Política

Un nuevo horizonte para Axel Kicillof que mira a 2023

 

Pasó el cachezato de la derrota en las elecciones PASO. Pasó la turbulenta semana en la que se dobló –pero no se rompió– el Frente de Todos. También las críticas y cuestionamientos de los intendentes en las reuniones a puertas cerradas en casa de Gobierno. Está muy cerca de pasar la pandemia.

Con todo eso a sus espaldas, el Gobierno de Axel Kicillof barajó y dio de nuevo para trazar un horizonte que le permita salir de los turbulentos primeros dos años de su mandato y llegar a 2023 con alguna de las promesas de reactivación de la Provincia cumplidas y la posibilidad de reelegir otros cuatro años.

Salieron Agustín Simone, de Infraestructura y el sacrificado jefe de GabineteCarlos Bianco. Entraron Martín Insaurralde y Leonardo Nardini -también Cristina Álvarez Rodriguez, pero por decisión de María Teresa García de ser candidata-. Dos intendentes. El cambio, que busca oxigenar la gestión, apuesta a la territorialidad y a la ejecución. “Un gabinete militante”, como pidió el Gobernador en el breve discurso tras la jura.

“Al incorporar a los dos intendentes de la provincia de Buenos Aires, el gobierno se amplía, se fortalece, gana en territorialidad y en conocimiento”, sintetizó Kicillof en el Teatro Metro de La Plata donde se realizó la jura.

Es lo que se especulaba en la previa, y que contó INFOCIELO luego de las reuniones de los intendentes la semana pasada con el Gobernador: que la nueva hoja de ruta incluya más gestión territorial y menos gestión técnica. Un golpe de efecto que sirva para tener mejor llegada a los bonaerenses.

Hoy por la mañana, el gobernador lo había explicado luego de la conferencia de prensa sobre la situación epidemiológica y los tres anuncios que realizó al respecto. “Hay un intento de buscar ruido, pero es sencillo: anunciamos un cambio que tiene que ver con la etapa que se abre, de la reactivación económica y sanar”, señaló tras la consulta de INFOCIELO.

Asesorado por Cristina o no, el nuevo rumbo no es gratuito: Carlos Bianco, su mano derecha y confidente, le deja el cargo a Martín Insaurralde. Durante la jura, al saliente se lo notó molesto. Frustrado. Aún así, seguirá en el Gobierno como jefe de asesores del Gobernador, a quien le estrechó un cálido abrazo.

Pese a los vaivenes de la rosca política, que te mete pero también te saca, Bianco pareció entender la necesidad de Kicillof. Cuando los flamantes ministros dejaban el escenario, él fue el único en darse la vuelta para comenzar a arengar a la dirigencia que colmó el teatro, mientras cantaban la marcha peronista.

El primer discurso de Martín Insaurralde fue una réplica de lo que hasta el momento no pudo avanzar Axel Kicillof: reconstrucción. “Quienes gobernamos, necesitamos construir certezas. Se viene una etapa de reconstrucción en la provincia de Buenos Aires”, dijo el flamante Jefe de Gabiente a la prensa tras la jura.

Con un horizonte libre de pandemia, mientras la campaña de vacunación se completa en los mayores de 18 y avanza sobre el último grupo etario que queda sin vacunar, los niños, la certeza de la que habla Insaurralde y la que necesita Kicillof es la de poder aplicar lo que planificó pero no aplicó.

Sin culpas. Tanto Martín Insaurralde como Leonardo Nardini no apuntaron a sus antecesores. Y luego de la catarsis la semana pasada en Casa de Gobierno, señalaron que la pandemia de coronavirus fue lo que frenó la gestión. “Fue muy difícil administrar durante la pandemia”, reconoció el nuevo Ministro de Infraestructura.

Sin embargo, en diálogo con INFOCIELO, el ministro saliente Agustín Simone –que pasará al IPV– no lo lamentó. “Uno cuando está en la gestión tiene que adaptarse. La pandemia nos obligó a cambiar los planes, pero para eso estamos. Creo que estuvimos a la altura”, evaluó.

Ni pesada herencia, ni pandemia. Los próximos dos años del gobierno de Axel Kicillof deberán marcar un nuevo rumbo para llegar a 2023 sin la excusa de que faltó a causa de situaciones que, aunque obviamente afectan el normal funcionamiento de un Gobierno, son parte del contexto que toca gobernar y son evaluadas por el pueblo para ratificar -o no- su voto de confianza.

Gonzalo Ochoa Martínez

Deja un comentario