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Los libertarios quieren que Montenegro renuncie a la banca para volver a Mar del Plata y el senado está al rojo vivo

 

La onda expansiva de la salida de Guillermo Montenegro del Senado para reasumir la intendencia de General Pueyrredón está lejos de frenar en Atalaya. El movimiento táctico para refugiarse en su distrito desató una tormenta perfecta en la Cámara Alta, sobre todo en el PRO, que redefine el peso de los bloques y recalienta la pelea por las autoridades legislativas.

A esto se le suma un trasfondo netamente territorial: Montenegro no sólo vuelve por el enojo de los vecinos, sino porque le empezaron a copar la parada apostando a un cambio en la ley de re re elecciones porque no tiene, por Ley, opción a otro mandato.

En los pasillos de la Legislatura, el diagnóstico es unánime: el gran ganador de esta jugada es La Libertad Avanza. El PRO sangra y el oficialismo mira de reojo una sesión del martes que promete fuertes mensajes político.

LA LIBERTAD AVANZA SE HACE FUERTE Y VA POR LA VICEPRESIDENCIA

El corrimiento de la lista marca que, en la sesión ordinaria de este martes, quien deberá jurar y asumir la banca es María Luján Fiego. Con su ingreso, el bloque libertario alcanza los 11 senadores, un número de peso para negociar cualquier ley con el Ejecutivo. La contracara es el PRO, que se desinfla dramáticamente y queda reducido a tan solo 4 escaños, perdiendo músculo en la rosca cotidiana.

Con el inminente desembarco de Fiego en reemplazo de Guillermo Montenegro, la bancada de La Libertad Avanza quedará conformada por María Florencia Arietto, Analía Balaudo, María Luz Bambaci, Gonzalo Cabezas, Carlos Curestis (presidente), Matías De Urraza, María Cecilia Martínez, Luciano Emanuel Olivera, Betina Riva, Diego Valenzuela. Por el lado del PRO, la sangría provocada por la salida del jefe comunal marplatense deja a la bancada amarilla reducida a tan solo 4 bancas. El golpeado bloque amarillo mantendrá como únicos representantes a Alex Campbell, Pablo Petrecca (presidente), Juan Manuel Rico Zini y Jorge Schiavone.

Pero la ambición libertaria no se queda sólo en engrosar la bancada. Por estas horas, la mesa chica de LLA negocia a fondo y directamente vía Verónica Magario, vicegobernadora de Axel Kicillof y presidenta del Senado: quieren que no se le acepte la licencia a Montenegro y se lo obligue a presentar la renuncia definitiva.

“Si quiere volver a ser intendente, que renuncie al Senado”, se escucha en los pasillos de la Cámara Alta. Los planes de Montenegro son otros: quiere dejar la licencia en la Municipalidad para volver a asumir con licencia en el Senado. Un enroque que no se condice con ningún estandar de calidad institucional de los que declaman ni amarillos ni violetas.

Si el peronismo no accede a esta jugada, los libertarios ya tienen el plan B sobre la mesa y es una declaración de guerra legislativa. Argumentando su nuevo volumen político (11 bancas), irán a la carga para quedarse con la vicepresidencia segunda de la Cámara, un sillón que hoy ostenta la senadora Ayelén Durán, dirigente del MDF y del riñón kicillofista-cuervista. Cabe recordar que el libertario Gonzalo Cabezas ya figura en la nómina de autoridades ocupando la vicepresidencia tercera, pero ahora LLA quiere dar un salto más en la línea sucesoria.

La transición hacia “La Feliz” se diagramó casi como un operativo comando. La hoja de ruta marca que este lunes Montenegro presentará formalmente su pedido. A partir de ese momento, y durante todo el lunes y parte del martes, se intensificarán las negociaciones subterráneas para definir la letra chica de su salida: si el cuerpo le otorga una salida elegante con la licencia, o si la presión de LLA surte efecto y se cristaliza una renuncia.

Todo se definirá el martes a las 16 horas, cuando suene la chicharra para el inicio de la sesión. Una vez resuelto su desvinculación formal del parlamento provincial, el miércoles Montenegro ya estaría tomando nuevamente el control del sillón principal en la Municipalidad de General Pueyrredón.

EL FACTOR SCIOLI-ABAD: LOS FANTASMAS QUE APURARON LA VUELTA AL TERRITORIO

Más allá del desgaste legislativo y el reclamo cara a cara de los marplatenses, en la decisión de Montenegro pesó —y mucho— la amenaza de perder su “pago chico” a manos de dirigentes de peso que ya empezaron a medir el traje de intendente. El ahora casi exsenador no tiene posibilidad de un nuevo mandato por llevar dos consecutivos, solo puede apostar al cambio que, paradójicamente, Kicillof viene pidiendo para los jefes comunales y poder presentarse en 2027.

El primer fantasma tiene nombre y apellido: Daniel Scioli. El exgobernador y actual funcionario nacional tiene serias intenciones de competir por la intendencia de General Pueyrredón. Según fuentes que están cerca del exvicepresidente de Néstor Kirchner, el “Pichichi” ya se sentó con Javier y Karina Milei para pedirles la bendición. La respuesta de la cúpula libertaria fue un guiño prudente: le dijeron que baje al distrito, “que camine” y que luego verán los números.

Maximiliano Abad

Pero Scioli no es el único. El radicalismo también huele sangre en Mar del Plata. El senador nacional Maximiliano Abad tiene entre ceja y ceja la ambición de gobernar ese distrito clave. Y si no es él quien encabeza la boleta, ya tiene a su alfil en posición: Ariel Bordaisco, aunque es lo menos probable. El ladero de Abad ya dio señales claras de sus intenciones cuando dejó su banca en el Senado provincial para bajar a jugar al Concejo Deliberante marplatense, una jugada de manual para pisar territorio y armar base propia. En ese sector de la UCR no descartan una alianza con LLA y el PRO, como un cuasi resurgimiento de Juntos por el Cambio.

Gonzalo Seoane

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