Ciudad, Información General

8M: Usted… preguntará ¿por qué marchamos? Por quienes ni siquiera tocan las campanas de una iglesia marchita

blankPor Virginia Ceratto

(especial para mdphoy.com)

Que tiemble el Estado, los cielos, las calles, que tiemblen los jueces y los judiciales, hoy a las mujeres nos quitan la calma, nos sembraron miedo, nos crecieron alas. A cada minuto de cada semana, nos roban amigas, nos matan hermanas, destrozan sus cuerpos nos desaparecen. No olvide su nombre, por favor, señor Presidente (…). Cantamos sin miedo, pedimos Justicia, gritamos por cada desaparecida, que resuene fuerte NOS QUEREMOS VIVAS, que caiga con fuerza, el FEMINICIDA. Yo todo lo incendio, yo todo lo rompo si un día algún fulano te apaga los ojos, ya nada me calla ya todo me sobra. Si tocan a una RESPONDEMOS TODAS, decía la letra del video que Juan Otero, amigo, esencial amigo, me estaba mandando desde CABA. Y es el resumen. De lo que pasó hoy, de lo que pasa.

Mujeres y travestis que también lo son, porque son féminas las que han querido (por si algún distraído no lo ha advertido), homosexuales y transgéneros marchamos junto con las familias de las víctimas fatales y los apaleados por la acción criminal de la violencia de género -desde sus perpetradores, pasando por un armado judicial cómplice y la ausencia del Estado-; marchamos a la par que en toda la Argentina, más unidos que nunca. También con la familia de Jesús, asesinado en la ciudad hace 48 horas.

Una muerte cada 25 horas, recordaba Karina Freire desde su megáfono, porque sí, ya es suyo, mientras la cumbia o Patricio Rey se confundían con claras consignas que ya se han hecho carne, y que no queremos naturalizar.

Con Estela Carrizo -Red de Personas viviendo con VIH- no dijimos nada, pero recordamos a la par que con la mirada alcanza, que el 8 de marzo de 2020 también a esta conmemoración la pintaba un tono negro, porque buscábamos a Claudia Repetto, que no sabíamos, ya había sido asesinada.

Los pibes de la Campaña “Somos Lucía”, la mamá de Lucía, estaban ahí, mujeres de los frigoríficos que las denigran con propuestas inmorales de supuesto laburo -que trabajen más, que les pagarán en negro-, la Multisectorial de la Mujer. Pancartas, banderas, todos juntos.

Docentes en reclamo de la estricta implementación de la ESI. Que nunca se dio bien, tampoco antes de la pandemia y de las clases no presenciales, que no, no son virtuales, fueron, son clases.

blankUna amiga de mi hija, Agus, cuya mamá no pudo ir, marchó a mi lado. Ale Vilar, escenógrafa y una de las realizadoras de la instalación “El cuarto de Lucía” y mamá de Sofi, militante, estaba ahí. Las generaciones que venimos lidiando, porque esta es una lidia, una lucha, tenemos quien esté a nuestro lado, tenemos relevo. El ejemplo cundió. Y los pibes son una maza. Y saben, que para hacer bien la lidia hay que estar frente al toro. La lidia taurina no nos gusta, pero la metáfora se entiende. Porque estos femicidas -asesinos, jueces cómplices y Estado que no pasa de un declamar que queda bien solamente en los discursos-, son fuerza bruta, con perdón del fabuloso grupo homónimo.

Estaban abolicionistas y estábamos reglamentaristas, que no confrontamos en estos casos, porque la urgencia es dar alimento y cobijo a quienes ejercen la prostitución, el debate es para otros foros.

Sí, había varones, hombres, no machos, y si alguno se infiltró, le debe haber quedado claro. O es imbécil. Sin redención.

Miles, miles, marchamos porque estamos hartas. Hartas. Percíbase usted como le parezca, que está bien, y avalamos la diferencia. Y lo hacemos de verdad, con el cuerpo, con la sangre, con los huesos. Con una distancia social que pone más al desnudo que no nos abrazamos por la pandemia, y que si quisiéramos, no podríamos hacerlo con los cadáveres. Que suena, se lee horrendo. Pero es así… hay mujeres -incluyo a las travestis que lo son- y trans que son cadáveres. Una cada 25 horas.

Saque usted la cuenta y si estaba en la comodidad de algún lugar seguro, viendo la tele, ya que la tarde pintaba con viento, pregúntese por qué no marchó. Y por favor, verifique que toda posible víctima de violencia hoy duerma en casa. Su mujer, su hija, su hija trans cuya transición tal vez no vea, cualquier humano no binario que le importe.

Un comentario

  1. Excelente Virginia! No puedo agregar más