Básquet, Deportes

Un irregular Peñarol cayó con La Unión en Formosa

laupelnbpres01La racha de éxitos de local de La Unión de Formosa se prolongó nada menos que ante Peñarol al que venció por 100 a 93 en un partido de alta emotividad donde hubo descalificación –Martín Leiva-, lesionados –Justin Dobbins, Cedric McGowan y Martín Osimani- y un espectáculo que obligó a no perder detalle hasta el final. La Unión llegó a ganar por 21, Peñarol se puso a 2 en el cuarto final, pero el local lo supo ganar con un destacado Winsome Frazier, figura de la noche con 33 anotaciones, sin haber tenido un segundo de descanso.

Durante casi 8 minutos no hubo forma de destrabar el partido. La Unión y Peñarol se propusieron cambiar gol por gol en ese lapso para que se registre de manera constante un marcador calcado. Claro que en el camino hubo un par de acciones que tuvieron que ver con la salida de jugadores.

Así La Unión perdió rápido a Justin Dobbins, con molestias en la rodilla derecha y dejando la acción con 8,19 por jugar. Del otro lado Martín Osimani tuvo un golpe en el rostro que lo marginó por varios minutos para volver en el cierre del segundo cuarto.

En el segundo segmento el local siguió gozando de un gran repertorio en ataque que ni siquiera mermó, como suele ocurrir, con Martínez y Martina en el banco. Liderados por Piñero -8- y Frazier -10- el equipo de Demti dominó todo consiguiendo un parcial de 28 a 16 ante un Peñarol que comenzaba a verse preso de sus nervios y al que le costaba una enormidad anotar en el aro rival. Entonces la consecuencia fue ir viendo despegar en las cifras al local que con un triple de Piñero se puso a 17 -52 a 35- cerca del final del capítulo.

El tercero cuarto se plagó de situaciones particulares. La Unión se quedó sin McGowan por una molestia en el tobillo y por unos minutos no lo tuvo a Martina luego de un golpe de Leiva. Justamente Leiva iba a ser gran protagonista aunque no de manera positiva para su equipo luego de un rompimiento de Martínez que desafió al pivote, consiguió el doble y le sacó la falta. Era la cuarta de Leiva que derivó en más consecuencias: técnico al banco por los reclamos y descalificación a Leiva cuando ya Martínez había lanzado un libre. Peñarol había achicado a 15 -60 a 45- pero con tres de cuatro libres de Martínez y un doble de Piñero, por primera vez en la noche había 20 puntos de luz -65 a 45-.

Ese margen se alteraría con el hombre de la noche en acción, Frazier, con un doble para tomar 21 -70 a 49- aunque no todas eran buenas en el local que tenía a Barrios e Ibarra con cuatro faltas, recordando que Dobbins y McGowan no tuvieron más participación. Del otro lado Peñarol, estaba claro, iba a tener su respuesta. Llegó en el cierre del tercero con su arma de tres puntos -4 en el capítulo- para ponerse a 10 -75 a 65- aunque La Unión no se dejó impresionar cerrando la fracción con un 4-0 que lo alejó a 14: 79 a 65.

Pero en el cuarto final se vio el mismo Peñarol. Forzando situaciones y volviendo a apostar a su puntería de tres y también con el panorama a su favor que tenía con las piezas afuera que tenía el local que se incrementaron con la salida de Ibarra por cinco foules. El elenco de Mar del Plata se vino decididamente en la largada del cuarto final y con Alejandro Diez -10 puntos en el segmento- no solo bajó la distancia a un dígito sino que se puso a un doble -84 a 82- justamente con un triple del ala pivote.

Había que ver qué respuesta le quedaba a La Unión con un entrenador que miraba su banco y veía su limitación para contar con más recursos. Pero entre Frazier y Martínez sostuvieron el aluvión de Peñarol con el extranjero ganando un rebote ofensivo y luego anotando el doble, además de sacar la falta para distanciar a los suyos a 6 -90 a 84-. Pero la sentencia iba a llegar desde donde pocos la esperaban.

El local no pudo conseguir la ofensiva que buscó y Mora quedó libre para tirar de tres. Lo hizo y anotó un triple decisivo porque la brecha se estiró a 8 -93 a 85- y muy cerca de pisar el minuto final. De igual forma, con el rival que estaba enfrente, todo era posible. Pero la defensa de La Unión no le permitió. Frenaron el ataque siguiente y Mora corrió la cancha para asistir a Martina que con 1,28 en el reloj, anotaba un doble que devolvió el doble dígito -95 a 85-.

Desde esa acción a Peñarol no le quedaron más energías para seguir dando la pelea que había dado y, La Unión, ante tremenda situación a favor, se sintió recargado de energías, por más que ya no las había y entonces cerró el partido con la “tranquilidad” que nadie suele tener ante los marplatenses.

Prensa: La Unión

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