
La convulsión que vive la ciudad por un clima de inseguridad no escapó a la línea delgada de la disconformidad existente en todos los escalones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La semana anterior el escenario fue la provincia de Santa Fe, también en la ciudad de La Plata en este caso frente a la gobernación y ayer la protesta se trasladó a esta ciudad con un corte de la avenida Independencia frente a la Comisaría Primera en pleno centro de la ciudad.
Durante la presentación, dirigida al Ministerio de Seguridad bonaerense, a cargo de Javier Alonso, exige un aumento salarial del 80% “sin distinción de jerarquía” para todo el personal policial. Entre los principales puntos se detallan:
- Incremento del 80% para todo el personal, sin distinción de jerarquía ni situación de revista.
- Ajuste del 100% en el coseguro de servicios sociales para cobertura de medicamentos.
- Actualización a $12.000 de la hora adicional CORES.
- Aumento del 50% para las designaciones POLAD.
Además, los manifestantes reclaman una solución urgente a la cobertura de IOMA en Mar del Plata, ya que, según denunciaron, se redujo de manera significativa la lista de establecimientos disponibles para consultas, intervenciones e internaciones.
Lo cual eleva el nivel de los reclamos que impactan directamente en el rumbo de colisión política entre la Provincia y la Nación. Los reproches recrudecen en una atmósfera áspiramente enrarecida muy lejos de aplacarse, según puede observarse con el correr de las horas.
Durante la protesta fue agredido el propio titular de la Comisaria Primera, quien intentó bajar el nivel de la manifestación y persuadir a quienes estaban en representación de los agentes efectivos de la fuerza que está bajo las órdenes de Javier Alonso, quien se había referido a la situación que atraviesa la Policia Bonaerense: «Los sueldos en la Argentina “son una miseria” y que los policías enfrentan serias dificultades para cubrir gastos básicos. En entrevista con Infobae En Vivo, explicó que un oficial en su segundo año gana alrededor de 1.050.000 pesos, cifra que sigue siendo insuficiente frente al costo de vida.
Alonso alertó sobre la expansión del pluriempleo entre efectivos: muchos combinan su trabajo en la fuerza con servicios adicionales y manejo de autos de aplicaciones. Incluso se refirió a la actividad de algunas mujeres policías en OnlyFans, aclarando que se establecieron reglas estrictas para proteger la imagen institucional.
Además, el ministro subrayó que la crisis no solo afecta a la policía: docentes, jueces y fiscales también perciben salarios que no alcanzan a cubrir la inflación. La situación se agrava por la reducción de la coparticipación federal, que según Alonso, le quitó a Buenos Aires 12.000 millones de dólares en dos años.
Dentro de las mejoras en la fuerza policial que la actual gestión ha realizado en beneficio de los efectivos es mantener sueldos dentro de los parámetros de otras fuerzas, reducción y hasta eliminación de horas extras para permitir un mejor uso de las horas francas del personal policial, que hoy puede hacer otros trabajos sin ser perseguido administrativamente dada la situación económica, los retirados perciben casi el 100% de su sueldo en actividad, con acceso a la medicación gratuita.
El personal en actividad cuenta con distintos servicios sociales que van desde préstamos a tasas preferenciales con el Banco Provincia a la asistencia en distintas áreas gracias a convenios que la Superintendencia de Servicios Sociales firma para ofrecer más y mejores servicios.
Los policías no son cobardes y mucho menos imbéciles, hoy se informan y la sociedad les debe agradecer con respeto la vocación de servicio porque mientras algunos pedían levantamiento, se desarrollaron cientos de allanamientos con efectivos caídos y heridos, los mismos que los usan y después los tratan de corruptos en los medios cuando pasan a hacer de la inseguridad otro motivo para hacer política.
Axel Kicillof apuntó contra Javier Milei
«Para tener una Policía mejor hay que contar con un Estado que invierta más y mejor», señaló, y agregó que «con un solo día de los intereses de deuda que paga el Gobierno nacional se podría equipar a todas las fuerzas de seguridad», cuestionando el superávit fiscal anunciado por Javier Milei.
El gobernador habló de «muchos años de deterioro y desprestigio de la Policía». «No contaba con las herramientas ni la capacitación necesarias, y lo seguimos haciendo incluso ahora, con mucho más esfuerzo, luego de que el Gobierno nacional nos quitara ilegalmente los fondos que nos corresponden», cargó contra el gobierno central
La realidad es que hoy la Policía Bonaerense, dignifica a sus policías al darle los elementos para su trabajo, ha sido la Policía Bonaerense la que ha colaborado con equipos y efectivos en varios incendios, en catástrofes e incluso a aportado sus drones, únicos en el país en casos relevantes.
No obstante, un grupo de exoficiales de la Policía bonaerense y familiares de efectivos en actividad se manifestaron este martes en Mar del Plata para reclamar una recomposición salarial y mejores condiciones laborales, tanto para el personal en servicio como para los retirados. La protesta, que se desarrolló frente a la Comisaría 1ª, en pleno centro de la ciudad, terminó con un episodio de violencia.
El hecho se produjo cuando Cristian Fontana, titular de la Jefatura Departamental Mar del Plata, se acercó a dialogar con los manifestantes y fue golpeado en el rostro por un hombre que portaba una bandera argentina. Hasta el momento no hay detenidos, aunque la Policía trabaja para identificar al agresor y ponerlo a disposición de la Justicia.
La concentración comenzó cerca de las 11 sobre la avenida Independencia, a pocas cuadras de la Plaza San Martín. Los participantes, en su mayoría familiares de policías y exintegrantes de la fuerza, exhibieron pancartas y banderas argentinas para visibilizar sus demandas.
El reclamo apunta a una suba salarial del 80% y a mejoras en la cobertura de la obra social Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). En ese contexto, autoridades de la comisaría y jefes de la conducción central se acercaron para intentar apaciguar a la multitud, instancia que derivó en la agresión al jefe policial.
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