-Boletín-, Ciudad, Información General, Portada

La plañidera e indulgente dirigencia política de Mar del Plata ante Florencio Aldrey Iglesias

blank

El intendente Guillermo Montenegro y el obispo Gabriel Mestre quedan expuestos desde su generoso aporte a irregularidades que ya exceden lo institucional y no disipan el encubrimiento.

Miden a Cristóbal López como candidato en Chubut; Daniel Scioli vuelve a trepar en sus pretensiones. Son señales fuertes de rigurosa vigencia política. En México asciende a un centenar el número de políticos asesinados en campaña electoral.

Matías Almeyda, en reciente encuesta, superó a los 12 políticos argentinos con mayor nivel de aprobación. Con una condición que no lo ayudó, el director técnico partió desde un nivel de conocimiento que no alcanzó al 50 %.

Un dato de extraordinario valor, para advertir el desprestigio que sufren los profesionales de la política argentina, que casi sin exclusiones viven de la actividad, durante años y hasta en modo de nepotismo.

El episodio del Vacunatorio Vip expuso a Mar del Plata, otra vez por malas noticias, y la dejó en la peor de las fotos de la pandemia que ya cobró más 80.000 muertos en el país.

Oscar, el papá de Matías Almeyda, murió (no fue el único) porque no alcanzó a acceder a una vacuna. Los desafíos morales y éticos no están en los títulos del diario La Capital, que obscenamente tapó la participación del director del multimedios en el Vacunatorio Vip, y por el hecho es investigado por la justicia, como en otras tantas causas vinculadas a la corrupción.

La desintegración moral es saltear la fila, con sus tres sobrinas, Lourdes, Matilde y Dolores.

Así desde la impunidad, a cambio de favores obtenidos a base de extorsiones, concesiones y excepciones, Florencio Aldrey Iglesias no solo es un violador serial de los beneficios del Estado, en recursos materiales y económicos, a través de prerrogativas excepcionales, sino que tiene esas condiciones extendidas.

Mar del Plata es la ciudad con mayor pobreza, desocupación y desigualdad social, esa clase política lo acompaña desde la década de los ‘80.

La plañidera e indulgencia política en Mar del Plata lleva casi 50 años y después del Vacunatorio Vip a Florencio Aldrey Iglesias, y este todavía aún la sodomiza. La causalidad supera la casualidad.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*