESPUES NOS ARRODILLAMOS ANTE DUHALDE, SCIOLI, KIRCHNER Y VAYA A SABER QUIEN MÁS . Lo importante es disponer de los fondos para pagar el costo de la ineficiencia.

  2. El gordo Lobato tiene razón lástima que nadie le dió bola. El tipo predica con el ejemplo se fúe del concejo y volvió a su laburo .