La noticia que el propio León XIV dio el domingo ante 25 mil fieles que estaban en la Plaza San Pedro sigue impactando en el mundo: el Papa será operado para extraerle un nódulo de uno de sus pulmones. Ya se confirmó que la intervención se llevará a cabo este martes en el Policlínico Gemelli de Roma.
Se supo que tras la operación, el Papa estaría internado una semana, hasta el 20 de octubre, por lo que el alta médica la tendría a 17 días del inicio de su larga visita a Uruguay, Argentina y Perú. Hasta el momento no trascendió en qué pulmón está ubicado el nódulo.
Un lunes normal para León XIV
La agenda papal no sufrió modificaciones pese a la inminencia de la operación. El sumo pontífice encabezó este lunes seis audiencias privadas con el jefe de los capellanes militares de Estados Unidos, el arzobispo Timothy Broglio, y la reunión del San Pietro. También realizó tres nombramientos, y el Vaticano difundió una carta que había escrito al decano saliente del Colegio de Cardenales, agradeciéndole por su servicio. Todos los asistentes coincidieron en verlo de buen ánimo y con su voz firme.
A sola con el arzobispo de San Juan
Una de esas audiencias fue con monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan, con quien estuvo a solas en la biblioteca del Palacio Apostólico de 9,45 a 10.15.
El arzobispo sanjuanino contó a La Nación: “Lo vi muy bien, de muy buen ánimo y diría que, si no era por el aviso que él mismo había dado ayer, no te da el aspecto de una persona enferma: se levanta, se sienta, no hay ningún síntoma o nada como de dolor o molestia, no se lo veía en ningún momento con algún signo de ese tipo. Yo le pregunté cómo se sentía, me dijo que bien, y muy parco en lo que hace a la intervención…”
Monseño Lozano señaló que al despedirse, León XIV le dijo: «nos vemos pronto».






