Luego de un impasse interno, el asesor presidencial, Santiago Caputo, redobló la apuesta y deslizó críticas contra el islam, lo que abre un nuevo capítulo en las diferencias con los primos Martín y Eduardo «Lule» Menem.
«Ver al Reino Unido siendo colonizado por el islam no sólo es un riesgo inminente para la causa de Occidente todo sino que es una tragedia en términos históricos para quienes defendemos las ideas de la libertad«, planteó el asesor a través de su cuenta de X, y agregó: «Esta es otra de las razones por las que la Argentina debe proyectarse con firmeza hacia el Atlántico Sur y recuperar las Islas Malvinas».
El mensaje en redes no es azaroso. Llega luego de la escalada de tensión entre las tribus de la administración libertaria luego de que el influencer Daniel Parisini, conocido como «Gordo Dan» publicara en sus redes que el Centro Islámico de la República Argentina lo había denunciado por cuestionar al Islam y apuntara de manera indirecta contra los primos Menem.
El combate ideológico contra el islam convoca además al presidente Javier Milei, que suele expedirse sobre el tema. Algo que desde Las Fuerzas del Cielo suelen interpretar como un «total respaldo» al sector.
Sin embargo, el karinismo hace otra intepretación y asegura que los militantes digitales del espacio buscan confrontar permanemente. «Viven haciendo quilombo. Son islamofóbicos», se expidió un ladero de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
«Atribuyen las movidas francesas al islam cuando no tienen nada que ver. Son demandas estudiantiles de toda europa y le dieron un matiz ideológico», coincidió una fuente de Casa Rosada.
Al respecto, desde el Salón Martín Fierro insistieron en la postura y cargaron contra los parientes del expresidente Carlos Menem. «Nosotros discutimos contra el islam y ellos discuten contra nosotros», sintetizaron.
Lo cierto es que, a dos meses y medio del incio de 2027, los debates internos parecen reeditarse con un nuevo escenario electoral por delante.
Con las elecciones legislativas de 2025, en Las Fuerzas del Cielo anticipan que saben que no tendrán lugar en las nóminas y auguran movimientos confrontativos de los armadores violetas.






